El debate sobre la seguridad térmica de los vehículos electrificados frente a los tradicionales de combustión interna ha sumado un nuevo e ilustrativo caso práctico. Todavía son muchos los que piensan que ante un golpe fuerte o en caso de accidente, las baterías de los híbridos enchufables y de los eléctricos pueden estallar o salir ardiendo. Sin embargo, un fuerte choque ocurrido en la autopista G15, cerca de la zona de servicio de Shenhai en Zhejiang, en China, ha servido de escenario involuntario para evaluar la resistencia de las baterías de última generación ante un escenario de fuego real de gran intensidad.
El siniestro involucró a tres vehículos: un sedán Mazda 3 de combustión, un BYD Qin L DM-i equipado con tecnología híbrida enchufable y un camión. El impacto inicial se desencadenó cuando el coche japonés embistió por detrás al modelo híbrido, el cual a su vez salió proyectado contra la parte posterior del camión. Como consecuencia directa de la severa deformación en el compartimento del motor, el vehículo de combustión comenzó a arder de forma inmediata. El híbrido no.
El incendio originado en el bloque de gasolina del primer vehículo se propagó con rapidez hacia la zona trasera del modelo híbrido enchufable de BYD. Las llamas envolvieron por completo la sección posterior del coche electrificado, afectando de forma directa a la carrocería, los revestimientos plásticos, los grupos ópticos y el habitáculo, provocando pérdidas materiales que, según los peritajes iniciales, han declarado al vehículo como siniestro total. Irrecuperable.
Sin embargo, el comportamiento de la batería del vehículo híbrido marcó una diferencia crítica durante el suceso. A pesar de estar expuesto a temperaturas extremas por el fuego externo durante un tiempo prolongado, el paquete de baterías de fosfato de hierro y litio mantuvo su integridad en todo momento, sin registrar ninguna explosión térmica ni fugas de corriente descontroladas. Una demostración más de que en materia de seguridad, las baterías de BYD demuestran estar por encima del resto.
La posterior revisión técnica del vehículo híbrido una vez extinguido el fuego ha desvelado datos de gran relevancia que deben aumentar la confianza de los usuarios y de todos aquellos que creen que en caso de accidente los coches eléctricos y/o electrificados tienen mayor riesgo de combustión:
Este comportamiento no es casualidad si no que se debe en gran medida a las propiedades químicas inherentes del fosfato de hierro y litio utilizado por la marca, que ofrece una temperatura de descomposición térmica significativamente más elevada en comparación con las químicas de níquel-manganeso-cobalto.
El BYD Qin L DM-i es un sedán de tamaño mediano que se ha convertido en uno de los pilares comerciales de la marca en China gracias a la introducción de su sistema híbrido de quinta generación. Este conjunto homologa un consumo de combustible muy bajo y una autonomía combinada que supera los 2.000 kilómetros. En el mercado de origen, el Qin L DM-i se comercializa con una tarifa que arranca en los 99.800 yuanes, lo que equivale aproximadamente a unos 12.870 euros tras aplicar la conversión de divisas. Ahora mismo, en España, por ese precio no te puedes comprar ni un Dacia Spring.
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