La mayoría de los consumidores europeos considera que las ayudas públicas para la compra de vehículos nuevos son poco claras y cambian con demasiada frecuencia, lo que genera desconfianza entre quienes se plantean adquirir un coche. Así lo refleja el último informe del Observatorio Cetelem, elaborado a partir de encuestas realizadas en 13 países.
Según el estudio, el 71% de los europeos cree que estas políticas son inestables, mientras que el 65% de los encuestados a nivel mundial considera que las ayudas gubernamentales son poco transparentes. En el caso de España, la percepción es aún más crítica: el 76% afirma que las ayudas cambian constantemente y el 70% considera que carecen de claridad.
Pese a las críticas hacia las políticas públicas, existe un amplio consenso entre los consumidores sobre la necesidad de reactivar el mercado del automóvil. El 88% de los encuestados a nivel mundial cree que el sector necesita estímulos para recuperar su dinamismo, porcentaje que en España se eleva hasta el 91%.
En este contexto, muchos conductores consideran que las administraciones públicas deben desempeñar un papel clave. El 77% de los participantes opina que los gobiernos deberían ofrecer ayudas para incentivar la compra de coches nuevos. En España, el respaldo es incluso mayor, con un 84% de los encuestados a favor de estas subvenciones. Solo algunos países muestran porcentajes superiores, como Turquía (99%), China (88%) o Italia (85%).
Además de las ayudas directas, los consumidores también respaldan otras medidas que faciliten la adquisición de vehículos. El 74% de los encuestados considera que los gobiernos deberían intervenir para controlar el precio de los coches, una medida que cuenta con un apoyo ligeramente mayor en España.
En el lado opuesto se sitúan países como Japón (51%) o Estados Unidos (58%), donde el respaldo a este tipo de intervención pública es menor. Otra de las propuestas que obtiene apoyo es la posibilidad de que las administraciones ofrezcan ayudas financieras a los fabricantes de automóviles para estimular el mercado. A nivel global, el 62% de los encuestados respalda esta medida, porcentaje que en España sube hasta el 66%.
El informe también destaca que el automóvil sigue siendo un producto muy valorado por los consumidores. De hecho, el 97% de los encuestados afirma mantener interés por el coche como medio de transporte. Sin embargo, el aumento de los precios se ha convertido en el principal freno para la compra de vehículos nuevos.
En España, el 93% de los participantes considera que los coches son demasiado caros, una cifra superior a la media de los países analizados, que se sitúa en torno al 89%.
Cuando se pregunta en el estudio de Cetelem a los consumidores quién debería liderar la recuperación del mercado del automóvil, los fabricantes aparecen como el actor principal, con el 32% de las respuestas. Por detrás se sitúan los gobiernos (20%) y los distribuidores (14%).
A pesar de los retos del sector, la imagen de las marcas automovilísticas sigue siendo positiva entre los conductores. En conjunto, el 75% de los encuestados afirma tener una opinión buena o muy buena de los fabricantes.
España se sitúa ligeramente por encima de la media internacional en este aspecto, con un 79% de valoración positiva, lo que refleja que la confianza en las marcas sigue siendo elevada a pesar de la incertidumbre en el mercado.
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Por mucho que la Comisión Europea no quiera entenderlo, precisamente es la falta de claridad y los cambios repentinos lo que no ayuda al sector del automóvil

