Russell lidera la FP3 de Monza y el rebufo promete una quali apasionante #F1 #FVDigital

Russell lidera la FP3 de Monza y el rebufo promete una quali apasionante #F1 #FVDigital


Si alguien necesitaba una pista de lo que puede pasar en la clasificación de Monza, la FP3 la dejó bastante clara: Mercedes tiene velocidad, George Russell parece tener algo más que el resto y el rebufo puede convertir la tarde en una partida de ajedrez a más de 300 km/h. El británico cerró la última sesión de libres con un 1:22.219 y volvió a colocar a Mercedes al frente, confirmando el favoritismo que ya había empezado a construir el viernes.
No fue, eso sí, un dominio cómodo. Ferrari sigue ahí y por primera vez en todo el fin de semana fue Lewis Hamilton quien terminó como mejor coche rojo, segundo a 226 milésimas. El británico aprovechó un buen rebufo en su intento final y consiguió por fin superar a Charles Leclerc, que esta vez se quedó sexto después de no encontrar una aspiración tan favorable y cometer algún pequeño error. Hasta ahora, el monegasco había llevado claramente la iniciativa interna en Maranello.
La FP3 dejó además una pequeña resurrección de Red Bull. Max Verstappen, muy crítico con el coche durante todo el viernes, encontró algo más de ritmo y terminó tercero, aunque también ayudado por un rebufo de Liam Lawson. Andrea Kimi Antonelli fue cuarto, completando otra sesión muy fuerte de Mercedes, mientras Lando Norris colocó al mejor McLaren quinto. Oscar Piastri, nuevamente más incómodo, solo pudo ser octavo.
Y precisamente los rebufos fueron casi tan protagonistas como los tiempos. Mercedes practicó varias veces con Antonelli ayudando a Russell y Williams hizo lo propio con Alex Albon y Carlos Sainz, conscientes de que ambos pilotos sancionados pueden convertirse en una herramienta clave para sus compañeros. En Monza, una buena aspiración cambia una vuelta entera y la clasificación promete convertirse en una batalla no solo de velocidad, sino también de colocación en pista.
Por detrás de los grandes, Racing Bulls volvió a confirmar que puede ser una de las sorpresas de la zona media. Arvid Lindblad terminó séptimo, por delante incluso de Piastri, mientras Alpine colocó a Pierre Gasly noveno y Franco Colapinto décimo. Audi quedó inmediatamente detrás y dejó una zona media comprimida hasta el extremo, en la que un par de décimas pueden significar pasar de pelear por Q3 a quedarse fuera de la Q2.
Carlos Sainz terminó 16º después de dedicar buena parte de la sesión a practicar rebufos con Albon, al que volvió a superar. Williams no parece tener ritmo puro para entrar con facilidad en Q3, pero sí suficiente para pelear la Q2 si consigue aprovechar bien las aspiraciones y ejecutar una clasificación limpia.
Mucho más complicado sigue el panorama para Fernando Alonso. Aston Martin volvió a aparecer como uno de los equipos más débiles de Monza y el asturiano solo pudo ser 19º, aunque al menos volvió a sacar más del coche de lo que permitía su rendimiento, terminando por delante de los dos Cadillac y de Lance Stroll. Con el motor Honda sufriendo especialmente en las rectas, el objetivo realista vuelve a ser sobrevivir a una Q1 que, viendo lo apretado que está todo, promete no perdonar ni un error.
Todas las estadísticas

La FP3 de Monza arrancó sin demasiadas prisas, como suele ocurrir en la última sesión antes de la clasificación. Pasados los diez primeros minutos apenas seis pilotos habían aparecido en pista: los dos Audi, los dos Alpine y los dos Williams, mientras buena parte de la parrilla seguía todavía en el garaje.
Ni siquiera Alex Albon pudo completar con normalidad ese primer intento de salida, después de reportar problemas en el volante de su Williams. Con la clasificación ya a la vuelta de la esquina, nadie parecía tener demasiadas ganas de asumir riesgos innecesarios ni de comprometer el coche antes del momento realmente importante.
