El adiós definitivo de Tesla: los Model S y Model X "Signature Series", más caros y limitados de su historia

El adiós definitivo de Tesla: los Model S y Model X "Signature Series", más caros y limitados de su historia

Tesla ha dado un paso simbólico en el cierre de una etapa clave de su historia con el lanzamiento de una serie final y limitada de sus modelos más caros: el Model S y el Model X. Esta edición especial, denominada “Signature Series”, marca el final de la producción de ambos vehículos, que durante más de una década han representado el segmento de lujo y altas prestaciones dentro de la compañía, pero que ya suponen solo unas ventas muy residuales respecto a los Model 3 y Model Y.
La iniciativa consiste en una tirada muy limitada de unidades basada en las versiones más potentes, las Plaid. Según la información disponible, solo se fabricarán 250 unidades del Model S y 100 del Model X en esta edición final. Además, el acceso a estos vehículos no es abierto al público, sino que está restringido a clientes seleccionados que han recibido una invitación directa por parte de la compañía, lo que añade un componente de exclusividad adicional al proceso de compra y que, quizá, haga que se revaloricen en el futuro.
Uno de los aspectos más destacados de esta serie especial es su configuración estética y de equipamiento. Ambos modelos presentan un color exterior exclusivo denominado “Garnet Red”, acompañado de detalles en dorado tanto en el exterior como en el interior, incluyendo insignias, logotipos y acabados decorativos. En el habitáculo, se incorporan elementos como tapicería premium blanca con detalles dorados, inserciones en Alcantara y placas identificativas que indican el número de unidad dentro de la serie limitada.
En cuanto a las prestaciones, estas versiones mantienen las características técnicas de los modelos Plaid estándar. El Model S Signature conserva una aceleración de 0 a 100 km/h en 1,99 segundos, una velocidad máxima cercana a los 322 km/h y una autonomía estimada de algo más de 490 kilómetros. Por su parte, el Model X Signature ofrece una aceleración de 2,5 segundos en el 0 – 100 km/h y una autonomía ligeramente menor, en torno a los 488 kilómetros.
El precio es otro elemento clave que refleja la exclusividad de esta tirada: ambas versiones Signature tienen un coste de 159.420 dólares, lo que supone un incremento significativo, de alrededor de 30.000 dólares, respecto a las versiones Plaid convencionales ya existentes en inventario. Esta diferencia no es pequeña, porque la compañía ya había elevado previamente los precios de los modelos restantes debido a la disminución del stock disponible.
La Signature Series no solo representa una oferta comercial limitada, sino también un gesto simbólico de despedida para los Model S y Model X, introducidos en el mercado respectivamente en 2012 y 2015, que han sido fundamentales para consolidar la imagen de la empresa en el mercado, pero que en los últimos años han perdido protagonismo frente a modelos más asequibles y con mayor volumen de ventas, como el Model 3 y el Model Y.
Según recoge Carscoops, la estrategia de Tesla en la fase final de comercialización de ambos vehículos ha sido poco convencional. A diferencia de otros fabricantes, que suelen ofrecer descuentos para liquidar inventario al final del ciclo de vida de un vehículo, Tesla ha optado por aumentar los precios de las últimas unidades disponibles. En concreto, la compañía incrementó en unos 15.000 dólares el precio de los Model S y Model X restantes en stock.
Como resultado, el Model S básico pasó a situarse en torno a los 109.990 dólares, mientras que el Model X comenzó aproximadamente en 114.900 dólares. Además, sus respectivas versiones Plaid se situaron en 124.900 y 129.900 euros, en cada caso.
El movimiento es peculiar, pero refleja una lógica basada en la escasez: al tratarse de las últimas unidades disponibles de modelos que han jugado un papel clave en su historia, Tesla ha preferido posicionarlos como productos exclusivos en lugar de liquidarlos mediante descuentos.
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