La compañía PepsiCo ha dado un nuevo impulso a su estrategia de sostenibilidad al transformar ocho camiones diésel en vehículos 100% eléctricos en India, uno de los mercados más importantes y con mayor crecimiento del mundo.
Esta iniciativa marca un avance relevante en la electrificación del transporte pesado, un sector tradicionalmente difícil de descarbonizar y clave en la cadena de suministro global.
Los nuevos camiones eléctricos ya operan en rutas clave entre regiones como Uttar Pradesh y Haryana, además de conexiones hacia Nueva Delhi. Cada vehículo cubre trayectos de unos 115 kilómetros, dentro de una red logística intensiva.
En conjunto, esta flota recorrerá cerca de 480.000 kilómetros al año, una cifra que pone de relieve el impacto potencial de la electrificación en operaciones a gran escala.
Uno de los aspectos más innovadores del plan de PepsiCo es el uso de tecnología de reacondicionamiento. En lugar de adquirir camiones nuevos, la empresa ha optado por transformar vehículos existentes.
Los modelos originales, fabricados por Tata Motors y Eicher Motors, han sido electrificados por la firma especializada Kalyani Powertrain.
Este enfoque permite reducir costes, acelerar la transición energética y aprovechar infraestructuras ya disponibles, evitando además el impacto ambiental de fabricar nuevos vehículos desde cero.
El proyecto no es un caso aislado. En India, PepsiCo ya cuenta con más de 400 vehículos eléctricos ligeros, de tres y cuatro ruedas, dedicados a la distribución.
Además, la compañía complementa esta estrategia con el uso de vehículos impulsados por gas natural comprimido (GNC), buscando un equilibrio entre sostenibilidad, eficiencia y viabilidad operativa.
La electrificación de camiones representa uno de los grandes retos de la movilidad sostenible. Problemas como la autonomía, los costes iniciales o la infraestructura de recarga han frenado su adopción.
Sin embargo, iniciativas como esta demuestran que existen soluciones intermedias viables, como la reconversión de flotas existentes. En mercados emergentes, donde la presión por reducir emisiones crece rápidamente, estas estrategias pueden marcar la diferencia.
El movimiento de PepsiCo refleja una tendencia global: grandes corporaciones apostando por descarbonizar sus operaciones logísticas.
Con proyectos de este tipo, la transición energética deja de ser una promesa a largo plazo y se convierte en una realidad operativa, especialmente en países como India, donde el crecimiento económico exige soluciones sostenibles a gran escala.
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Con 400 vehículos eléctricos y conversiones de camiones diésel, Pepsi busca adelantar a Coca Cola recorriendo 500.000 km limpios en India

