Las rotondas o glorietas son elementos cada vez más habituales en las carreteras, dado que sirven como intersecciones para unir varias vías y, además, ralentizan y organizan el tráfico; lo que debería redundar en una menor siniestralidad. Pero en España no es así: muchos conductores no saben cómo circular correctamente en una rotonda y, por eso, la Guardia Civil realiza frecuentemente campañas de vigilancia en estas intersecciones para tratar de reducir los tipos de maniobra más peligrosos y los accidentes. ¿El último objetivo? Sancionar las infracciones más graves, incluso algunas de las más comunes, que pueden suponer multas de hasta 500 euros y la retirada de 6 puntos del permiso de conducir.
La Guardia Civil no duda en recordar varios consejos útiles para evitar accidentes, pero también multas -incluso con retirada de puntos- en las rotondas.
Así, la Benemérita señala que lo mejor para evitar siniestros es respetar las normas básicas de acceso y salida.
Lo principal es abandonar una rotonda siempre por el carril derecho, para evitar cruzar carriles y poner en riesgo a otros usuarios: si circulamos por otro carril, es obligatorio situarnos en el derecho con antelación suficiente y señalizando la maniobra.
La Guardia Civil hace hincapié en la señalización de cualquier maniobra en una glorieta, que deberá realizarse siempre con el intermitente, ya sea para mostrar nuestra intención de tomar una salida o para cambiar de carril. En este caso, hay que recordar que, además, deberemos respetar la prioridad de los vehículos que ya circulan por el carril al que queremos cambiarnos.
Uno de los errores más frecuentes se produce incluso antes de acceder a la rotonda. La elección incorrecta de carril condicionará todo nuestro recorrido y puede obligar a realizar maniobras peligrosas para el resto de usuarios, como cambiarse de carril bruscamente para tomar una salida.
Los expertos recomiendan que si nuestra intención es tomar la primera salida o seguir recto (tomando la segunda), debemos acceder por el carril derecho.
Si queremos girar a la izquierda (normalmente, la tercera salida) o hacer un cambio de sentido, es recomendable acceder por el carril izquierdo y cambiarse al derecho, indicando la maniobra, antes de tomar la salida.
La DGT ha explicado en varias ocasiones las maniobras que más peligro causan al resto de usuarios. Algunas de ellas son muy comunes, pese a lo cual están castigadas con cuantiosas multas.
Por ejemplo, acceder a una rotonda por encima del límite de velocidad permitido -en vía urbana, normalmente 50 km/h- puede suponer tener que frenar bruscamente o realizar maniobras arriesgadas. Por ello, la DGT la sanciona con una multa de 500 euros y la retirada de 6 puntos.
La misma sanción se aplica a aquellos conductores que no cedan el paso a los ciclistas que ya circulan dentro de una glorieta.
En ese caso, tienen consideración de vehículos y no respetar su prioridad supone un grave peligro.
Por último, la DGT señala que otra maniobra muy común, cambiarse de carril sin señalizar con el intermitente, supondrá siempre una multa de 200 euros.
REDACCIÓN FV MEDIOS

