El fabricante chino Seres, conocido por producir los vehículos de la marca Aito junto a Huawei, ha obtenido una patente que está dando mucho que hablar: un water oculto dentro del coche.
Registrada en China y aprobada en abril de 2026, la patente describe un sistema sanitario integrado en el vehículo que puede desplegarse cuando sea necesario y ocultarse completamente bajo el asiento cuando no se utiliza.
El diseño propone una solución ingeniosa basada en un sistema de raíles deslizantes. El inodoro permanece escondido bajo uno de los asientos del vehículo y puede extraerse como si fuera un cajón.
Una vez utilizado, el mecanismo permite volver a guardarlo sin ocupar espacio adicional, una ventaja clave en vehículos eléctricos donde el espacio interior está muy optimizado debido a las baterías. Este enfoque busca resolver uno de los grandes retos de la movilidad moderna: maximizar el espacio sin comprometer la funcionalidad.
Aunque la idea pueda parecer novedosa, no es la primera vez que se plantea un “baño portátil” en automóviles. Otras marcas han propuesto soluciones más rudimentarias, como sistemas desmontables o kits con bolsas desechables.
Sin embargo, la propuesta de Seres destaca por su nivel de integración: no se trata de un accesorio, sino de un elemento completamente incorporado al diseño del vehículo, invisible a simple vista.
Pese a su originalidad, llevar este concepto a producción masiva no será sencillo. Entre los principales desafíos técnicos se encuentran:
Pero más allá de la ingeniería, existe una barrera aún mayor: la aceptación del usuario. Para muchos conductores, la idea de utilizar un inodoro dentro del coche puede resultar incómoda o poco atractiva, incluso con sistemas avanzados de sellado y desodorización. Obviamente es algo que se ve bien en vehículos camper para escapadas de fin de semana o vacaciones, pero para un coche que se usa en el día a día no está tan clara su viabilidad.
El debate está servido. Mientras algunos ven en esta patente una solución útil para viajes largos, vehículos autónomos o usos profesionales, otros la consideran más una maniobra de marketing que una necesidad real.
No está claro si este sistema llegará a producción en modelos de Aito como el M9, aunque todo apunta a que, en caso de hacerlo, sería como opción personalizada y no de serie.
Esta patente refleja una tendencia creciente en la industria: convertir el coche en un espacio multifuncional, especialmente con la llegada de la conducción autónoma.
Desde oficinas móviles hasta zonas de descanso, el interior del vehículo está evolucionando rápidamente. El inodoro integrado podría ser, para bien o para mal, un paso más en esa transformación.
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Después de patentar un water oculto en el asiento del coche, este fabricante chino ha dividido la opinión de conductores y expertos

