Audi prepara su nuevo coche eléctrico de entrada, pero la palabra “acceso” vuelve a tener matices dentro de una marca prémium. El futuro Audi A2 e-tron partirá de una tarifa lejos de los eléctricos urbanos más baratos, aunque con un argumento difícil de pasar por alto: hasta 649 kilómetros de autonomía WLTP en su versión más eficiente.
El A2 no es un nombre cualquiera para Audi. El modelo original fue uno de los coches más peculiares de la marca: ligero, aerodinámico y adelantado a su tiempo, aunque comercialmente no terminó de encajar con el mercado de su época.
Ahora Audi recupera esa idea en clave eléctrica. El nuevo A2 e-tron será un compacto de acceso a la gama eléctrica de la firma y se situará por debajo de modelos como el Audi Q4 e-tron. Su estreno mundial está previsto para este otoño, momento en el que también se abrirán los pedidos de todas sus variantes mecánicas.
Las últimas imágenes espía muestran un diseño casi definitivo, con detalles que recuerdan al Audi 2 original: línea de techo alargada, zaga muy trabajada aerodinámicamente y una luneta posterior dividida por un spoiler. También destacan unos tiradores de puerta muy pequeños y una firma luminosa delantera con luces diurnas finas y faros principales situados más abajo.
El dato que más puede marcar la diferencia es la autonomía. Audi anuncia hasta 649 kilómetros WLTP y un consumo mínimo de 13,0 kWh/100 km, una cifra muy baja para un eléctrico compacto prémium.
La marca todavía no ha confirmado oficialmente la capacidad de las baterías ni la potencia de carga rápida en corriente continua. Sin embargo, ese nivel de autonomía apunta a una clara obsesión por la eficiencia, uno de los elementos que también definió al Audi A2 original.
El nuevo modelo estará disponible con cuatro niveles de potencia: 125, 140, 170 y 240 kW. Es decir, desde unos 170 CV hasta aproximadamente 326 CV en la versión más potente.
El precio de partida en Alemania será de 38.200 euros. Con esa cifra, el Audi A2 e-tron no jugará en la misma liga que los eléctricos chinos más agresivos ni que los futuros modelos urbanos europeos de precio contenido.
Su posición será distinta: un compacto eléctrico prémium, más accesible que otros Audi eléctricos, pero todavía con una tarifa claramente superior a la de muchos generalistas. La versión de entrada incluirá llantas de 18 pulgadas, faros LED, control de crucero adaptativo y cámara trasera. Desde la variante menor potencia se esperan elementos como asientos y volante calefactables de serie.
El Audi A2 e-tron se fabricará en Ingolstadt, la planta principal de Audi, y será importante para rejuvenecer la oferta eléctrica de la marca. También servirá para cubrir el hueco que dejan los modelos de acceso tradicionales en un mercado donde el Audi A1 y el Audi Q2 tienen cada vez menos recorrido.
La gran pregunta será cuánto se diferenciará técnicamente de otros eléctricos del Grupo Volkswagen. Todo apunta a una base relacionada con la arquitectura MEB actualizada, aunque Audi no ha detallado aún la plataforma definitiva.
El Audi A2 e-tron no pretende democratizar el coche eléctrico. Pero si combina 649 kilómetros de autonomía, bajo consumo y diseño compacto, puede convertirse en una de las formas más razonables de entrar en el universo eléctrico de Audi.
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