Los primeros tiempos fueron, como era de esperar, claramente más lentos que los registros del viernes. Pierre Gasly estableció la primera referencia con un 1:25.349 utilizando neumáticos medios, mientras Carlos Sainz se situaba segundo con un 1:25.482 pese a montar blandos.
El inicio de la sesión, por tanto, sirvió más para comprobar sistemas, sensaciones y pequeños ajustes que para buscar rendimiento puro. La verdadera fotografía de la FP3 todavía tardaría unos minutos en empezar a dibujarse.
Los tiempos empezaron a caer rápidamente a medida que los primeros pilotos encadenaban vueltas. Gasly rebajó su referencia hasta el 1:23.8, todavía a más de un segundo del 1:22.550 con el que George Russell había liderado la FP2 del viernes, pero ya acercándose poco a poco a registros más representativos.
Superado el primer cuarto de hora, la FP3 empezó por fin a coger algo más de ritmo. Ferrari, Mercedes, McLaren y Red Bull seguían todavía refugiados en sus garajes, pero el resto de la parrilla comenzaba a incorporarse poco a poco a la sesión.
Los dos Aston Martin, los Haas F1, los Cadillac y los Racing Bulls ya estaban en pista, con Fernando Alonso entre los pilotos que empezaban a acumular vueltas. La sesión dejaba así atrás ese arranque casi testimonial y empezaba a ofrecer una imagen algo más representativa, aunque todavía faltaba por ver a los grandes protagonistas del fin de semana.
Superados los 25 minutos, la FP3 empezó ya a parecerse mucho más a una sesión normal. Casi toda la parrilla estaba en pista y solo Lando Norris y George Russell seguían todavía en boxes, mientras los tiempos comenzaban a bajar de verdad.
Y la película, por ahora, no cambiaba demasiado respecto al viernes. Andrea Kimi Antonelli se colocó al frente con blandos nuevos gracias a un 1:23.032, mientras Charles Leclerc aparecía inmediatamente detrás con un 1:23.250. Mercedes volvía a tener una ligera ventaja sobre Ferrari, aunque posteriormente le retiraron esa vuelta al monegasco.
Lewis Hamilton seguía algo más incómodo que su compañero. En uno de sus primeros intentos estuvo a punto de protagonizar una salida de pista tras la segunda chicane, al pisar la tierra en la salida y perder momentáneamente el control, por lo que su primera referencia tampoco fue demasiado significativa.
Max Verstappen, en cambio, optó por el neumático medio y dejó una primera vuelta a unas cuatro décimas de Antonelli. El neerlandés parecía algo más competitivo que en la FP2, después de un viernes en el que se quejó repetidamente por radio del grip, los frenos y el comportamiento general de un Red Bull que claramente no estaba funcionando como debía.
En la zona media seguía habiendo muy poco margen. Carlos Sainz rodaba 12º, justo por detrás de Alex Albon, que por ahora parecía tener algo más de ritmo este fin de semana. El español estaba a 1,6 segundos de la cabeza, aunque las diferencias entre buena parte de ese grupo seguían concentradas en apenas unas décimas.
Fernando Alonso aparecía 15º, a unos 2,2 segundos de la referencia, todavía por delante de los dos Cadillac y de Esteban Ocon. El francés seguía teniendo un fin de semana especialmente complicado frente a Oliver Bearman, que además es el único Haas que dispone en Monza de la evolución del motor Ferrari.
Con todos los pilotos ya en la tabla de tiempos, Leclerc volvió a colocarse segundo, a unas dos décimas de Antonelli, aunque lo hizo con el segundo intento de ese mismo juego de blandos. Aun así, seguía claramente por delante de Hamilton, que permanecía unas cuatro décimas por detrás de su compañero y continuaba sin transmitir la misma comodidad que el monegasco.
