Sakichi Toyoda nació el 19 de marzo de 1867 en el pequeño poblado de Yamaguchi, en la prefectura de Shizuoka, como hijo de un carpintero y agricultor, y creció en una era de transformación japonesa que pasaba del shogunato al periodo Meiji. Desde joven mostró inquietud por la invención y el progreso técnico, influido por lecturas y por la necesidad de mejorar los medios de producción locales.
En 1891 registró su primer patente para un telar manual mejorado, conocido como Toyoda wooden hand loom, que ya integraba ideas de eficiencia y ahorro de esfuerzo.
Durante las décadas siguientes, Toyoda desarrolló numerosos avances para la industria textil: introdujo mecanismos como el cambio automático de lanzadera, la alimentación continua del hilo y el telar circular, tecnologías que formaron el núcleo de la empresa de telares que fundó, Toyoda Automatic Loom Works, convertida luego en Toyota Industries. Uno de sus conceptos esenciales fue el de Jidoka (automatización con un “toque humano” o autonomía), que permite que una máquina se detenga sola cuando detecta un problema, evitando producir fallos continuados.
Pero quizá su legado más duradero para la cultura industrial moderna es el método conocido como los 5 porqués (5 Whys): cuando aparece un problema, se pregunta “¿por qué?” sucesivamente, cinco veces, hasta llegar a la causa raíz. Este planteamiento ha sido adoptado como herramienta fundamental en metodologías Lean, Kaizen y Six Sigma. El mismo principio aparece hoy en día en innumerables empresas que aplican mejora continua y control de calidad.
El carácter innovador de Toyoda no solo residía en patentes técnicas, sino en una visión industrial sistemática: cada fallo debía transformarse en una oportunidad de aprendizaje, y cada máquina debía “pensar” por sí misma hasta cierto punto. Esta filosofía de mejora continua (Kaizen) germinó en sus equipos de telares y acabó permeando todo el sistema productivo que evolucionaría hacia la industria del automóvil. En 1926 fundó formalmente Toyoda Automatic Loom Works, y a partir de ahí su legado técnico pasó a manos de su hijo Kiichiro Toyoda, quien daría el salto a la automoción.
El papel de Sakichi Toyoda en la génesis de Toyota no es simbólico sino fundacional. El sistema de producción industrial japonés moderno, incluyendo el Toyota Production System (TPS), bebe directamente de sus principios, como Jidoka y el cuestionamiento estructurado ante los defectos. Su enfoque contribuyó a que Toyota se convirtiera en uno de los fabricantes más eficientes del mundo.
Aunque Toyoda falleció el 30 de octubre de 1930, su influencia no se extinguió. Fue seleccionado en 1973 por la Oficina de Patentes de Japón como uno de los “Diez Grandes Inventores Japoneses”. Mientras tanto, el legado de sus telares y su filosofía de gestión viajó con Toyota al sector automotriz y se aplicó a cadenas de suministro, líneas de montaje, control de calidad y mejora continua.
Para la industria moderna de la movilidad, en plantas de producción de baterías, en talleres y en sistemas de control, los principios de Kaizen permiten mejorar procesos sin recurrir a macro saltos disruptivos. En un sector donde el coste, la fiabilidad y la eficiencia energética son pilares, la filosofía de Toyoda sigue siendo vigente.
Hoy, cuando los fabricantes de automóviles enfrentan retos en cadenas globales, escasez de materiales y necesidad de innovación constante, los métodos de mejora incremental y la cultura del error controlado tienen más sentido que nunca. Sakichi Toyoda no fue solo el inventor del telar automático, sino el arquitecto de una filosofía que impulsó a Toyota desde la industria textil hasta dominar el mundo automotriz.
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Sakichi Toyoda, padre del fundador de Toyota y creador de la filosofía Kaizen: "5 porqués, el peor de los problemas, es no tener problemas"

