Porsche ha moderado su apuesta por los coches eléctricos en los últimos meses. La marca alemana prometía tener una gama compuesta mayoritariamente por vehículos ‘cero emisiones’ para finales de esta década. Sin embargo, el mercado no ha respondido con el entusiasmo esperado, lo que ha llevado a la compañía a replantear algunos proyectos.
El primer ejemplo de este ajuste estratégico fue el Porsche Macan.
Aunque la marca presentó su nueva generación como plenamente eléctrica, las ventas no alcanzaron las expectativas.
Por ello, Porsche ya ha anunciado que pronto lanzará un nuevo SUV con motor de combustión, heredero directo del Macan térmico.
Pese a este giro, la marca mantiene su enfoque en un futuro eléctrico, aunque reconoce que el proceso requerirá más tiempo del inicialmente previsto.
Así lo confirmó Albrecht Reimold, jefe de Producción de Porsche, en una entrevista reciente con el medio Automobilwoche.
El directivo explicó que la empresa seguirá ofreciendo modelos de combustión durante más tiempo, aunque subrayó: “No nos arrepentimos de nuestra decisión anterior de adoptar casi exclusivamente vehículos eléctricos de forma oportuna”.
Reimold utilizó una metáfora para ilustrar su postura: “Básicamente, creo que el cebo tiene que ser atractivo para los peces. Aunque me declaro un defensor de la electromovilidad, esta tecnología se ha expandido mucho más lentamente de lo previsto en muchas regiones.
Fuimos valientes y lo seremos de nuevo al responder a la demanda de los clientes e introducir nuevos motores de combustión e híbridos enchufables”.
Esto no significa que Porsche abandone su propósito de electrificación.
Si la demanda de movilidad eléctrica se acelera, la marca estará preparada para responder, ya que sus futuros vehículos podrán integrar tres opciones mecánicas: combustión, híbrido enchufable o eléctrico puro.
Esta estrategia modular se aplicará a la mayoría de los modelos que se lancen a partir de ahora. No afectará, por ejemplo, al recién presentado Porsche Cayenne, que se ofrecerá como eléctrico puro o mantendrá la versión térmica de la generación anterior.
Sin embargo, sí será visible en los nuevos deportivos 718 (Boxster y Cayman), cuya llegada al mercado está prevista para 2027.
Albrecht Reimold aseguró que Porsche no está preocupado por la caída en la demanda de coches eléctricos premium.
No obstante, observa con cautela el retroceso de su división en China, un mercado clave para la compañía, a lo que se suman los aranceles en Estados Unidos.
“En esencia, nuestra marca sigue siendo atractiva y cuenta con muchos seguidores en todo el mundo.
Podemos seguir creciendo a partir de ahí. Pero, por supuesto, tenemos que lidiar con los aranceles en el mercado estadounidense y el continuo declive del segmento de lujo en China. Aun así, seguimos siendo optimistas y estamos haciendo los deberes”, concluyó el directivo.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**

