La apuesta de Mercedes-Benz por electrificar su modelo más vendido ha dado sus frutos de manera inmediata. El nuevo GLC eléctrico (conocido técnicamente como GLC 400 4MATIC) ha iniciado su andadura comercial en Europa con un volumen de pedidos que la marca califica de récord -aunque no ha aportado datos-. Este éxito inicial confirma que el público premium estaba esperando una alternativa de la estrella que combinase la versatilidad del SUV mediano con una ingeniería de propulsión de vanguardia capaz de rivalizar con los mejores del segmento.
Este modelo marca una nueva era para la firma alemana, ya que no se limita a ser una adaptación de un modelo de combustión, sino que estrena soluciones mecánicas de alto rendimiento. Con un precio de salida en España de 77.125 euros, el GLC eléctrico se posiciona como el nuevo pilar de la gama EQ, logrando atraer tanto a clientes tradicionales de la marca como a nuevos usuarios que buscan la máxima eficiencia sin renunciar al lujo característico de Stuttgart. El inicio de la producción del GLC eléctrico ha coincidido con el inicio de ventas del Mercedes Clase C eléctrico de 751 kilómetros de autonomía.
El corazón mecánico de este SUV es su avanzado sistema de propulsión eléctrica de 489 caballos. A diferencia de otros modelos precedentes, el GLC eléctrico utiliza una arquitectura de 800V, lo que permite una gestión del flujo energético mucho más eficaz. Esta tecnología no solo reduce el peso del cableado interno, sino que es la clave para alcanzar potencias de carga pico de hasta 350 kW, permitiendo recuperar 303 km de autonomía en tan solo 10 minutos.
Para gestionar esta potencia, Mercedes ha integrado una caja de cambios de dos velocidades, una solución mecánica poco común en SUVs eléctricos. Esta transmisión permite optimizar el par motor: una marcha corta para fuertes aceleraciones desde parado (0 a 100 km/h en 4,3 segundos) y una marcha más larga para mejorar la eficiencia en autopista, manteniendo el consumo en unos competitivos 15,1 kWh/100 km.
La autonomía es, sin duda, la cifra estrella de este modelo. Gracias a un paquete de baterías de litio de fabricación propia con 94 kWh de capacidad neta, el GLC eléctrico homologa hasta 707 kilómetros bajo el ciclo WLTP. Este alcance solo es posible pagando un opcional por valor de 3.182 euros. Los modelos básicos ofrecen de forma estándar 666 kilómetros de alcance homologado según el patrón WLTP. Son bastantes menos de lo que ofrece sus mayores rivales, el BMW iX3, 805 kilómetros con una batería de 108,7 kWh de capacidad neta, y el Volvo EX60, hasta 810 kilómetros con una batería neta de 112 kWh.
Con este inicio récord de ventas, Mercedes-Benz reafirma su camino hacia la electrificación total. El GLC eléctrico demuestra que es posible combinar una autonomía real capaz de cruzar países con una mecánica de lujo que pisa la carretera con una suavidad inédita. La marca espera que este modelo no solo lidere las listas de ventas de SUVs eléctricos en Europa durante 2026, sino que sirva como base tecnológica para la próxima generación de vehículos de la estrella que llegarán en los próximos años.
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10.500 trabajadores de Mercedes ya fabrican el mejor SUV eléctrico de la casa con 707 km de autonomía