Russell tampoco arrancó especialmente fuerte pese a haber sido la referencia del viernes. El británico se quedó inicialmente a unas cuatro décimas de Antonelli, probablemente después de dejar algo de tiempo por el camino, aunque a esas alturas las comparaciones seguían teniendo poco valor.
Y es que la tabla todavía ofrecía varias señales de que las cargas de gasolina y los programas eran muy diferentes. Gasly aparecía tercero con un 1:23.416 y Verstappen cuarto, posiciones demasiado altas respecto al ritmo real que habían mostrado Alpine y Red Bull durante el fin de semana.
La fotografía definitiva tendría que esperar, por tanto, a un posible último juego de blandos nuevos y a las simulaciones de clasificación. Hasta entonces, Mercedes y Ferrari seguían pareciendo las referencias, pero con demasiadas variables todavía abiertas como para sacar conclusiones firmes.
Superada la primera media hora, la FP3 empezó a enseñar algo que seguramente será protagonista absoluto en clasificación: el baile de rebufos. Mercedes y Williams comenzaron a practicar distintas colocaciones en pista, aprovechando además una circunstancia que puede condicionar por completo la sesión de la tarde: Andrea Kimi Antonelli y Alex Albon tendrán que salir desde el fondo de la parrilla por sus sanciones de motor y, por tanto, pueden convertirse en aliados perfectos para George Russell y Carlos Sainz.
El efecto fue inmediato. Russell aprovechó el rebufo de Antonelli en el primer sector para colocarse primero con un 1:22.687, una mejora enorme que dejó bastante claro cuánto puede valer una buena aspiración en Monza. Hamilton también encontró un rebufo favorable y rebajó claramente su tiempo, aunque seguía a unas cuatro décimas de los Mercedes, mientras Leclerc se colocaba tercero justo detrás de los dos coches plateados.
La sensación empezaba a ser que Mercedes había dado un pequeño paso adelante respecto a Ferrari, aunque todavía había que coger los tiempos con pinzas. Muchos pilotos seguían utilizando blandos bastante usados y las referencias no eran comparables: Leclerc, por ejemplo, marcó su 1:23.065 con un juego de nueve vueltas, mientras Sainz estaba trabajando con neumáticos incluso más castigados.
McLaren, por su parte, volvía a aparecer algo desdibujado. Norris era séptimo y Piastri décimo, aunque ambos seguían con neumáticos medios y todavía no habían enseñado su verdadero ritmo a una vuelta. Aun así, la imagen recordaba a la FP1 del viernes, con el equipo de Woking algo por detrás de Mercedes y Ferrari y especialmente con Piastri sin terminar de encontrar comodidad.
En clave española, Alonso seguía hundido en la parte baja, 20º por delante de Ocon y Stroll, mientras Sainz centraba buena parte de su trabajo en ensayar rebufos con Albon más que en buscar un tiempo puro. El madrileño llegó a hacerlo con un juego de blandos de 17 vueltas, por lo que la referencia no mejoró, pero Williams ya había obtenido probablemente el dato que buscaba: en Monza, una buena aspiración puede valer muchísimo y la clasificación promete convertirse también en una partida de estrategia entre compañeros.
Ferrari fue acercándose poco a poco y Leclerc terminó por bajar también al 1:22, colocándose segundo con un 1:22.913, a algo más de dos décimas de Russell. Hamilton también mejoró hasta la cuarta posición, a unas tres décimas de la referencia.
La diferencia se estrechaba, pero la lectura general seguía siendo la misma: Mercedes parecía conservar una pequeña ventaja, sobre todo con Russell, mientras Ferrari se mantenía lo suficientemente cerca como para pensar en una batalla muy abierta por la pole.


Por detrás, de momento nadie parecía capaz de meterse de verdad en ese pulso. Con McLaren todavía sin mostrar todo su potencial, Mercedes y Ferrari seguían destacándose como los dos grandes candidatos de cara a la clasificación.
