He probado el scooter NIU NQiX 500: una moto que sorprende por diseño y agilidad, así como por una autonomía y precio ajustados para convencer

He probado el scooter NIU NQiX 500: una moto que sorprende por diseño y agilidad, así como por una autonomía y precio ajustados para convencer

El auge de los scooters eléctricos ha cambiado la movilidad en ciudad, pero pocos modelos intentan ir más allá del uso práctico. El NIU NQiX 500 sí lo hace, porque sobre el papel sus cifras llaman la atención: sus premisas son 240 Nm de par máximo, una velocidad máxima de 100 kilómetros/hora y un modo “Ultraboost” que promete un extra de empuje.
Así es como NIU busca seducir a un público amplio, incluyendo a quienes buscan en la movilidad del día a día algo más de emoción al manillar de la que puedes conseguir con cualquier otro scooter convencional, sea eléctrico o de gasolina.
Lo primero que impresiona al ver esta moto de NIU en persona es que es más compacta de lo que puedas esperar y también muy ligera (128 kg). Más que nada porque la NQiX 500 es la tope de gama de su serie, pero en un primer vistazo se puede llegar a pensar incluso que es un ciclomotor. La realidad es que pertenece a la categoría L3e, equivalente a un vehículo de dos ruedas con motor de combustión de 125 centímetros cúbicos. La puedes conducir con un permiso de moto A1 o con el carné de coche B, esto último si al menos tiene 3 años de antigüedad.
A nivel de diseño no arriesga, pero sí que da la impresión de estar hecho y ensamblado con más cariño que otros modelos de motos llegados desde el mercado asiático. Esto se nota especialmente en la tecnología, las piñas del manillar y otros detalles que incorpora, y en los que se deja ver que aspira a estar en un segmento más prémium.
Desde los primeros metros, el NIU NQiX 500 destaca por su respuesta inmediata al acelerador. Sin retrasos ni tirones, la entrega de potencia es lineal pero contundente, especialmente a baja velocidad. En ciudad, esto se traduce en salidas rápidas y una conducción ágil. Es muy fácil moverse en zonas atascadas sorteando coches y los espejos retrovisores son generosos, lo que permite ver rápido y fácilmente lo que tenemos atrás. El sonido mientras ruedas es agradable y nada intrusivo, aunque de tintes virtuales.
Estamos hablando de una moto de finalidad principalmente urbana, y que cuenta con un motor eléctrico de 9 kW (12,06 CV) de potencia nominal que se oculta en el buje de trasera trasera.
Ofrece los modos de conducción Wet, e-Save (28 km/h), Dynamic (65 km/h), Sport y Race, y la realidad es que empuja bien en cualquiera de estos, pero conforme vamos subiendo de ‘nivel’ la reacción al acelerar y las prestaciones mejoran. Pese a ser muy ligera, lo que hace que las maniobras sean sencillas, también dispone de una modo ‘marcha atrás’ que lo facilita todo en caso de no llegar bien al suelo. Como extra, también puedes utilizar el ‘Walk Assist’, que permite mover la moto bajado de esta a una velocidad máxima de 3-4 km/hora, por lo que aseguras empujarla con mayor seguridad.
Lo que vas a notar es que coge velocidad muy rápido, pero con el modo Wet (mojado) se controla algo más la reacción al puño derecho, mientras que con las opciones e-Save y Dynamic se limita la velocidad del scooter a 28 y 65 km/hora, respectivamente. Estos dos últimos son la mejor baza, porque mientras que el primero ayuda a rodar ligero en zonas más lentas o con atasco, si escoges Dynamic consigues un impulso extra para moverte con más soltura sin pasarte de velocidad excesivamente.
