La Comisión de Medio Ambiente del Consejo Europeo ha pedido en un nuevo informe endurecer la normativa de emisiones de CO2 de la Unión Europea para los vehículos pesados nuevos, que incluyen autobuses, camiones y remolques, en contra de lo aprobado por el Consejo Europeo, cuya presidencia tiene España.
El 14 de febrero de 2023, la Comisión de Medio Ambiente presentó una propuesta legislativa para establecer estándares anticontaminación para vehículos pesados a partir de 2030, en línea con los objetivos de neutralidad climática para 2050 y reducción de la demanda de combustibles fósiles importados. 
Los vehículos pesados, como camiones, autobuses urbanos y autobuses de larga distancia, son responsables del 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte por carretera en la Unión Europea y representan más del 6% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la UE.
En dicha propuesta exigían que todos los autobuses urbanos nuevos sean cero emisiones a partir de 2030, un objetivo que los Estados miembros aplazaron hasta 2035, tras la aprobación de la propuesta presentada por la presidencia española del Consejo de la Unión Europea.
El pasado septiembre se aprobó suavizar los límites de emisiones de la normativa Euro 7 que afecta a turismos, furgonetas y camiones. Contaba desde el inicio con el apoyo de ocho países miembros que se mostraron contrarios a la normativa Euro 7, además de tener el respaldo de voces importantes dentro de la industria, como Carlos Tavares (Stellantis) o Luca de Meo (Renault).
La Comisión de Medio Ambiente ha mostrado su desacuerdo con dicha medida y ha pedido ser “más ambiciosos” con los objetivos de neutralidad climática. Mientras la Comisión Europea quiere reducir un 65% las emisiones de los vehículos pesados para el año 2035, la Comisión de Medio Ambiente, Cambio climático y Energía pide aumentar ese objetivo al 70%.
A diferencia de las posiciones de los anteriores órganos de la UE, el informe de la Comisión de Medio Ambiente incluye los “vehículos profesionales” y hace referencia expresa a los camiones de basura, volquetes, hormigoneras y autobuses. Los objetivos de reducción de emisiones se fijarían en el 45% para el período 2030-2034; el 70% para 2035-2039 (frente al 65% propuesto por la Comisión), y el 90% a partir de 2040.
El informe fue adoptado el martes por 48 votos a favor, 36 en contra y una abstención. Según sus conclusiones, endurecer los requisitos de reducción de emisiones de CO2 para los vehículos pesados (HDV) y desplegar la infraestructura de recarga y repostaje de hidrógeno necesaria desempeñará un papel clave en la reducción de las emisiones de toda la flota de vehículos pesados de cara al objetivo de neutralidad climática de la UE para 2050.
“La transición hacia camiones y autobuses con cero emisiones no sólo es clave para cumplir nuestros objetivos climáticos, sino también un motor crucial para un aire más limpio en nuestras ciudades. (…) Nos basamos en la propuesta de la Comisión, pero con más ambición. Queremos ampliar el alcance de las normas a los camiones pequeños y medianos y a los vehículos profesionales, sectores que son especialmente importantes para la calidad del aire urbano, y estamos adaptando varios objetivos y puntos de referencia para adaptarnos a la realidad a medida que avanza la transición más rápido de lo esperado”, ha explicado Bas Eickhout, eurodiputado de los Verdes de Países Bajos.
La Comisión de Medio Ambiente ha propuesto otras medidas, como establecer un foro anual sobre vehículos pesados cero emisiones para trabajar en el despliegue “eficaz y rentable” de infraestructuras de recarga y repostaje de combustible. Y estudiar la posibilidad de desarrollar una metodología que sirva para informar sobre las emisiones de CO2 durante todo el ciclo de vida de los vehículos pesados nuevos.
Redactor y probador de Híbridos y Eléctricos, desde 2019 cubriendo la actualidad del sector de los vehículos eléctricos y la movilidad sostenible.

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