La rivalidad entre BMW y Volkswagen trasciende las listas de ventas en los principales mercados europeos y se extiende a sus perspectivas sobre los vehículos eléctricos. Mientras Oliver Zipse, CEO del Grupo BMW, se oponía a la prohibición de motores de combustión por parte de la UE para 2035, el CEO de Volkswagen, Thomas Schäfer, criticó la decisión europea en una entrevista con Auto Motor und Sport: «Necesitamos reactivar la movilidad eléctrica, que se ha estancado en los dos últimos años por motivos políticos». Schäfer afirmó que el segmento de coches pequeños será 100% eléctrico, argumentando que ofrecer nuevos modelos de gasolina como el Volkswagen Polo no tiene sentido debido a futuras normativas de emisiones y costes.
Esta declaración generó impacto en la industria, sugiriendo que Volkswagen podría dejar de fabricar coches pequeños de combustión, aunque la marca mantiene opciones alternativas por si las ventas eléctricas no cumplen las expectativas. Sin embargo, no todos los fabricantes europeos comparten esta visión. Joaquim Post, jefe de desarrollo de BMW, expresó en la misma publicación una opinión contraria.
Para Post, el futuro de los segmentos más pequeños no será eléctrico a corto plazo, ya que «los coches eléctricos más pequeños seguirán siendo más caros que los de combustión en el futuro próximo». Señaló que el coste y el tamaño de las baterías son factores cruciales, y que «la paridad de costes entre los vehículos con motor de combustión y los eléctricos no se alcanzará pronto». Aunque BMW tiene modelos eléctricos exitosos, Post destacó que no es viable ofrecer un coche con 800 km de autonomía al precio de un modelo pequeño como el BMW 116i. **REDACCIÓN FV MEDIOS**