Después de abandonar Europa repentinamente, este fabricante chino vuelve con fuerza, también a España, y quiere una fábrica propia

Después de abandonar Europa repentinamente, este fabricante chino vuelve con fuerza, también a España, y quiere una fábrica propia

Después de abandonar su estructura directa en el continente europeo en 2024, Great Wall Motors está lista para volver con una estrategia completamente renovada. La compañía, que fue una de las primeras marcas chinas en desembarcar en Europa en 2021, cerró su sede en Múnich y redujo su presencia a una red de distribuidores independientes en varios países.
Ahora, el grupo chino ha decidido retomar su ofensiva europea, pero con un enfoque más pragmático. La clave ya no es crecer rápido, sino hacerlo con una base sólida, entendiendo que Europa no funciona como un mercado único, sino como un mosaico de realidades muy distintas.
Uno de los movimientos más relevantes es la negociación abierta con el gobierno de Rumanía para instalar una planta de producción. Según su CEO, Mu Feng, el acuerdo podría cerrarse “muy pronto”.
Esta posible fábrica encaja en la estrategia global del grupo: producir cerca de donde vende. Actualmente, Great Wall Motors cuenta con unas 13 instalaciones en países como China, Tailandia o Brasil, y busca replicar ese modelo en Europa para reducir costes logísticos, mejorar tiempos de entrega y adaptarse mejor a la normativa local.
Además, este movimiento llega en un momento en el que la Unión Europea estudia endurecer las condiciones a la inversión extranjera en sectores estratégicos, lo que hace aún más relevante producir dentro del continente.
El regreso comercial también será directo. A partir de junio de 2026, Great Wall Motors abrirá filiales propias en España e Italia, dejando atrás el modelo basado exclusivamente en importadores.
En el caso español, el plan inicial contempla la apertura de 25 puntos de venta, con el objetivo de alcanzar los 50 antes de finalizar el año. Además, la compañía está cerrando acuerdos con socios clave en áreas como financiación, logística y recambios, fundamentales para competir en un mercado exigente.
La ofensiva de producto será igualmente ambiciosa. Great Wall Motors llegará con tres marcas diferenciadas:
En total, la compañía prevé lanzar hasta 10 modelos en los próximos dos años, incluyendo SUV, pick-up y turismos, con una oferta mecánica muy variada que abarca desde motores de combustión hasta híbridos y eléctricos.
Entre los modelos previstos destacan el ORA 5, el Jolion Max o el H7, todos ellos adaptados a diferentes segmentos y necesidades del mercado europeo.
A diferencia de otros fabricantes, Great Wall Motors asegura que no busca una expansión agresiva en términos de cuota de mercado a corto plazo. Su objetivo inicial es consolidar su imagen de marca, garantizar la rentabilidad de la red comercial y construir una base sólida.
La compañía ofrece, además, una garantía de siete años o 150.000 kilómetros, junto con una red logística que promete suministrar recambios en un plazo de 24 a 48 horas desde sus centros en Europa.
Aunque el enfoque actual es prudente, la ambición de fondo es clara: convertirse en una de las diez marcas generalistas más importantes de Europa. Para lograrlo, Great Wall Motors confía en su tecnología, su capacidad industrial y una estrategia más adaptada a las particularidades del mercado europeo.
Su regreso marca un nuevo capítulo en la creciente presencia de fabricantes chinos en Europa, en un momento en el que la competencia global en el sector del automóvil es más intensa que nunca.
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