Serán más grandes que BYD: la posible fusión entre dos fabricantes chinos, uno ya en España y otro que llegará en 2026

Si actualmente, hablar de coches chinos es sinónimo de hacerlo de BYD, el mayor de los fabricantes chinos y que el año pasado fabricó 4,27 millones de vehículos; esto podría cambiar muy pronto.
Y es que Dongfeng y ChangAn, los dos mayores fabricantes chinos bajo el control del Gobierno del país, estarían manteniendo conversaciones para fusionarse en una única empresa. Una compañía que podría fabricar cerca de 5 millones de vehículos al año y se convertiría así en el quinto fabricante mundial, por delante de BYD que, el año pasado, consiguió superar a Ford y colocarse en la sexta posición.
Así lo publica hoy el diario New York Times, quien cita a varias fuentes relacionadas con el asunto. Según este diario, ambos fabricantes chinos han llevado a cabo discusiones detalladas sobre cómo fusionar sus operaciones e informado a sus socios extranjeros de las conversaciones sobre una posible fusión.
Hay que señalar que Dongfeng ya está presente en nuestro país con el Dongfeng Box -que ya hemos probado-, el Voyah Free y el MHero1. Y que ChangAn llegará a nuestro país en 2026 con el SUV eléctrico Deepal S07.
Dongfeng es uno de los fabricantes de coches más antiguos de China. Fundada en 1970, sus primeros pasos consistieron en la asociación con fabricantes extranjeros para producir vehículos en suelo chino, algo que hoy sigue haciendo. Y, como ejemplo, valga su última asociación con Peugeot y Citroën para crear una nueva marca de coches eléctricos, pero también su acuerdo con Nissan para fabricar junto con la marca japonesa la berlina eléctrica Nissan N7.
Por su parte, ChangAn es incluso más antiguo. Si bien su fundación como fabricante de armas data de 1862, no fue hasta 1984 cuando fue refundado como fabricante de automóviles y, actualmente es uno de los cuatro mayores fabricantes de turismos, camionetas y vehículos comerciales de China. 
Hoy día, además se crear sus propios modelos, también se encarga de diseñar y fabricar modelos para otras empresas extranjeras. El ejemplo más reciente es el del Mazda6e, para la que ha cedido su plataforma EPA para coches eléctricos.
Varios medios económicos occidentales señalan que, de llevarse a cabo esta fusión, el Gobierno chino, propietario de ambas marcas, lograría un control prácticamente férreo del sector del automóvil mundial, y en especial del segmento de los coches eléctricos. Algo en lo que China ya es puntera, pero a través de BYD, un fabricante privado.
Por último, hay que comentar que, ya el pasado febrero, ya surgieron rumores de una fusión o al menos de una asociación entre estos dos fabricantes chinos. ¿El motivo? Que ambos anunciaron, prácticamente a la vez, restructuraciones en su estructura.
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