La marca Smart, conocida históricamente por sus originales (y pequeños) utilitarios urbanos, ha dado un giro radical a su filosofía con el lanzamiento del smart #1 Brabus totalmente eléctrico. La cifra que es capaz de generar su motor eléctrico es brutal para un coche de su tamaño: 315 kW / 428 CV. Una ‘caballería’ que pocos se atreverían a imaginar en un vehículo de estas dimensiones y enfoque, y que plantea una pregunta crucial: ¿quién necesita tanta potencia en un coche que se asemeja a un familiar compacto?
En el famoso desguace granadino Motocoche ha entrado una unidad accidentada del modelo más vitaminado del Smart #1. El vehículo, un SUV de corte urbano lanzado en 2024, desafía las convenciones. Su estética ha sido objeto de comparaciones inusuales. Los trabajadores del desguace destacan su parecido con el coche del Papa, llegando a ser describirlo como una especie de «Papamóvil del futuro» o, también por su silueta, evocando a un taxi londinense.
El Smart #1 Brabus no oculta sus influencias de diseño. Elementos como el frontal parecen inspirarse en Bentley, mientras que los pilotos traseros recuerdan a los modelos EQ de Mercedes Incluso las manetas de las puertas hacen un guiño a Tesla, evidenciando una ambición por competir en el segmento premium eléctrico.
Esta inspiración en el gigante de Elon Musk se hace más patente en el habitáculo, que apuesta por un diseño marcadamente minimalista. La cabina prescinde casi por completo de botones físicos; prácticamente todas las funciones se gestionan a través de una enorme pantalla central.
Esta decisión, aunque vanguardista, genera críticas en términos de ergonomía y seguridad. Según se apunta en análisis del sector, esta dependencia digital total podría ser un factor de distracción para el conductor, obligándolo a desviar la mirada de la carretera para operaciones básicas
En el interior, el vehículo ofrece detalles que buscan mejorar el confort, como los asientos, que son estéticamente atractivos, si bien su materialidad genera dudas sobre su durabilidad o facilidad de limpieza en un uso diario más intensivo No obstante, sí destacan por incorporar climatización, una característica premium que garantiza el bienestar de los ocupantes.
Otro punto fuerte es el techo panorámico eléctrico, que permite regular la apertura en porcentajes preestablecidos (25%, 50% o 75%) desde la pantalla central.
Además, un aspecto que facilita la experiencia de conducción para todos los tallajes es el que en el desguace denominan, con humor, el «Modo Gordo» o función de acceso fácil Easy Entry. Esta tecnología desplaza automáticamente el asiento hacia atrás al abrir la puerta para facilitar la entrada y salida, y lo reposiciona al sentarse para comenzar a conducir un guiño a la comodidad que se agradece.
El smart #1 se ofrece con distintas configuraciones mecánicas. La gama contempla modelos de uno o dos motores, con potencias que parten de los 204 kW / 278 CV y alcanzan, en la versión Brabus, los citados 428 CV.
Esta versión de altas prestaciones, con tracción total, se percibe como una exageración que supera lo razonable para un vehículo de este corte, incluso llevando a comparaciones jocosas con la idea de instalar el motor de un Ferrari en un utilitario tradicional.
El dilema de la potencia se intensifica al revisar la estructura de precios:
Dada la disparidad entre la potencia del Brabus y su carrocería de corte familiar, la recomendación más lógica es una de las versiones intermedias, en concreto, el smart #1 Pure +. Este modelo, con un motor de 204 kW / 278 CV, resulta más que suficiente para un uso diario y ofrece la batería de gran autonomía, homologando unos 420 km de rango, según el ciclo WLTP, por el que hay que pagar 42.900 €.
El smart #1 Brabus es, en esencia, un vehículo de contradicciones. Combina una potencia propia de un deportivo de altas prestaciones, unos 428 CV con una carrocería de diseño familiar
Aunque la versión Pure Plus ofrece una autonomía muy competente de 420 km por 42.900 €, la obsesión por la potencia del Brabus genera dudas. La exagerada potencia, combinada con las supuestas limitaciones dinámicas del chasis y las suspensiones, lleva a los trabajadores del desguace a cuestionar su rendimiento real en situaciones de conducción exigentes.
En definitiva, el Brabus es una declaración de intenciones más que un vehículo equilibrado, mientras que el Pure Plus se erige como la opción más lógica y sensata para el conductor de vehículos eléctricos que busca versatilidad y una autonomía real.
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428 CV, en un desguace y con 'apellido' Bravus: así es el un smart #1 de 2024 más potente; un deportivo camuflado dentro de un familiar

