China se ha convertido en un epicentro de movilidad eléctrica y electrificada a nivel global. En Europa disfrutamos ya de una amplia variedad de marcas y modelos, pero dicha variedad no es igual en todo el mundo. En Estados Unidos, sin ir más lejos, los políticos tratan de frenar la llegada masiva de marcas chinas que pongan en aprietos a los fabricantes locales. Ahora, el portal de referencia Edmunds ha logrado poner a prueba el Geely Galaxy M9 en su pista de Los Ángeles. Los resultados han dejado una conclusión inquietante para las marcas locales: los fabricantes estadounidenses tienen razones de peso para estar preocupados.
Alistair Weaver, redactor jefe de Edmunds, fue tajante tras las pruebas: «La tecnología es sencillamente fenomenal». Según el análisis, el Galaxy M9 -un SUV de tres filas con tecnología de autonomía extendida- ofrece una experiencia digital y de confort que rivaliza con vehículos que duplican su precio en el mercado estadounidense, como el Toyota Grand Highlander o el KIA Telluride. El hecho de que Edmunds haya decidido importar temporalmente una unidad para testarla subraya el creciente interés por entender por qué China está ganando la carrera de la innovación.
Lo que más ha impactado a los probadores de Edmunds es la propuesta de valor del Galaxy M9. En China, este modelo parte de los 25.000 dólares (unos 22.250 euros), un precio «chocante» para un vehículo que incluye una pantalla de infoentretenimiento de 30 pulgadas con una respuesta tan fluida como la de un Tesla. Edmunds estima que, incluso si el coche llegara a EE. UU. y su precio se duplicara debido a aranceles y logística, seguiría siendo extremadamente competitivo frente a la oferta actual de Ford, GM o Stellantis.
En el apartado mecánico, el M9 utiliza un esquema híbrido compuesto por un motor 1.5 Turbo que actúa exclusivamente como generador. Los datos oficiales anuncian una autonomía eléctrica de 209 kilómetros para una autonomía total de más de 1.500 kilómetros. Sin embargo, las pruebas realizadas han confirmado datos diferentes. La autonomía real se ha quedado en 162 kilómetros, “menos de lo esperado, pero aún así muy destacable para un híbrido enchufable”. Nada mal si tenemos en cuenta que desarrolla más de 850 caballos de potencia y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 4 segundos a pesar de sus 2.600 kilogramos de peso.
Más allá de la fuerza bruta, Edmunds destaca detalles que demuestran la madurez del diseño chino, desde los asientos con masaje de alta calidad hasta un sistema operativo que integra inteligencia artificial de forma orgánica. Al testar el vehículo rigurosamente en suelo estadounidense, el portal concluye que los fabricantes de Detroit no solo se enfrentan a un rival más barato, sino a uno que es tecnológicamente superior en áreas clave como la gestión de la batería y la interfaz de usuario.
Geely, por su parte, ha aclarado que este préstamo a Edmunds es una demostración de capacidades tecnológicas globales y no una señal de una entrada inminente en el mercado de EE. UU., donde las barreras políticas siguen siendo infranqueables. Sin embargo, para los analistas, el mensaje es claro: la «amenaza» china ya no es una cuestión de copias baratas, sino de liderazgo en ingeniería.
El test de Edmunds sirve como una llamada de atención para las juntas directivas de los grandes fabricantes occidentales. Mientras EE. UU. protege su mercado con aranceles del 100%, China ha aprovechado su mercado interno para perfeccionar productos que, en opinión de los expertos de Edmunds, «deberían quitarle el sueño» a cualquier ejecutivo de la industria del automóvil. El Geely Galaxy M9 representa ese «fruto prohibido» que los conductores americanos no pueden comprar, pero que en Europa estamos cada vez más cerca de disfrutar. Geely ya se ha presentado en España, aunque el M9 todavía no forma parte de su porfolio. Sin embargo, este ha servido de ejemplo para demostrar que su tecnología es, además de impresionante, bastante fiable como ya mostraron el pasado verano con un viaje de China a París.
Temas
Seria advertencia de uno de los mayores expertos en coches eléctricos del mundo tras probar un SUV chino: "deberían preocuparse"

