Con una batería de 400 kWh, esta hormigonera eléctrica recorre 200 km y promete ser el futuro de las obras urbanas

Con una batería de 400 kWh, esta hormigonera eléctrica recorre 200 km y promete ser el futuro de las obras urbanas

Durante años, el transporte de hormigón ha sido considerado uno de los mayores desafíos para los camiones eléctricos. El enorme peso, las rutas exigentes y la necesidad de mantener el tambor girando constantemente hacían pensar que este tipo de vehículos seguirían dependiendo del diésel durante mucho tiempo. Pero Scania acaba de demostrar que eso empieza a cambiar. La marca sueca, junto a la empresa danesa Unicon y Liebherr-Mischtechnik, ya opera camiones hormigonera totalmente eléctricos en condiciones reales de trabajo.
Lo más llamativo de este proyecto es que no se trata de un simple prototipo experimental. Scania hace hincapié en que el vehículo ha sido desarrollado específicamente para operaciones diarias. De hecho, la empresa Unicon ya ha encargado 10 unidades adicionales y quiere ampliar progresivamente su flota eléctrica durante los próximos años. La empresa tiene como objetivo alcanzar un transporte de hormigón completamente libre de emisiones para 2035.
Electrificar una hormigonera es mucho más complicado que convertir un camión convencional en un ‘cero emisiones’. Además de mover varias toneladas de carga en sus desplazamientos, estos vehículos necesitan alimentar continuamente el sistema mezclador que mantiene el hormigón en movimiento durante el trayecto. Hasta ahora, este sistema funcionaba mediante una toma conectada directamente al motor diésel.
No obstante, la solución desarrollada por Scania utiliza un sistema ePTO totalmente eléctrico que alimenta el tambor directamente desde las baterías del camión. Esto elimina la necesidad de motores auxiliares térmicos y permite que toda la operación funcione sin emisiones directas. Además, el sistema ha sido diseñado específicamente para soportar uso intensivo en obras, caminos complicados y mezclado continuo durante largas jornadas.
El vehículo monta baterías de hasta 400 kWh y ofrece unos 200 kilómetros de autonomía por carga, una cifra suficiente para muchas rutas urbanas y metropolitanas de distribución de hormigón. Scania explica que el desarrollo incluyó simulaciones de rutas reales y modelos avanzados de consumo energético para optimizar el funcionamiento diario del camión.
Otro punto clave es que este tipo de labores suele desarrollarse dentro de ciudades o zonas urbanas densas. Reducir emisiones y ruido en obras y entornos urbanos tiene un impacto especialmente importante sobre la calidad del aire y las condiciones de trabajo. Scania asegura que estos camiones eléctricos también mejoran notablemente el entorno en términos acústicos los propios trabajadores y vecinos.
El proyecto presenta, además, un cambio mucho más amplio dentro del transporte pesado. Hasta hace poco, muchos fabricantes concentraban la electrificación únicamente en distribución urbana ligera o trayectos relativamente sencillos. Ahora, empresas como Scania intentan demostrar que incluso los segmentos industriales más complejos pueden electrificarse.
Scania también está reforzando toda su estrategia eléctrica alrededor de camiones pesados. La compañía prepara nuevos sistemas de carga con potencias de megavatio capaces de recargar hasta el 80% de las baterías en aproximadamente 30 minutos. La marca sueca considera que la electrificación del transporte pesado ya no depende únicamente de los vehículos, sino también de infraestructuras de carga mucho más rápidas y eficientes.
El caso de estas hormigoneras eléctricas deja además una conclusión importante para toda la industria, y es que incluso sectores considerados prácticamente imposibles de electrificar empiezan a encontrar soluciones reales. Y si proyectos como el de Scania y Unicon consiguen escalar comercialmente, el futuro del transporte industrial pesado podría cambiar mucho más rápido de lo que parecía hace apenas unos años.
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