El gobierno de China ha establecido un conjunto de reglas para gestionar el reciclaje y reutilización de baterías de vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables. La nueva normativa, denominada ‘Medidas provisionales para la gestión del reciclaje y el aprovechamiento integral de las baterías de energía retiradas de los vehículos eléctricos de nueva energía’, entrará en vigor el 1 de abril de 2026.
Esta regulación, considerada inevitable ante el aumento global de vehículos electrificados, busca gestionar de manera eficiente y segura las baterías usadas que llegarán a los desguaces. Para regular la eliminación de materiales reciclables y no reciclables, China ha creado una ‘identidad digital’, similar a un DNI único para cada batería según la normativa GB/T 34014.
Este código único permitirá rastrear cada batería desde su producción hasta su reciclaje final, facilitando un control exhaustivo de su ciclo de vida. La Unión Europea ya anunció una medida similar a través del ‘Pasaporte Digital de Baterías’, programado para entrar en vigor en 2027.
La nueva ley obligará a fabricantes y otros actores a proporcionar información técnica detallada a una base de datos única, incluyendo la procedencia de materias primas, diseño, desmontaje y procedimientos de reciclaje. También deberán registrar la fecha de venta a la marca automovilística. Esta información es necesaria para obtener la certificación de conformidad del gobierno y comercializar los productos en el país.
La normativa afectará no solo a productores de baterías, sino también a fabricantes y vendedores con zonas de venta de baterías o vehículos de nueva energía. Estos deberán instalar estaciones de reciclaje básicas en sus instalaciones para aceptar todas las baterías retiradas al final de su ciclo.
Además, al desechar un vehículo moderno, se exigirá que permanezca unido a su batería cuando se dé de baja. Según el gobierno chino, esto ‘ayudará a prevenir que componentes peligrosos queden sueltos y puedan causar riesgos ambientales o de seguridad’.
Según el medio Autohome, esta normativa tiene como objetivo garantizar el control de los componentes y evitar millones de toneladas de residuos en los próximos años. Las estimaciones gubernamentales proyectan un millón de toneladas para 2030. El valor de mercado también es relevante: en 2025, esta industria generó aproximadamente 75.000 millones de euros, una cifra que podría multiplicarse en un lustro.
Como referencia, la empresa líder actual, Brunp Recycling, parte de CATL, asegura poder recuperar el 96,5% del litio y el 99,6% del níquel, cobalto y manganeso presentes en una batería actual.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**

