Esta gigantesca 'cometa' de 5.000 m2, situada a 300 m de altura, genera 20.000.000 kWh cada año abasteciendo a 10.000 viviendas

Esta gigantesca 'cometa' de 5.000 m2, situada a 300 m de altura, genera 20.000.000 kWh cada año abasteciendo a 10.000 viviendas

La ingeniería china marca un hito en la búsqueda de fuentes de energía limpia: el rotundo éxito (según la información de la web China Global Times) primer proyecto nacional de I+D para la generación de energía eólica de gran altitud. El protagonista es un prototipo colosal: una cometa generadora de electricidad de 5.000 metros cuadrados, considerada la más grande de su tipo a nivel mundial.
Las pruebas de vuelo, realizadas recientemente en Alxa Left Banner, en la Región Autónoma de Mongolia Interior (norte de China), han culminado con éxito. El equipo, desarrollado bajo un programa nacional liderado por China Energy Engineering Corp, logró el despliegue y la retracción completos de la estructura en el aire. Este logro es crucial, ya que representa un paso sólido hacia la aplicación real de la tecnología de energía eólica a gran altitud en el país asiático.
Esta tecnología busca explotar una fuente de energía a menudo descrita como la «tierra de nadie» o el «espacio aéreo» virgen de las energías renovables: el viento que fluye de manera constante y potente a altitudes superiores a 300 metros. A estas alturas, la velocidad del viento es significativamente mayor, su dirección es más estable y la densidad energética resulta superior a la que se capta en tierra o con los aerogeneradores convencionales.
El sistema funciona de una manera que recuerda a una cometa gigante. La cometa captura la energía cinética del viento a gran altura y la transmite al suelo a través de un cable de amarre de alta resistencia. Este cable, al moverse o ser enrollado, acciona un generador situado en la base, produciendo electricidad de manera eficiente y continua.
El éxito reciente no solo involucró al prototipo de 5.000 metros cuadrados, sino también a dos cometas más pequeñas, de 1.200 metros cuadrados cada una, que también completaron sus ciclos de despliegue y recogida, confirmando la viabilidad del concepto a diferentes escalas.
A nivel global, la comunidad científica e ingeniera explora dos caminos principales para la energía eólica de gran altitud: los sistemas aerotransportados y los basados en tierra.
La elección de China por el modelo terrestre subraya una estrategia centrada en la robustez y el control operativo. Al mantener los componentes de generación de energía más pesados y complejos cerca del suelo, se facilita el mantenimiento y se minimizan los desafíos de ingeniería relacionados con el peso y la fiabilidad de los equipos en pleno vuelo.
El anuncio de Pekín en este campo subraya la intensa inversión del país en soluciones de energía verde. En un momento en el que el mundo busca desesperadamente acelerar la transición energética para cumplir con los objetivos climáticos, el desarrollo de tecnologías de captación de viento más allá de las turbinas tradicionales es esencial.
Si esta tecnología demuestra ser escalable y rentable, la cometa eólica china podría convertirse en un elemento disruptor, ofreciendo una fuente de energía renovable más estable y densa que la eólica terrestre convencional. El despliegue exitoso en Mongolia Interior es toda una declaración de intenciones: la innovación china está lista para elevar la vara de las energías renovables.
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