Sentimos empezar una prueba hablando de dinero pero es muy importante tratar esta bicicleta con dicha perspectiva: cuesta 5.899 euros. Por ese precio, es muy difícil (por no decir imposible) encontrar en la competencia algo similar. Y es que esta Amflow PR Carbon Pro es una bicicleta de allmountain que tiene un cuidado cuadro de fibra de carbono, con el motor más potente que existe, suspensiones Fox y transmisión electrónica de SRAM.
Dicho esto, pasemos a la acción, que es lo que pretendemos transmitir cuando realizamos una prueba de una bicicleta. La Amflow PR Carbon Pro es un modelo algo particular por una configuración que trata de recoger lo mejor del allmountain y del enduro: ¿le habrá salido bien la jugada a la firma asiática? Veremos mas adelante…
Analizando la PR Carbon Pro, nos encontramos con un cuadro de fibra de carbono de muy buenos acabados: en ese sentido, parece que estamos ante una bicicleta de más euros. El hecho de llevar transmisión electrónica hace que el cableado se reduzca solamente a los latiguillos de los frenos, dejando una estética muy limpia.
Hemos mantenido la geometría de serie: y es que en la caja que viene con la bicicleta se suministran diferentes cazoletas de dirección para modificar su ángulo. Así mismo, se dispone de un flip-chip en el anclaje del amortiguador para variar la altura del pedalier. Por último, en la vaina nos encontramos con un segundo flip-chip para montar una rueda de 29»: y es que nuestra PR Carbon Pro es una ‘mullet’.
Vamos a enmarcarla en alguna categoría: por recorridos de suspensión (160 mm delante y 150 mm detrás), esta Amflow PR Carbon Pro sería una allmountain (las enduro hoy en día rondan los 170 mm delante y 160-170 mm detrás). Más: el sistema ‘mullet’ suele ir instalado en bicicletas de enduro más que en allmountain. Y por último: la geometría (en nuestra talla M que, curiosamente, es la más pequeña) está a la altura de las bicicletas de enduro, con una dirección (de serie) a 64,5º y unos ejes bastante distaciandos, yéndose a los 1.224 mm, una medida considerable siendo una ‘mullet’.
El resultado es una bicicleta bastante aplomada para ser una allmountain: en zonas reviradas, costaba girar con soltura, y eso que la dirección era un poco nerviosa. Sin embargo, en descensos por senderos o trialeras muy técnicos, mantiene una estabilidad soberbia en línea recta. Un dato no muy positivo que, sin embargo, ayuda en el apartado de la estabilidad: esta Amflow PR Carbon Pro pesa bastante, 24,7 kg.
La suspensiones trabajan francamente bien, en especial el sistema trasero que mantiene la rueda pegada al suelo en casi todo momento (excepto subiendo en firmes muy rotos). No hemos echado en falta más recorrido en las suspensiones, creemos que los que lleva esta PR Carbon son suficientes en la gran mayoría de los escenarios.
Por otro lado, tenemos que decir que no hemos apreciado una gran ventaja por el hecho de llevar una rueda más pequeña detrás: nos hubiera gustado haberla probado con una trasera de 29». Y es que, por ejemplo, salimos a rodar mucho junto con compañeros que llevaban bicicletas con ruedas traseras de 29» y, en senderos rápidos, veíamos que teníamos que pedalear más para seguirlos. La inercia de las ruedas de 29» permite mantener mejor la ‘velocidad de crucero’. Además, con ella se mejoraría la tracción en zonas muy rotas.
Pero, en general, el comportamiento de la Amflow PR Carbon Pro es muy noble y predecible. Como decíamos al principio, todo esto es una muestra de lo particular que es esta bicicleta.
Destacar positivamente los frenos Magura Gustav Pro: hemos de decir que siempre cuesta un poco acostumbrarse al tacto de los Magura si venimos de usar frenos Shimano o SRAM, porque estos tienen un mayor hundimiento de la maneta, pero la verdad es que son muy potentes y difíciles de bloquear.
