El CEO de Lamborghini, sobre su coche eléctrico: "No lo dije así, solo se retrasará hasta después de 2030"

El CEO de Lamborghini, sobre su coche eléctrico: "No lo dije así, solo se retrasará hasta después de 2030"

Nuevo giro en la novela que está suponiendo la relación de Lamborghini con los coches eléctricos. Tras anunciar hace unos años que el Lanzador, o un modelo derivado de él, sería su primer automóvil de cero emisiones en 2028, hace unos meses se puso en duda esa hoja de ruta primero para, ya en 2026, confirmar que se abandonaba esa vía y se iban a concentrar los esfuerzos en los coches híbridos enchufables. Ahora, Stephan Winkelmann, CEO de la compañía, dice que se malinterpretaron sus palabras.
En su momento se publicaron declaraciones suyas en las que señalaba que los coches eléctricos eran un hobby demasiado caro para los fabricantes de bajo volumen, porque suponían una inversión económica demasiado grande, especialmente cuando en segmentos como el de los deportivos no tienen mucha aceptación. Sin embargo, en una entrevista reciente ha querido recalcar que sus palabras fueron sacadas de contexto y que “no lo dije de esta manera. Solo quiero recalcar esto”.
Winkelmann ha querido dejar claro que no es que Lamborghini haya tirado por la borda el desarrollo de coches eléctricos, si no que se ha retrasado la llegada de su primer modelo de baterías: “El nuevo plazo es, sin duda, después de 2030. Seguiremos muy de cerca la tasa de aceptación de los coches eléctricos en el futuro entre nuestros clientes”.
Cree que no es lo mismo el conductor que compra una berlina o SUV, que el que busca hacerse con un deportivo. Las motivaciones de uno y otro son muy diferentes y en el caso del segundo no considera que una mecánica de cero emisiones case, por el momento, con lo que quiere.
“Seguimos trabajando en todo lo necesario para estar preparados para lanzar un coche eléctrico, pero aquí hablamos de algo emocional que no se puede explicar racionalmente. Hemos observado que el índice de rechazo a los coches totalmente eléctricos está aumentando, y esto afectará a las ventas de un Lamborghini totalmente eléctrico”, explica.
“Uno no compra un Lamborghini para ir de un sitio a otro a diario. Uno compra un Lamborghini porque es un sueño de infancia, o quizás porque representa la culminación de una vida llena de trabajo, y uno quiere algo que supere sus expectativas”, añadía.
Para el CEO la clave está en conseguir coches que sean emocionales, sin importar el tipo de sistema de propulsión que tengan, así que están analizando a la competencia para ver cuál es la vía que siguen. A este respecto, señala en Autocar que una de las principales trabas para la aceptación de los coches eléctricos está en el sonido: “Uno de los principales motivos de rechazo a los coches totalmente eléctricos es la ausencia de sonido. El sonido del motor es uno de los elementos clave por los que la gente compra estos coches”.
Es algo que en la industria se está trabajando y cada marca ofrece soluciones diferentes como, por ejemplo, emitir un sonido falso en el interior del coche. Sin embargo, no es una alternativa que le parezca demasiado bien: “Se pueden hacer muchas cosas: también se puede instalar un tocadiscos en el coche y simular el motor de combustión. La cuestión es si esto es lo que se busca en un coche como un Lamborghini, donde lo que se busca es la autenticidad. No se quiere algo que no sea real. Al menos, esa es mi opinión”.
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