El momento que puede definir el futuro inmediato de Aston Martin F1 #F1 #FVDigital

El momento que puede definir el futuro inmediato de Aston Martin F1 #F1 #FVDigital

Hace ya muchos años que un equipo de Fórmula 1 no introduce una auténtica versión “B” de su coche a mitad de temporada, hasta el punto de incluir la característica letra “B” en la denominación del chasis. Si no me fallan las cuentas, el último fue Force India en 2015, cuando estrenó el VJM08B de morro con orificios en el Gran Premio de Gran Bretaña y experimentó una mejora bastante constante en su rendimiento.
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En este caso no cuentan los coches “B” de 2021. Las implicaciones económicas de la pandemia retrasaron un año la llegada del reglamento de efecto suelo y los equipos quedaron limitados a evolucionar sus monoplazas de 2020 mediante un sistema de tokens para ahorrar una cantidad considerable de dinero.
Red Bull y Williams añadieron la letra “B” a sus RB16 y FW43, respectivamente, mientras que McLaren incorporó una “M” para indicar que su MCL35 con motor Renault había sido adaptado a la unidad de potencia Mercedes. El resto continuó con la nomenclatura habitual. Haas, por su parte, bautizó con cierta picardía a su coche de 2021 como VF-21, aunque en realidad era poco más que el monoplaza de 2020 con un suelo diferente. Eso sí, el equipo se ahorró un importante desembolso al no desarrollar un coche completamente nuevo, lo que además le permitió reutilizar piezas de repuesto para la propensa a los accidentes pareja formada por Mick Schumacher y Nikita Mazepin.
Teniendo en cuenta la enorme cantidad de cambios que Aston Martin estrenará en Hungría, sería casi una pena que el chasis no recibiera oficialmente el tratamiento de versión B. El hecho de que el equipo haya tenido que volver a homologar partes del monocasco demuestra la magnitud de las modificaciones que llevará a Budapest, con el objetivo de aligerar el coche y rediseñar las estructuras de impacto para adaptarlas al nuevo paquete aerodinámico.
Si alguien de Aston Martin está leyendo esto, ¿podemos llamarlo oficialmente AMR26B? Sé que es un detalle menor, pero aun así…
Probablemente sea justo decir que gran parte del equipo lleva meses tachando los días del calendario para ver en acción este coche completamente revisado. De hecho, el director en pista, Mike Krack, utilizó dos veces la expresión “contando los días” en su comparecencia tras el Gran Premio de Bélgica, seguramente cansado de ver cómo los coches verdes apenas hacían acto de presencia en pista. Aun así, el fin de semana de Spa-Francorchamps llevó esa idea de “simplemente existir” al extremo, ya que ambos Aston Martin fueron más de dos segundos más lentos que los Cadillac en la Q1, una muestra de la creciente distancia entre ambos equipos.
Cuando el AMR26 debutó con retraso al inicio de temporada, Aston Martin llegó rápidamente a la conclusión de que invertir recursos en desarrollar el coche no tenía sentido. Había problemas mucho más básicos que resolver y montar un alerón delantero nuevo no iba a transformar de repente su rendimiento. Antes había que solucionar los fallos de batería y las vibraciones.
Ha sido toda una lucha conseguir que los dos Aston Martin vieran la bandera a cuadros este año, por no hablar de alejarlos de la última fila.
Foto de: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images
Una vez mitigados esos problemas y conseguido que el coche pudiera completar una distancia de carrera, comenzaron a aparecer otros inconvenientes: la caja de cambios perdía sincronización con frecuencia y el monoplaza presentaba una conducción muy complicada. Además, la unidad de potencia Honda hacía honor a cualquier cosa menos a su nombre, porque la “potencia” era precisamente una de sus mayores carencias. La marca japonesa estrenará una nueva versión en Zandvoort, con la esperanza de que esta sí proporcione la potencia esperada.
Mientras tanto, tenía sentido continuar desarrollando la aerodinámica en segundo plano, pero concediéndole unos meses extra para madurar antes de introducirla en pista.
El paquete llegará en varias fases. La mayor parte debutará en Budapest y Krack asegura que el equipo tendrá “todo lo necesario” para montar las nuevas piezas en ambos coches. Después del parón veraniego llegarán nuevas evoluciones con la esperanza de seguir mejorando. Aunque parte del objetivo de estas actualizaciones es salvar lo que sea posible de la temporada 2026, también servirán como base para el coche de 2027 y permitirán al equipo evaluar la eficacia de sus nuevos procesos de trabajo y la correlación de sus herramientas de simulación tras seis meses adicionales de desarrollo.
“Para nosotros lo más importante es volver a competir, porque en las últimas carreras no lo hemos hecho realmente. Era muy difícil mantener el ritmo del grupo de cabeza de la zona media”, explicó Mike Krack.
El luxemburgués reconoce que, para Aston Martin, lo fundamental es volver a presentarse a un Gran Premio y… competir de verdad, una afirmación muy reveladora sobre la difícil situación que atraviesa la escudería desde su flamante fábrica de Silverstone.
“Para nosotros lo más importante es volver a competir. Porque en las últimas carreras no lo hemos hecho. Ha sido muy difícil seguir el ritmo de la zona media. Sea cual sea el resultado de estas mejoras, volver a competir de verdad es lo más importante para todos.
“Tenemos que ver qué aportan. El periodo que hemos vivido, tantos meses sin actualizaciones, ya ha terminado. Así que el futuro pinta mejor y todos estamos deseando llegar a Budapest para descubrir dónde estamos.
“Es un paquete muy amplio. Los principales cambios son aerodinámicos y de peso. Para conseguirlo hay que modificar muchísimas cosas. Hemos logrado todo lo que queríamos. Forma parte del gran paquete que recibiremos… y estamos contando los días”.


