Wallbox, la empresa española de cargadores para coches eléctricos, entra en preconcurso de acreedores

Wallbox, la empresa española de cargadores para coches eléctricos, entra en preconcurso de acreedores

Fundada en el año 2015, Wallbox es una de las empresas españolas más conocidas en el mundo sobre cargadores para coches eléctricos. Su calado es internacional e incluso ha llegado a cotizar en La Bolsa de Nueva York. Sin embargo, a día de hoy no atraviesa su mejor situación económica. Esto ha llevado a la compañía a negociar con sus acreedores como parte de la implementación de una nueva estructura de capital acordada con sus principales bancos y accionistas.
La empresa de Barcelona inició el proceso de renegociación el pasado 1 de diciembre de 2025. Su situación económica no es la mejor, pues todo esto llega de varios meses de dificultades con un pasivo de alrededor de 170 millones de euros repartidos en: Banco Santander, BBVA, CaixaBank, el Instituto de Crédito Oficial, el Institut Català de Finances, Mora Banc Grup, EBN Banco de Negocios y Cofides, entre otros.
A finales de 2025, la empresa comenzó a publicar que su situación económica no era especialmente boyante. Esto se debía, entre otras cosas, a unos resultados financieros con una importante caída frente a los obtenidos en 2024. En aquel momento ya empezaron a sonar campanas de posibles problemas, lo que finalmente derivó en la apertura de negociaciones con acreedores dentro de ese proceso de reordenación financiera y societaria.
A mediados del pasado 2025, Wallbox recibió una inyección económica de unos 13 millones de euros a través de una ronda de financiación. Parte de esta (unos 8,3 millones de euros) provino directamente del SETT (Sociedad Española para la Transformación Tecnológica), dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Esta entrada de efectivo ayudó pero no fue suficiente para lograr salir de la complicada situación económica.
Cabe destacar que este proceso no implica una quiebra, sino una negociación con acreedores orientada a reforzar la estructura financiera de la compañía y facilitar un acuerdo de reestructuración. Entre los objetivos de esta nueva etapa figuran la reducción de costes y la redefinición del calendario y la fórmula de pagos para estabilizar el negocio.
De hecho, Wallbox es una empresa realmente grande y con un potencial internacional sobresaliente. Ello le servirá para poder lograr importantes acuerdos y salir del atolladero. Tanto es así que la compañía ya tiene varias posibilidades de refinanciación prácticamente listas. Todo esto invita al optimismo, ya que no es precisamente una firma que esté ante problemas de severa magnitud.
Enric Asunción, consejero delegado de Wallbox, afirmó: “Nuestros esfuerzos se han centrado en construir una organización más eficiente, resiliente y preparada para el futuro, reforzando las bases del negocio”. Bien es cierto que el 2026 no se presenta especialmente fácil para la compañía española. Sin embargo, como ya hemos mencionado, la situación actual no es ‘demoledora’, pues sus activos internacionales dan por hecho de que finalmente terminará saliendo adelante. 
A día de hoy, las acciones de Wallbox en La Bolsa de Nueva York cotizan a un precio de 2,80 dólares. Esto representa una caída del 98,62% frente a los más de 330 dólares con los que entró en el año 2022. Además de estar presente en una de las principales bolsas mundiales, Wallbox posee oficinas en varios países de Europa, Asia y América; también con fábricas asentadas en diversas regiones, como España, Estados Unidos y Alemania.
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