Hasta 220 recargas al año con motores eléctricos que ya no servían: Audi los ha sacado del coche para ponerlos a producir energía

Hasta 220 recargas al año con motores eléctricos que ya no servían: Audi los ha sacado del coche para ponerlos a producir energía

Los motores eléctricos retirados de un coche no tienen por qué terminar directamente desmontados en un desguace para recuperar sus materiales. Audi lleva varios años trabajando con esa idea y uno de sus proyectos más peculiares se está desarrollando en Mallorca, donde unidades procedentes de vehículos e-tron están encontrando una segunda utilización completamente diferente a la original.
La compañía los está empleando como parte del sistema de generación de antiguos molinos de viento de la isla. El denominado Project Microgrid combina así dos elementos que estaban cerca del final de su vida útil: componentes de vehículos eléctricos que todavía pueden funcionar y molinos históricos que dejaron de desempeñar la tarea para la que fueron construidos.
El proyecto utiliza motores eléctricos reacondicionados procedentes, entre otros, de vehículos de pruebas de la familia Audi e-tron. En lugar de mover las ruedas de un coche, se conectan mediante una transmisión al movimiento de las aspas del molino y funcionan como generadores eléctricos cuando estas comienzan a girar.
Audi compara el principio con el sistema de recuperación de energía de un vehículo eléctrico. El motor trabaja de forma continua en un modo similar al que utiliza un coche durante una frenada regenerativa y transforma el movimiento recibido en electricidad. El equipo empleado en el primer prototipo está alojado en una estructura de unos 220 kilos instalada en la parte posterior del molino.
Según los datos de la compañía, una instalación de este tipo puede alcanzar 15 kW de potencia y producir hasta 22 MWh al año, siempre condicionada por factores como el régimen de viento, la ubicación o la eficiencia del conjunto. Esa cantidad equivaldría teóricamente a unas 220 cargas de una batería de 95 kWh, antes de considerar las pérdidas asociadas a la recarga.
La primera instalación se realizó en Son España, un molino situado en Son Ferrol que data de 1925. El proyecto comenzó a gestarse en 2019 y el primer sistema fue inaugurado en abril de 2022, aprovechando una construcción perteneciente a una larga tradición mallorquina de molinos utilizados primero para moler cereal y posteriormente para bombear agua subterránea.
La iniciativa también contempla el uso de baterías que ya no cumplen los requisitos necesarios para continuar trabajando dentro de un coche, pero que mantienen capacidad suficiente para aplicaciones estacionarias. La filosofía de Audi pasa por prolongar primero la utilización de estos componentes y recurrir al reciclaje de sus materias primas únicamente cuando esa segunda vida deja de resultar viable.
El proyecto se ha desarrollado además con proveedores locales para la adaptación del molino y Audi mantiene una colaboración con Meliá vinculada al uso de vehículos eléctricos en la isla. El molino de Son España ya se encuentra conectado a la red mallorquina, aunque se estudian otros posibles destinos para la electricidad, desde puntos de recarga estacionarios hasta producción de hidrógeno mediante electrólisis o apoyo a la estabilización de la red.
Por el momento, la compañía no ha anunciado planes para convertir este sistema en un despliegue industrial. Audi sí considera que el mismo principio podría trasladarse a otros molinos o incluso a otras islas si las condiciones técnicas, energéticas y regulatorias lo permiten, aunque actualmente continúa siendo un proyecto limitado.
La reutilización de estos motores fue reconocida en mayo de 2025 por el Green Product Award, que destacó el programa de reacondicionamiento de motores eléctricos de Audi dentro de sus propuestas de sostenibilidad. El jurado puso especialmente en valor la segunda utilización de estos componentes y el sistema de trabajo creado para reacondicionarlos antes de que lleguen definitivamente a la fase de reciclaje.
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