Hemos estado mucho tiempo rodando con una bicicleta que llevaba el motor Bosch Performance Line CX Gen 5 con el upgrade que eleva la potencia hasta lo 750 W y el par a los 120 Nm, y ya nos parecían cifras respetables. Y ahora vamos y nos montamos en la Amflow PR Carbon Pro que instala el Avinox M2S que ofrece el doble de potencia (1.500 W) y un par de 130 Nm que, en el boost mode (durante 60 segundos) llega a los 150 Nm.
¡Esta bicicleta vuela! No es broma, en el primer intento de caballito casi nos vamos al suelo: es imprescindible ajustar los modos de aporte de potencia en la App. Primero porque, menos el ECO, vienen configurados con la potencia máxima y, segundo, porque la forma de entregarla no era de nuestro agrado.
Y es que tenía un pequeño retardo (tardaba en entrar) y el extended boost era demasiado acusado (mantenía el aporte después de pedalear demasiado tiempo). Eso significaba una conducción algo descompensada.
‘No problem’: hacemos los ajustes (sencillísimo en la App Avinox Ride) y ya tenemos una bicicleta muy potente pero domada. Hemos pasado del ímpetu de un caballo salvaje a un purasangre domesticado.
Por cierto, comentar que el display FP100 va de maravilla: ofrece muchísima información y su manejo es sencillo, ya sea a través de la propia pantalla (táctil) o desde el pequeño mando que hay en la parte derecha del manillar (muy intuitivo de usar).
Batería extraíble: pues son 800 Wh lo que tiene la Avinox RS800, una capacidad destacable. La autonomía, lejos de las promesas del fabricante, como es habitual. En una utilización sin abusar del modo Turbo (aunque no nos hemos resistido a usarlo), en una ruta endurera de unos 50-60 km, con 1.100-1.300 metros de desnivel positivo acumulado, llegábamos a casa con un remanente del 30-25 %.
Es una buena cifra, suficiente para salidas ‘a saco’. Pero estos datos de kilometraje se extraen de nuestra forma de pilotar, que no ha de ser la de todo el mundo. Decir que hemos bajado potencia tanto al modo ECO como al Trail: el primero a 50 Nm y el segundo a 80 Nm, con la intención de convertirlos en unos modos menos ‘gastones’ y más ‘amigables’.
A la hora de recargar, una buena noticia: en el acabado Pro de la Amflow PR Carbon viene el cargador rápido de 12A. Hemos recargado la batería partiendo de ese 30-25 % remanente y en aproximadamente 1 hora y 45 minutos hemos terminado. Fantástico.
Volvemos al primer aspecto: esta Amflow PR Carbon Pro cuesta 5.899 euros. Así que el equipamiento instalado toma aún más relevancia. Es cierto que bastantes componentes son firmados por la propia Amflow (ruedas, tija, sillín, manillar…) que eso siempre permite reducir costes, pero nos encontramos con una horquilla Fox 36 Performance y un amortiguador Fox Float X Performance.
La transmisión es una SRAM S-1000 de accionamiento electrónico y los frenos los potentes y muy dosificables Magura Gustav Pro de 4 pistones. ¡E incluso lleva un foco Avinox con luces cortas y largas!
A destacar
A mejorar
Ficha técnica Amflow PR Carbon Pro (5.899 euros)
Esta Amflow PR Carbon Pro es una excelente opción de compra. Quizás el comportamiento tienen que irlo puliendo con el tiempo pero también es verdad que las posibilidades de personalizar la geometría son altas, pudiendo hacerse con una PR Carbon Pro ‘casi’ a medida. Igual pasa con el motor: hay que ‘meterle mano’ en la App si queremos algo utilizable en la mayor parte de escenarios, ya que de serie es un poco ingobernable. Pero la posibilidad está ahí y es lo bueno que tienen los motores punteros como este Avinox M2S.
En general, esta PR Carbon Pro es una gran bicicleta, con unos frenos que responden a las mil maravillas, una transmisión electrónica que, por funcionamiento, no tiene nada que envidiar a otros acabados más exclusivos de SRAM y con unas suspensiones que rinden a un gran nivel. Recordamos: son solo 5.899 euros. Más información en: Amflow PR Carbon Pro
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Ponemos a prueba una de las bicicletas eléctricas más explosivas, que además tiene un 'escandaloso' precio de solo 5.899 €

