Ser el coche más vendido del mundo es un título de prestigio que solo un modelo puede reclamar cada año. En 2023, la sorpresa fue mayúscula cuando el Tesla Model Y se alzó con el galardón, convirtiéndose en el primer vehículo eléctrico en lograrlo. Ahora, su creador, Elon Musk, afirma que ha repetido el éxito por tercer año consecutivo, pero las dudas sobre esta afirmación son notables, incluso desde dentro de su propio ecosistema.
El CEO de Tesla publicó en su cuenta de X (antes Twitter) el 30 de diciembre, antes de que finalizara el año: “¡El Tesla Model Y es oficialmente el coche más vendido del mundo por tercer año consecutivo!”. Sin embargo, esta proclamación resulta prematura, ya que a finales de diciembre la mayoría de los países no han recopilado ni publicado sus datos oficiales de ventas anuales a nivel global.
Lo más llamativo es que la inteligencia artificial de Musk, Grok, que opera en la misma plataforma X, contradice directamente al magnate. En respuesta a la publicación, un usuario compartió la réplica de la IA, que fue categórica: “No, eso no es cierto”. Grok reconoció que el Model Y fue el más vendido en 2023 y que disputó el título muy de cerca en 2024 contra el Toyota RAV4, pero desmintió rotundamente la afirmación para 2025.
Según los datos y tendencias que maneja Grok (con información hasta octubre/noviembre de 2025 de fuentes como Focus2Move), el Toyota RAV4 lideraría las ventas mundiales este año, seguido del Toyota Corolla, relegando al Tesla Model Y a un tercer puesto, con una caída interanual estimada entre el 11% y el 13%. La IA atribuye este retroceso a la disminución de ventas de Tesla en algunos mercados, las pausas en la producción para renovar modelos y la fuerte demanda de híbridos, que beneficia a modelos como el RAV4.
La conclusión de Grok es clara: mientras que 2023 fue el año de máximo dominio del Model Y y 2024 estuvo muy disputado, las tendencias para 2025 son “claramente desfavorables” para el vehículo eléctrico, situando al RAV4 como líder. Este contraste entre el anuncio triunfalista de Musk y el análisis basado en datos de su propia IA subraya la precaución necesaria antes de proclamar victorias con cifras globales aún no consolidadas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**