La movilidad eléctrica urbana suma una nueva propuesta con la llegada del Efun Tiger 2026, el último lanzamiento de la marca con sede en Sevilla. Este scooter eléctrico de categoría L3e busca posicionarse como una alternativa real a las motos de gasolina de 125 centímetros cúbicos tras una actualización, combinando prestaciones solventes, autonomía elevada y un equipamiento tecnológico completo.
Nosotros hemos tenido la oportunidad de probarlo y ver qué tiene esta moto eléctrica para hacer frente a una competencia tan grande en el mercado español.
Lo primero que me llama la atención es una estética muy al estilo Yamaha, y que por tanto acierta en la elección, pues los modelos de la marca japonesa gustan mucho entre los usuarios. Acercarse tanto a su apariencia y no correr riesgos parece una de las mejores bazas para el Efun Tiger, viendo que los diseños futuristas y alternativos de otras monturas eléctricas no terminan de convencer. No aprecio un mal ensamblaje en ninguna de sus partes y la verdad es que aparenta ser una moto bastante bien conseguida.
Los espejos retrovisores son exageradamente grandes, y aunque no es un punto a favor en la estética final del conjunto, sí que son muy prácticos. Y, además, es algo que tiene fácil solución, porque se pueden cambiar fácilmente si no te gustan. Para el uso de este tipo de scooters, yo me quedo con los que trae (infinitamente regulables) antes que por otros más pequeños que dificulten la visibilidad trasera.
Un detalle que gana la Efun Tiger 2026 son la tecnología sin llave ‘keyless’, un modo Boost y unas nuevas piñas para acceder a las funciones de la moto, pero como verás la unidad que probé no equipa ninguna de estas cosas todavía porque me dejaron una demo previa a las unidades finales que empezarán a llegar a los clientes antes de que termine el mes de febrero. Como sea, el scooter en sí va igual en cuanto a dinámica, y en todo caso veo favorable la llegada de estas mejoras.
Por su parte, esta renovación de 2026 recurre a un display de tipo táctil con conectividad y compatible con los protocolos Android Auto y CarPlay, en un tamaño de 6,8 pulgadas.
El Tiger de Efun equipa un motor eléctrico con una potencia nominal de 4 kW (5,4 CV), mientras que la potencia máxima que rinde es de 7 kW (9,3 CV). Lo que dice la marca es que puede alcanzar una velocidad máxima de 125 kilómetros/hora y eso la hace apta tanto para ciudad como para trayectos interurbanos. Que sea de categoría L3e, exige un permiso de moto A1 para conducirlo o, como alternativa, un carné de coche B con al menos tres años de vigencia.
Durante mi prueba, lo que he comprobado es que hasta una velocidad de 100 kilómetros/hora empuja bastante bien, y luego ya le cuesta más lograr puntas superiores. Yo llegué a ver marcados los 110 km/h en el display. Eso sí, en el modo 3 de conducción, que es el más alto y el que mejor reacción del acelerador tiene. Para vías interurbanas es la opción ideal.
Las otras opciones para moverse son, en primer lugar, un modo 1 que limita la velocidad punta a unos 65 kilómetros/hora y que hace que el acelerador ‘tire’ excesivamente suave. Para atascos más que nada, aunque no termina de convencerme. Habrá a quien le resulte más útil.
Para moverse por ciudad con soltura lo mejor es optar por el modo 2, que hace que el puño derecho sea más reactivo, limitando la velocidad máxima a 85 km/h. Es la zona de confort de esta moto cero emisiones, y el equilibrio perfecto. También tiene una opción de ‘marcha atrás’ pulsando un botón de la piña derecha y acelerando, que hace que se desplace muy suave. Ideal para maniobrar.
Por poner una pega, son justamente esas piñas demasiado ‘desfasadas’ que todavía lleva la demo que he probado y que complican un poco actuar sobre los indicadores intermitentes o el cambio entre un modo de conducción y otro. Pero, como te decía antes, se han actualizado, así que, sin probarlos, seguro que han mejorado.
En general, el tacto de los frenos es agradable, con poco recorrido hasta que muerden por completo y nada esponjosos. La marca indica que tiene tecnología de frenada regenerativa en la rueda trasera, pero yo no he visto referencia alguna en el display que hace de cuadro de instrumentos, y tampoco se nota nada especialmente ‘regenerador’ en la frenada. También cuenta con tecnología ABS.