Ya con el modo Sport empiezas a verle el potencial real al NIU NQiX 500, y puedes tocar los 100 kilómetros/hora con facilidad. Además, la función de Control de Crucero permite mantener una velocidad constante sin necesidad de usar el puño derecho. Si te animas a subir hasta la opción Race, le vas a sacar todo el jugo a esta moto. De hecho, aquí puedes hacer uso del botón ‘Ultraboost’, perfectamente colocado para estar al alcance de tu dedo índice derecho.
Si bien es fácil ir rápido con esta montura, esta opción te de un ‘push’ extra. El cambio de color en la pantalla TFT de 5 pulgadas y un sonido distinto mientras ruedas te hace saber que estás en el modo más exigente, y la sensación es la de un modo deportivo. Es más, la potencia pasa a ser de 9,9 kW (13,2 CV).
Durante mi prueba, lo cierto es que el NIU NQiX 500 me ha parecido muy bien conseguido en cuanto a estabilidad, también a su velocidad máxima. Si bien donde más brilla es en ciudad, no hay ningún problema a la hora de atravesar algunos tramos interurbanos a más velocidad. Lo que más me gusta es que da la sensación de tener el control real en cualquier momento y situación, y eso anima a rodar ágil, incluso en curva, siempre teniendo en cuenta las limitaciones del segmento.
Ten en cuenta que no es un maxiscooter ni por prestaciones, ni por diseño, ni por construcción, ni por la posición a la hora de conducir, y que lo que se busca es no limitar esta moto al mero uso urbano, del que vas a salir en ocasiones muy puntuales o en pequeños tramos diarios, que para eso es.
Es más, si se prescindiera de los modos de conducción e-Save y Dynamic sería algo brusca e incómoda en ciudad, por lo que mantener distintas opciones es un acierto total en este modelo de NIU. Como cambiar entre una opción u otra es tan fácil, realmente no estás ‘atado’ a ninguno de estos, porque pasar al siguiente nivel está al alcance del pulgar derecho.
Se nota que es un scooter nacido para ser cómodo, porque las dos manetas de freno disponen de 5 posiciones para acercarlas más o menos a las manos. Por si esto no fuera suficiente, el tacto del sistema de frenos está muy conseguido, y basta con uno o dos dedos para que los discos (de 240 mm delante y 220 mm atrás) muerdan lo necesario para parar la moto con seguridad.
Hay que tener en cuenta que esta NIU cuenta con control de tracción y ABS de serie, y eso se nota a la hora de detener el conjunto. Además, una vez que aprietas alguno de los frenos, el motor eléctrico deja de actuar, lo que facilita frenar con seguridad en una moto eléctrica en la que no tenemos la referencia del sonido del bloque térmico cuando aceleramos.
De la suspensión, lo que puedo decir es que está tarada para ser bastante blanda, aunque sin llegar a oscilaciones incómodas. La moto coge bien los baches a velocidad media, y se une a un asiento bien mullido para que tanto el conductor como el pasajero estén en una posición cómoda, que por diseño y construcción es tirando a erguida.
Un detalle que me parece interesante es que cuenta con la función ‘Autohold’, que básicamente lo que hace es bloquear las ruedas si estamos unos segundos con los frenos apretados. De este modo, podemos soltar las manetas del sistema de frenado en una pendiente, con la seguridad de que la moto no se va a mover hasta que aceleremos para emprender de nuevo la marcha.
A la NIU NQiX 500 no le falta nada para cumplir con las necesidades diarias, pues nos encontramos por ejemplo un hueco bajo el asiento en el que podemos meter un casco tipo jet o modular, además de cualquier otro de tamaño similar, los guantes, alguna chaqueta o incluso el cargador rápido que incluye de serie.
Esto es posible gracias a que las dos baterías extraíbles que incorpora están situadas en la parte baja de la moto, justo debajo de donde llevaremos apoyados los pies mientras circulamos. Realmente, en un tipo de moto así me parece básico poder guardar como mínimo el casco, así que lo veo como un punto a favor en el NIU frente a otros scooters de la competencia.
