Multa millonaria a una marca por no ser clara sobre el origen de sus coches, chinos realmente

Italia sigue protegiendo de manera férrea su marca y legado en cuanto a producción de automóviles frente a la cambiante industria del automóvil, fuertemente influenciada ahora en Europa por los fabricantes chinos. Ya hizo a Alfa Romeo cambiar el nombre de su último SUV de Milano a Junior, pues ni siquiera se producía dentro de sus fronteras, y también retuvo a FIAT varias unidades de su nuevo Topolino por portar la bandera italiana cuando realmente se fabrican en Marruecos.
Ahora el Gobierno italiano ha puesto una multa a través de La Autoridad de la Competencia y del Mercado de seis millones de euros a la marca italiana Dr Automobiles “por prácticas comerciales desleales”. Tal y como indica la AGCM, en sus comunicaciones comerciales, Dr Automobiles indicaba engañosamente Italia en lugar de China como lugar de producción de los automóviles comercializados con las marcas Dr y Evo.
Como agravante, junto con su filial Dr Service & Parts, no garantizaba un suministro adecuado de piezas de recambio ni un servicio posventa apropiado, algo habitual, por otra parte, entre fabricantes y marcas procedentes de China que se ha adentrado en Europa en estos últimos tiempos, pues crecen a un ritmo más rápido del que pueden soportar sus redes y servicios posventa.
En realidad, este tipo de prácticas es muy habitual en empresas de pequeño y mediano tamaño en Europa en todo tipo de ámbitos. Hablamos desde fundas para teléfomos móviles a productos de cocina pasando por el textil y hasta llegar, como vemos, a motocicletas y automóviles.
En España, por ejemplo, dentro del sector de las dos ruedas la gallega Velca comercializa la Tramontana S como una moto fabricada en España, cuando por diseño e ingeniería se trata de una moto de origen chino.
En el campo de las cuatro ruedas, Ebro va a replicar una maniobra similar con coches de Chery, un fabricante chino de gran tamaño que quiere arraigar en Europa ante el boom de los fabricantes procedentes del gigante asiático. Está por ver, sin embargo, cómo procede Ebro a la producción de sus coches, ya que pueden optar simplementa por ensamblarlos después de recibir sus componentes desde China o por contra producirlos al 100 % o en gran medida en suelo español.
Cabe recordar que la marca española, que ha estado ausente en el panorama automovilístico durante los último casi 40 años, se hizo con parte de las instalaciones de la Zona Franca de Barcelona que Nissan dejó vacías tras su partida de España.
Además de los S700 y S800, dos SUV diseñados por Chery, Ebro también pretende fabricar en España una furgoneta y una pick-up eléctricas aprovechando los útiles y tecnología que Nissan dejó en su fábrica barcelonesa. Es decir, estarán basados sobre la Nissan Navara y NV200 que antes el fabricante japonés producía allí o se tomarán en gran medida y de manera directa una gran parte de los componenetes que daban forma a estos modelos.
Redactor y probador en Híbridos y Eléctricos desde 2019. Es técnico superior en Urbanismo y Obra Civil y empezó su carrera en periodismo del motor co-fundando su propio sitio web. Amante incondicional del automóvil y toda la tecnología que lo rodea.

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