Cuando llegó el momento de montar blandos nuevos, George Russell volvió a enseñar por qué Mercedes parece, de momento, la referencia en Monza. El británico marcó un 1:22.463 con un tercer sector especialmente fuerte y terminó por delante de Andrea Kimi Antonelli, confirmando un nuevo doblete provisional de Mercedes.
Ferrari, eso sí, seguía lo bastante cerca como para mantener viva la batalla. Leclerc se quedó a unas dos décimas de Russell y, además, completó su vuelta prácticamente en aire limpio, sin beneficiarse de un rebufo importante. En un circuito donde la aspiración puede cambiar mucho una vuelta, esa diferencia dejaba todavía margen para pensar que la pelea por la pole podía estar mucho más apretada de lo que parecía.
Por detrás volvió a sorprender Racing Bulls. Arvid Lindblad se colocó cuarto, por delante de Lando Norris, Max Verstappen y Lewis Hamilton, dejando otra vez al segundo equipo de Red Bull como una de las grandes referencias de la zona media. Verstappen, de hecho, seguía sin poder imponer claramente el ritmo del Red Bull sobre su coche hermano.
Hamilton tuvo una oportunidad clara de acercarse más. Marcó el mejor primer sector aprovechando un buen rebufo, pero cometió un error más adelante y no pudo completar la vuelta, por lo que quedó séptimo, a más de medio segundo de Russell.
Alpine también confirmó que llega al sábado con buenas sensaciones. Gasly era octavo y Colapinto noveno, con los Audi muy cerca y todos ellos separados por apenas unas décimas. Piastri, en cambio, seguía sin aparecer y se encontraba 12º, otra vez claramente por detrás de Norris.
En clave española, Aston Martin seguía hundido. Alonso apenas pudo superar a Stroll y rodaba a unos 2,7 segundos de la cabeza, con el déficit de velocidad punta del motor Honda volviendo a ser una losa en Monza. Incluso Cadillac parecía estar en condiciones de pelear de tú a tú con los coches verdes.
Sainz, por su parte, siguió trabajando los rebufos con Albon y aprovechó una buena aspiración para ser casi medio segundo más rápido que su compañero. El madrileño se colocó 15º, a alrededor de 1,4 segundos de Russell, dentro de una zona media muy apretada pero en la que Racing Bulls, Alpine y Audi parecían tener algo más de ritmo que Williams. La Q3, salvo sorpresa, parecía un objetivo complicado; superar la Q1 y pelear bien la Q2, mucho más realista.
Todavía hubo tiempo para un segundo intento con esos blandos y el rebufo volvió a marcar diferencias. Hamilton encontró la aspiración de Norris y se colocó segundo, por primera vez prácticamente en todo el fin de semana por delante de Leclerc, aunque todavía a unas dos décimas de Russell.
El británico de Mercedes, además, volvió a mejorar y dejó la referencia en un 1:22.219, reforzando todavía más la sensación de que Mercedes llegaba a la clasificación como el equipo a batir. Verstappen también aprovechó un rebufo, en su caso de Liam Lawson, para subir hasta la tercera posición, con Antonelli cuarto.
Leclerc no encontró una aspiración tan favorable y además cometió algún pequeño error en su segundo intento, por lo que cayó hasta la sexta posición, a casi medio segundo. Ferrari seguía claramente en la conversación, pero el último tramo de la FP3 dejaba a Mercedes algo por delante.
Norris también se benefició del rebufo de Piastri para colocarse quinto, mientras el australiano logró por fin mejorar algo sus sensaciones y ascendió hasta la octava posición, aunque todavía a unas ocho décimas de la cabeza. Incluso Liam Lawson, séptimo con Racing Bulls, se mantenía por delante suyo.
Los dos Alpine seguían dentro del top 10 y la igualdad continuaba siendo enorme por detrás de Mercedes. Pero si había que señalar un favorito antes de la clasificación, la FP3 dejaba uno bastante claro: Russell y Mercedes parecían tener algo más que el resto.
 

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