También dispone de serie de hasta cuatro opciones para ponerla en marcha. Bien podemos usar la llave tradicional, con la que también podemos abrir el cierre del asiento y el del hueco de las baterías, o una práctica tarjeta con tecnología NFC que encenderá o apagará el sistema con solo pasarla por la parte central del manillar. Como extra, aquellos que tenga un móvil de la marca iPhone, pueden optar por la función Apple Key para usar el dispositivo como tarjeta digital.
Por último, la alternativa más completa es usar al aplicación para dispositivos móviles de NIU, desde la que podremos hacer lo anterior, además de disponer de mucha información útil acerca del NIU NQiX 500, como el nivel de carga de la batería o la geolocalización en tiempo real del mismo.
También permite activar o desactivar el ABS, el control de tracción (TCS), la función Autohold, y otras como la marcha atrás y el gatillo ‘Ultraboost’. Como punto importante, se puede configurar la curva de potencia obtenida en el modo Race, así como la intensidad de la frenada regenarativa, la intrusión mayor o menor del TCS, o la respuesta del actuador del modo ‘Ultraboost’.
De paso, este modelo de NIU cuenta con alarma de movimiento de serie que envía notificaciones al móvil vinculado, y desde la propia app también podemos activar el sonido para localizarla en un párking público demasiado grande si no sabemos el lugar exacto en el que hemos aparcado.
Uno de los puntos que más interesa sobre las motos eléctricas es la autonomía. Lo que debes saber es que bajo nuestro pies se integran dos baterías de 28 Ah que trabajan a 72 voltios, y que se pueden extraer. Cada una pesa 12,4 kilos, y están desarrolladas para poder subirlas a casa para completarlas con el cargador rápido que trae el NIU de serie. Se necesitan unas 3 horas para llenar cada una de estas, y si dispones de una toma de carga junto a la moto, también puedes conectarla directamente gracias al punto de conexión que hay situado bajo el asiento, que hace posible no tener que desmontar los paquetes de baterías.
Desde la aplicación de NIU podemos seleccionar en el móvil si queremos la máxima potencia de carga posible o una más baja, así como limitar la recarga a entre el 80 y el 100% de la capacidad de la batería, de manera que se pueda alargar la salud de la misma.
Lo que nos dice NIU es que el modelo NQiX 500 puede recorrer hasta 100 kilómetros por cada recarga al completo de los dos paquetes. Mi experiencia durante la prueba ha sido bastante positiva en este sentido. La marca no hace promesas irreales, y he podido comprobar que es fácil hacer aproximadamente 1 kilómetros por cada 1% de batería, pero haciendo mucha ciudad. A velocidad superior, la autonomía baja algo.
Con desplazamientos interurbanos puntuales y uso principalmente urbano, llegas a 80-90 kilómetros de uso por recarga sin problema. A tener en cuenta, cosas como que en mi prueba realmente he estado rodando con una exigencia superior a lo que sería un uso en el día a día, buscando los límites del scooter, y también que nunca vas a apurar la batería hasta el 0%, así que las cifras de las que hablo son bastantes realistas y asumibles.
El NIU NQiX 500 es un scooter eléctrico con una verdadera fortaleza en el equilibrio entre prestaciones, tecnología y usabilidad diaria, pero en el precio también se presenta como una opción realmente asumible para lo que ofrece.
Hablamos de una tarifa de 4.499 euros, una relación calidad-precio realmente competitiva dentro del segmento eléctrico, y un verdadero quebradero de cabeza para sus rivales. Y no hay que olvidar que el Plan Auto+ tiene en cuenta a las motos de categoría L3e, como es el caso de este modelo de NIU. Con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026, puedes beneficiarte de un descuento de hasta 1.100 euros, que en el caso de este moto en cuestión se queda en 825 euros, a descontar del precio que hemos mencionado antes.
Para quien busca un vehículo ágil, moderno y eficiente para la ciudad, el NIU NQiX 500 cumple con nota.
Temas

source