Europa flexibiliza el objetivo de solo coches eléctricos en 2035 y permitirá motores de combustión

Europa flexibiliza el objetivo de solo coches eléctricos en 2035 y permitirá motores de combustión

Con una semana de retraso, la Comisión Europea emitió su propuesta para fijar los límites de emisiones más allá de 2035. Hasta ahora, tal y como se aprobó hace dos años, Europa había establecido ese año como el momento en que quedaría prohibida la venta, salvo excepciones, de coches de combustión. Una normativa que en los últimos meses ha sido duramente criticada por empresas y gobiernos, principalmente Alemania, el país con mayor peso en la industria automovilística europea.

La Comisión propone ahora una relajación de la norma.

Bruselas plantea permitir la producción «limitada» de coches de combustión más allá del horizonte fijado.

Y como se había rumoreado, Bruselas propuso este martes retirar el veto total a la comercialización de vehículos de combustión más allá de 2035 y así permitir, en su lugar, una producción «limitada» de coches con motor de combustión hasta alcanzar un 10% de las emisiones de CO2 permitidas en 2021. La Comisión Europea desoye así la llamada de Francia y España para mantener los objetivos pactados en 2023.

El presidente, Pedro Sánchez, envió la semana pasada una carta en contra de lo que proponían las marcas.

La oferta lanzada es un primer paso que debe seguir ahora los habituales cursos de negociación entre el Consejo y el Parlamento Europeo para ser adaptada en su forma definitiva. Se esperan meses de pactos y acuerdos que deberían llegar a una conclusión más pronto que tarde.

Desde Bruselas se recalca que, en todo caso, el margen del 10% de vehículos de combustión deberá ser «compensado completamente» por los propios fabricantes mediante los «créditos» ambientales obtenidos con el empleo del llamado «acero verde», producido en la Unión Europea, así como por el uso de biocombustibles.

Europa sigue apostando por la electrificación, ya sea total o parcial.

Hay que tener en cuenta que el borrador de la propuesta contempla un 10% de vehículos con motor de combustión.

Es decir, se refiere a coches que usan exclusivamente carburantes, sin apoyo alguno de sistemas eléctricos. De este modo, argumenta Bruselas, el margen del 10% permitirá que, junto a la producción de vehículos eléctricos y de hidrógeno, los híbridos, híbridos enchufables y vehículos con extensor de rango sigan teniendo un «papel importante», tal y como pedían las marcas.

La supresión de la prohibición total de la normativa de 2035 forma parte de un paquete más amplio de apoyo al automóvil y a la industria en general.

Stéphane Séjourné, vicepresidente de Prosperidad y Estrategia Industrial de Europa, la ha definido como un «salvavidas» para un sector clave en la Unión Europea.

Como parte del paquete europeo, Bruselas seguirá adelante con su propuesta de incentivar la creación de baterías para vehículos eléctricos con una dotación de 1.800 millones de euros. Un plan que apoya exclusivamente la cadena de valor «íntegramente producida en la Unión Europea».

REDACCIÓN FV MEDIOS