Habrá un coche eléctrico español en Palencia: Josep María Recasens, director general de Renault, "una evolución de un modelo que ya se produce allí"

Habrá un coche eléctrico español en Palencia: Josep María Recasens, director general de Renault, "una evolución de un modelo que ya se produce allí"

El futuro de la fabricación de un nuevo coche eléctrico en España se está decidiendo en un momento clave para la industria automovilística, entre negociaciones laborales, análisis de costes y decisiones estratégicas de inversión.
Renault evalúa si su planta de Palencia reúne las condiciones necesarias para asumir la producción de un modelo eléctrico del segmento C, en un proceso que la compañía vincula directamente a la competitividad industrial y al resultado del convenio colectivo actualmente en negociación.
Así lo ha señalado el director general de Renault Group Iberia y presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), Josep María Recasens, quien ha subrayado que la llegada de este vehículo a España será “corresponsabilidad de todos”.
Según el directivo, el proyecto dependerá de que las factorías españolas mantengan altos estándares de calidad junto con niveles de coste, flexibilidad y productividad laboral que resulten competitivos dentro del grupo.
En este contexto, la planta de Palencia parte con opciones relevantes. El consejero delegado de Renault Group, François Provost, ya ha apuntado que existen “altas posibilidades” de que allí se fabrique un eléctrico compacto. No se trataría de un modelo completamente nuevo, sino de la evolución de uno de los vehículos que ya se producen en la factoría, dentro del ciclo natural de renovación de producto.
Recasens ha explicado que la transformación responde a la lógica industrial de la gama: cada modelo sigue un plan de vida y su sustitución implica un salto tecnológico progresivo. En ese proceso, la transición pasa del híbrido convencional al híbrido enchufable y, finalmente, al vehículo 100 % eléctrico. Actualmente, en la planta palentina se fabrican tres modelos de la marca: Rafale, Austral y Espace, todos ellos electrificados en distintos grados.
La compañía insiste en que la asignación del proyecto no está garantizada y que dependerá del equilibrio económico del programa. El objetivo es que las plantas de Palencia y Valladolid puedan mantener su competitividad global, un factor determinante en un contexto de fuerte presión internacional y de transformación tecnológica acelerada.
La posible adjudicación también implicará nuevas inversiones industriales. En este sentido, Renault ha confirmado su intención de concurrir a las convocatorias públicas que impulse el Ministerio de Industria, incluidos los programas de apoyo a la electrificación del sector.
Aunque el grupo rechazó anteriormente fondos de un PERTE del vehículo eléctrico y conectado para un proyecto concreto, Recasens ha asegurado que participarán en las convocatorias que se abran de forma regular cuando encajen con sus planes industriales.
En paralelo a estas decisiones, el grupo ha redefinido su estrategia en torno a Ampere, su división dedicada al vehículo eléctrico y al software. Inicialmente, la compañía contempló una salida a bolsa (IPO) para financiar su desarrollo, ante unas previsiones de liquidez insuficientes para sostener el crecimiento previsto.
Sin embargo, la evolución del negocio ha cambiado ese escenario. La mejora de los resultados y de la generación de caja ha permitido al grupo financiar internamente el despliegue de Ampere, eliminando la necesidad de acudir al mercado. Además, en febrero de 2024, Renault concluyó que las condiciones bursátiles no eran favorables, por lo que descartó definitivamente cualquier salida a bolsa futura para esta unidad, que continuará integrada en el grupo.
Desde la dirección se considera que Ampere se ha consolidado como un caso de éxito operativo. Entre los logros destacados figura la capacidad de desarrollo acelerado de nuevos vehículos: la división ha conseguido diseñar el nuevo Twingo eléctrico en menos de 24 meses, un plazo comparable al de los fabricantes chinos, que se han convertido en referencia en rapidez de ejecución.
El avance no se limita al producto. La compañía también ha logrado modificar las químicas de sus baterías en menos de 18 meses, otro indicador de agilidad tecnológica en un mercado donde la evolución de los sistemas de almacenamiento resulta clave para reducir costes y mejorar prestaciones.
Además, Ampere ha permitido crear un polo de competencias especializado en vehículo eléctrico y software conectado, con alto valor añadido para el grupo y con el objetivo de reforzar su posicionamiento frente a la competencia global.
En paralelo, Recasens ha señalado que el mercado europeo podría recibir un impulso adicional en 2026 con la llegada de una nueva generación de vehículos eléctricos de en torno a 20.000 euros, una oferta que previsiblemente ampliará la base de clientes y acelerará la transición hacia la movilidad eléctrica.
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