Mantener localizados los vehículos, enviar nuevas rutas, atender incidencias a distancia o descargar actualizaciones serán tareas esenciales para cualquier flota de robotaxis. Tesla quiere reforzar todas esas comunicaciones en el Cybercab mediante una conexión que no dependerá exclusivamente de las redes móviles.
La compañía ha confirmado que su futuro vehículo autónomo incorporará directamente en el techo un terminal Starlink V5. El anuncio se ha acompañado de un esquema en el que la antena aparece integrada junto a las cámaras y otros elementos del coche, aunque todavía no se han explicado sus prestaciones ni si estará presente en todas las unidades de producción.
La conexión por satélite no asumirá las decisiones necesarias para conducir. Tesla desarrolla su sistema autónomo alrededor de un ordenador instalado en el propio vehículo, encargado de procesar las imágenes de las cámaras, reconstruir el entorno y calcular la trayectoria que debe seguir en cada momento.
Starlink tendrá una función complementaria y es que, en este caso, podrá utilizarse para transmitir información de la flota, recibir instrucciones, actualizar mapas, descargar software o permitir que un centro de asistencia intervenga cuando un vehículo se detenga y no pueda resolver una situación por sí mismo. También ampliará los servicios conectados disponibles para los pasajeros.
Tesla ya emplea la conexión a internet para funciones como el tráfico en tiempo real, la navegación, la reproducción de contenidos y las actualizaciones inalámbricas. La incorporación de una antena de SpaceX permitiría conservar parte de estos servicios cuando la cobertura móvil sea débil o desaparezca por completo.
El alcance inmediato de esta tecnología será limitado. El servicio Robotaxi que Tesla ofrece actualmente utiliza unidades del Model Y y funciona en Austin, Dallas y Houston, tres grandes áreas urbanas de Texas donde las redes de telefonía ya proporcionan una cobertura amplia. El Cybercab todavía aparece en la web de la compañía como el vehículo específico que se incorporará al servicio más adelante.
La principal ventaja de Starlink llegará cuando los robotaxis puedan desplazarse por territorios más extensos, atravesar zonas rurales o trabajar en lugares con poca infraestructura de telecomunicaciones. En esos escenarios, disponer de una segunda vía de comunicación reduciría el riesgo de que un vehículo quedase aislado del sistema encargado de coordinar la flota.
Por ahora, Tesla solo ha confirmado la integración de Starlink V5 y no ha detallado cuánto costará mantener la conexión, qué volumen de datos podrá gestionar ni cuándo comenzará a utilizarla. La solución no será imprescindible para que el Cybercab interprete la carretera, pero sí puede convertirse en una pieza importante para operar una red autónoma a mayor escala.
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