Krack admite que está “contando los días” para llegar al Gran Premio de Hungría.
Foto de: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images
Hay un aspecto de la Fórmula 1 que a menudo se pasa por alto. Más allá de las grandes declaraciones y ambiciones de los responsables de los equipos —que con frecuencia terminan pareciendo excesivamente optimistas cuando la temporada no evoluciona como esperaban—, detrás hay más de mil personas cuya motivación depende directamente de esas decisiones.
El éxito y el fracaso se comparten. Miles de empleados de un equipo campeón se levantan un lunes después de haber ganado un Gran Premio y acuden al trabajo con la ilusión de repetirlo el fin de semana siguiente.
En Aston Martin, sin embargo, miles de personas han pasado el año viendo cómo uno de sus coches apenas conseguía terminar las carreras, normalmente doblado respecto al coche más cercano. Cuando eso ocurre una y otra vez, la motivación inevitablemente se resiente. La luz al final del túnel sigue estando ahí, pero parece tan lejana que cada paso da la sensación de no acercarte realmente a ella.
Krack ya habló de ello en Barcelona, donde tras la carrera aseguró que la situación de Aston Martin “está afectando a todo el mundo. Se nota. Se nota en el garaje y especialmente en los pilotos. Es una situación muy complicada. Pero tenemos un líder fuerte y se tomó la decisión de introducir las mejoras en Budapest.
“Ahora nos corresponde a todos comprometernos con esa decisión, aunque sea difícil. Nuestro trabajo es mantener alta la motivación y aprender todo lo posible. Sería fácil limitarnos a dar vueltas esperando las mejoras, pero algunos de los problemas seguirán existiendo. Tenemos que aprovechar las oportunidades actuales para solucionarlos”.
Ahora, esa luz al final del túnel parece bastante más cercana. Nadie sabe exactamente qué ofrecerá Aston Martin en Budapest, pero el equipo necesita desesperadamente un paso adelante tangible. En la Fórmula 1 se trabaja para competir, no simplemente para estar presente.
“Han sido seis meses muy duros para todos”, añadió Krack en Bélgica. “Y tengo que decir que el nivel de profesionalidad, concentración y resiliencia que ha demostrado todo el equipo, junto con nuestros socios en Sakura y Silverstone, absolutamente todos los implicados, incluidos los pilotos —que no debemos olvidarlos—, ha sido extraordinario.
Foto de: Alex Bierens de Haan / Getty Images
“Ya os dije en Shanghái que para ellos era lo más difícil. Creo que debemos reconocerlo. Vosotros [los periodistas] nos habéis preguntado constantemente por los progresos, aunque también debo decir que no habéis sido agresivos porque siempre fuimos muy transparentes sobre nuestra situación. Pero, para mí, la profesionalidad, la concentración y la resiliencia del equipo han sido lo más destacado de estos seis meses. Aun así, seguimos contando los días para Budapest”.
Será fascinante comprobar qué presenta Aston Martin en Hungría y hasta qué punto el AMR26 ha sido transformado. Las suposiciones que inundaron las redes sociales tras el shakedown de Barcelona, cuando muchos daban por hecho que el coche sería competitivo simplemente porque Adrian Newey había participado en el proyecto y su aspecto era diferente al de los demás, han quedado completamente atrás.
Ahora ya casi nadie hace predicciones. El único criterio válido para juzgar el siguiente paso de Aston Martin no estará en la estética del coche, sino en el cronómetro.
Krack habló del peso que las expectativas incumplidas han supuesto para los pilotos. Pero, si el coche realmente da un paso adelante, también serán Fernando Alonso y Lance Stroll quienes deberán responder y rendir al máximo. Por ellos mismos, sí, pero sobre todo por el equipo que lleva seis meses luchando para sacar adelante una situación extremadamente complicada.
Foto de: Guido De Bortoli / LAT Images via Getty Images

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– El equipo de Motorsport.com

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