Es un scooter claramente orientado a ir cómodo, y lo notas desde que te sientas, pues el material utilizado es lo suficientemente mullido para que así sea. El problema que veo es que bajo el asiento hay un espacio válido para algunos objetos, aunque no para un casco integral. También hay que darle el mérito del confort a una suspensión trasera dual de gas de tipo regulable, bastante correcta en circulación a velocidades bajas y medias, aunque algo tosca si coges algún bache a más velocidad. Por 151 euros más tienes como opción la suspensión Pro, que seguro que hace mejorar en general la circulación más rápida.
Las zonas urbanas son su área objetivo, más allá de que se pueda circular por zonas más rápidas sin ningún problema. Eso sí, no invita demasiado a tumbarla por las formas de la carrocería y el parabrisas es más que suficiente en ciudad, pero necesitaría algo de más altura para rodar rápido en vías interurbanas por lo molesto que llega a ser el aire que recibes.
Uno de los puntos fuertes del Efun Tiger es su batería de litio suministrada por CATL, con 72 voltios y 150 Ah, lo que se traduce en una capacidad de 10,8 kWh. Según la marca, permite alcanzar hasta 250 kilómetros de autonomía en uso exclusivamente urbano y 140 kilómetros a una velocidad media de 120 kilómetros/hora.
Son cifras especialmente destacadas en el segmento, y eso no es discutible. Hay que tener en cuenta que la batería no es extraíble, y necesitarás algún punto de carga disponible en casa. Si tienes esta opción, desde luego que el hecho de no poder sacar la batería es un punto a favor de la autonomía y de la estabilidad del conjunto, pero, a su vez, limita el número de usuarios a los que les interesa.
Durante los días que la probé, recorrí en total unos 40 kilómetros, y el nivel de la batería pasó del 99% al 79%. La sensación es que, en uso mixto urbano e interurbano, que fue lo que estuve haciendo en los tests, se pueden conseguir unos 200 kilómetros sin realizar una conducción especialmente eficiente, cosa que no hago nunca. Por tanto, veo factibles los números totales que anuncian, más allá de que nunca vas a apurarla hasta el 0%.
Si vemos la información técnica del Efun Tiger, la marca española hace alusión a un gasto de 0,6 euros por cada 100 kilómetros recorridos en ciudad, y de 1,1 euros por cada 100 kilómetros en condiciones de circulación en autopista. Ten en cuenta que siempre redondean estas cifras en las mejores condiciones para la moto y con precios de carga bajos, pero incluso multiplicándolo por 2 o por 3 sale un precio de uso realmente asequible, y esa creo que es la idea con la que hay que quedarse.
El scooter incorpora un sistema de carga rápida integrado de 1.800 watios que permite pasar del 20% al 80% de batería en aproximadamente tres horas mediante un enchufe doméstico convencional, mientras que para la carga completa se requieren de unas seis horas. Como lo ideal es hacer cargas de la primera de las opciones, calcula que puedes disfrutar de unos 120 kilómetros de uso mixto, y de unos 150 kilómetros si haces solo recorridos por ciudad, hablando del 60% del margen de carga para alargar la vida útil del paquete de baterías.
El precio base del modelo es de 5.990 euros. Gracias a su cadena de suministro optimizada, la marca consigue mantener una relación calidad-precio competitiva frente a otros scooters eléctricos de similares prestaciones. En España, puede acogerse a incentivo Plan Auto+, que contempla ayudas de hasta 1.100 euros, además de posibles deducciones fiscales según la normativa vigente.
En cuanto a la garantía, cabe destacar que para la batería es de 5 años o 50.000 kilómetros como norma general, pero se puede ampliar hasta los 8 años mediante el pago de 250 euros extra.
Con estas credenciales, el Efun Tiger 2026 se posiciona como una opción sólida para quienes buscan un scooter eléctrico potente, con gran autonomía, una garantía de batería poco habitual en su categoría, y un coste contenido.
Temas
Probamos este scooter que gasta 0,6 €/100 km, con 250 km de autonomía gracias a una batería CATL, y que vende una marca española

