Aunque perdió 22.300.000.000 € en 2025, Antonio Filosa, el CEO de Stellantis, se llevó a casa un cheque de 5.400.000 €

Aunque perdió 22.300.000.000 € en 2025, Antonio Filosa, el CEO de Stellantis, se llevó a casa un cheque de 5.400.000 €

El 2025 no pasará a la historia como el mejor año de la corta historia del Grupo Stellantis. El conglomerado formado por los ya extintos grupos FCA y PSA, acumuló en 12 meses más de 22.000 millones de euros en pérdidas. Un registro nunca antes visto en la industria. Gran parte de esa cifra viene causada por la excesiva y ambiciosa agenda eléctrica. El nuevo CEO de Stellantis, Antonio Filosa, tiene la difícil tarea de reconducir la situación y para ello cuenta con 5,4 millones de alicientes. El jugoso sueldo que se llevó a casa tras medio año dirigiendo el grupo.
Stellantis está demasiado expuesto a los elementos y a los cambios de tendencia. Durante la época de Carlos Tavares (dimisión en diciembre de 2024), el conglomerado europeo hizo atrevidos movimientos en materia de electrificación. Todas las marcas abrazaron rápidamente una conversión eléctrica que, lamentablemente, no se ha producido. No al menos en los agresivos plazos que Tavares planteó. Hoy, muchas de las empresas de Stellantis echan el freno de mano. Compañías como DS, Lancia o Alfa Romeo no se volverán 100% eléctricas antes de finales de la década.
Las críticas y las presiones internas obligaron a Tavares a dimitir a finales del 2024. Durante los siguientes meses, casi medio año, John Elkann, presidente de Stellantis, estuvo buscando un reemplazo que acabó personalizando en la figura de Filosa. El máximo responsable de Jeep ocupó el sillón principal de Stellantis con el duro encargo de reconducir la situación. El primer paso fue renunciar a gran parte del astronómico sueldo de Tavares; más de 36 millones de euros por año.
El contrato inicial fijaba un salario de al menos 4 millones de dólares durante sus primeros dos años como CEO. Sin embargo, parte del cheque final depende de variables y objetivos que Filosa ha alcanzado en apenas 6 meses al mando. Como resultado, Stellantis ha firmado un jugoso cheque de 5,4 millones de euros, unos 6,37 millones de dólares, para su máximo responsable. De cara a los próximos años el sueldo de Filosa irá en aumento pudiendo llegar a ingresar más de 23 millones de dólares anuales a partir de 2028 si finalmente alcanza todos los objetivos propuestos.
Si bien todavía está lejos de lo ganado por Tavares, a lo que hay que sumar una indemnización por despido de más de 20 millones de dólares, Filosa va a tener muy complicado alcanzar el tope de bonificaciones. El mercado fluctúa de forma inestable e impredecible. Europa se tambalea ante los numerosos conflictos que llegan desde todos los frentes. Desde Oriente nos llegan guerras y la siempre pujante presión del mercado automovilístico chino. Por suerte, Stellantis cuenta con el respaldo de Leapmotor. Ya ha quedado confirmado que el grupo aprovechará gran parte de la tecnología de la más china de sus marcas.
Otro gran reto se encuentra en Estados Unidos. El despido de Tavares fue provocado, en gran medida, por la poca o nula agenda de las principales marca americanas de Stellantis, entre ellas Jeep y Dodge. Sin apenas proyectos visibles para los próximos años, las marcas tienen ahora que remar en contra del mercado. Por suerte para ellas, las nuevas y controvertidas políticas vertidas desde la Administración Trump se centran menos en lo eléctrico. Los 5,4 millones de euros que Filosa se ha llevado a casa son un incentivo muy grande, pero suponen una responsabilidad que no muchos estarían dispuestos a aceptar en plena era de cambios bruscos.
Temas

source