1.093 kW de potencia de carga a 64ºC: Geely demuestra a BYD cómo deben ser las cargas ultrarrápidas sin destrozar la batería

1.093 kW de potencia de carga a 64ºC: Geely demuestra a BYD cómo deben ser las cargas ultrarrápidas sin destrozar la batería

Tras haber demostrado que ya tenemos coches eléctricos con suficiente autonomía para poder viajar largas distancias sin problemas, ahora la industria se centra en la infraestructura de carga. Cada vez estamos más cerca de disfrutar de tiempos de parada similares o inferiores a los de un coche de combustión, pero la carga ultrarrápida supone tantas ventajas como peligros. Superar el megavatio de potencia pico puede acarrear un grave deterioro a la batería si no se controlan aspectos fundamentales como la temperatura de las celdas. Geely acaba de demostrar que es posible cargar a más de 1 MW sin daños.
El Centro de Investigación y Tecnología Automotriz de China (CATARC) ha certificado un hito sin precedentes en la recarga de vehículos eléctricos. Durante las pruebas oficiales de validación, el paquete de baterías de 95 kWh Aegis Gold Brick de Geely ha registrado un pico de potencia de entrada en el vehículo de 1.093 kW. Además de ofrecer un rendimiento de recuperación sorprendente, Geely ha conseguido mantenerse dentro de los estrictos límites térmicos fijados por las autoridades. Sus mayores rivales, BYD, han tenido problemas para cumplir la misma prueba en condiciones reales, llegando a detectarse temperaturas pico de hasta 76ºC en los componentes internos de la batería.
Este avance sitúa el foco en la capacidad de recepción de energía de la batería y no solo en la potencia de los cargadores externos. La clave de este rendimiento reside en una arquitectura de 900 voltios con vías de disipación térmica optimizadas para limitar la degradación de las celdas durante los picos de potencia. Someter un paquete de baterías a rendimientos de carga tan elevados genera una enorme cantidad de calor que acaba por destruir el módulo mucho antes que si la carga se realiza a baja potencia. 
La normativa estatal impone un límite infranqueable de 65 °C para prevenir la degradación de las celdas y evitar riesgos de embalamiento térmico. Durante la prueba a máxima potencia, la batería de Geely ha registrado una temperatura pico de 64 °C. Mantener la temperatura un grado por debajo del umbral reglamentario evita la formación de ácidos corrosivos y el deterioro prematuro de las capas químicas internas. El sistema de Geely integra un sistema de refrigeración líquida 3D de doble cara que rodea directamente a los grupos de celdas con líquido refrigerante.
El diseño del circuito térmico introduce mejoras sustanciales respecto a los esquemas convencionales. Incrementa el área de superficie para el intercambio de calor en un 100%. Reduce la trayectoria de conducción térmica en un 50%, y escanea la telemetría localizada múltiples veces por segundo mediante software integrado. Gracias a este control en tiempo real, el sistema altera el flujo de refrigerante de manera activa antes de que los puntos calientes se expandan por la estructura del paquete.
A diferencia de competidores como BYD, cuya infraestructura de carga rápida recurre a terminales de 1.500 kW, la estrategia de Geely se centra en optimizar la tasa de carga del propio vehículo. Esto evita someter a las celdas a cargas térmicas externas excesivas sin perder rendimiento. La formulación química de Geely ofrece una durabilidad operativa de hasta 4.500 ciclos completos de carga. Esta resistencia permite proyectar una vida útil superior al 1.000.000 de kilómetros. Además, Geely ha liberado 12 patentes estructurales relativas a la protección del chasis inferior para facilitar la compatibilidad en la industria.
La serie Lynk & Co 10, será la pionera. Será la primera gama de productos de Geely en disfrutar de los nuevos sistemas de carga ultrarrápida. Durante los ensayos certificados, la berlina eléctrica recuperó del 10% al 70% de su capacidad en 4 minutos y 22 segundos, superando ampliamente las estimaciones previas que preveían un ciclo de 9 minutos. La recarga completa del 10% al 97% se completó en 8 minutos y 42 segundos, lo que equivale a añadir unos 2 kilómetros de autonomía por cada segundo de conexión a la red. Por el momento, el Lynk & Co 10 está limitado a China, donde se vende por un precio de salida de 169.900 yuanes, aproximadamente unos 22.000 euros al cambio. 
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