Margen de beneficio de la industria automotriz china cae al 4,4% en 2025, el segundo peor dato de su historia

Margen de beneficio de la industria automotriz china cae al 4,4% en 2025, el segundo peor dato de su historia

Numerosos expertos y profesionales del sector llevan meses, incluso años, advirtiendo que la estrategia de ‘vender a cualquier precio’ de los fabricantes chinos no era sostenible a largo plazo. Los datos oficiales de 2025 confirman sus pronósticos. Entre enero y noviembre, el margen de beneficio de la industria automotriz en China ha caído hasta un 4,4%, el segundo nivel más bajo de toda su historia.

El Gobierno chino ha tardado tiempo en decir basta.

En un mercado que fabrica y vende millones de vehículos al mes, ganar tan poco por cada unidad es insostenible. Según los datos analizados por la Asociación China de Turismos (CPCA) y recogidos por medios locales, el beneficio medio por cada vehículo vendido se queda en unos escasos 14.000 yuanes, lo que al cambio actual son apenas 1.700 euros. Marcas que invierten miles de millones en tecnología ganan menos por un coche de 300 CV que lo que gana Apple vendiendo un par de iPhones.

¿Cómo se ha llegado a este punto?

La respuesta tiene nombre y apellidos: la guerra de precios. Lo que empezó como un movimiento agresivo de Tesla para limpiar el mercado se ha convertido en un ‘todos contra todos’ donde marcas como BYD, XPeng o Geely se ven obligadas a recortar sus márgenes hasta el hueso para no perder cuota de mercado. Han sido las propias empresas locales, como BYD, las que han intensificado el efecto con agresivas campañas de precios.

Es un escenario de supervivencia pura.

Mientras que las marcas europeas se quejan de que no pueden competir con los costes chinos, la realidad es que los propios fabricantes asiáticos se están desangrando por dentro. No es que sus coches sean baratos porque sí; es que están renunciando a ganar dinero con tal de asfixiar a la competencia. La situación es tan peligrosa que el Gobierno chino ha decidido tomar cartas en el asunto.

El ejecutivo de Xi Jinping está estudiando fijar precios mínimos para intentar contener la sangría.

Para que una industria sea sana, los beneficios suelen rondar el 8% o el 10%. Estar en un 4,4% significa que cualquier pequeño bache en la economía o un endurecimiento de los aranceles en el extranjero puede empujar a muchas de estas empresas directamente a la quiebra. Cada año vemos cómo diferentes marcas cierran sus puertas ante la imposibilidad de ganar dinero.

Lo más preocupante es que, mientras los ingresos totales del sector han subido (un 4% interanual), los beneficios han caído casi un 3%.

Es la definición perfecta de ‘morir de éxito’: fabricas más, vendes más, pero tu cuenta de resultados está cada vez más famélica. Grandes representantes de la industria, como el CEO de BYD, Wang Chuanfu, ya han tenido que rendir cuentas ante los malos resultados.

Este dato tiene una lectura muy peligrosa para los europeos. Si las marcas chinas no ganan dinero en su casa, van a ser todavía más agresivas en su expansión internacional.

Necesitan los márgenes de beneficio que todavía pueden rascar en Europa o el Sudeste Asiático para compensar el desastre financiero que tienen en China. El desembarco chino no es una moda, es una necesidad de supervivencia. Pero ojo, porque comprar un coche de una marca que gana apenas 1.700 euros por unidad puede ser un riesgo a largo plazo.

Si la empresa no es rentable, ¿quién te asegura que dentro de diez años habrá recambios o actualizaciones de software para ese flamante eléctrico que hoy parece un chollo?


**REDACCIÓN FV MEDIOS**