Si alguna vez ha tenido la sensación de ver cada vez más Omoda 5 o Jaecoo 7 por la calle, no es una alucinación. Los datos avalan esa percepción. Chery ha cerrado el ejercicio de 2025 con una cifra impactante: ha exportado más de 1,1 millones de vehículos, lo que significa que, de media, un coche de la marca ha cruzado la frontera china cada 23 segundos durante todo el año.
Chery no es un recién llegado. Es el grupo que mejor ha entendido que para sobrevivir no basta con ser fuerte en China, sino que hay que ser imparable fuera. De hecho, este 2025 ha sido el año en el que, por primera vez, Chery ha vendido casi más coches en el extranjero que en su propio mercado local, algo que muy pocos fabricantes en el mundo pueden afirmar, con un crecimiento del 17,4% respecto a 2024.
**España, la ‘cabeza de puente’ de la expansión**
Este éxito global tiene mucho que ver con lo que está ocurriendo en nuestro país. Chery ha pasado de ser una marca desconocida a convertirse en un actor clave en tiempo récord, especialmente tras poner en marcha la producción en la antigua planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona de la mano de Ebro.
Fabricar en España no es solo un movimiento logístico, es una jugada estratégica para esquivar los aranceles que la Unión Europea ha impuesto a los eléctricos chinos. Mientras otros grupos dudan, Chery ya tiene el terreno abonado para que 2026 sea el año de su consolidación definitiva en Europa con marcas como Omoda, Jaecoo y la futura Exeed.
El secreto de que Chery exporte a un ritmo de 2.600 coches al día no es solo el precio. Han sabido jugar sus cartas con la tecnología. Saben que Europa no está lista para el coche eléctrico puro al 100%, y por eso han lanzado una ofensiva de modelos híbridos enchufables (PHEV) de última generación.
Hablamos de productos como los que presentaron en su ‘Noche Híbrida’, con sistemas capaces de ofrecer autonomías combinadas de hasta 1.500 kilómetros y precios que rondan los 19.000 euros en sus mercados de origen. Es una oferta que, hoy por hoy, ninguna marca tradicional puede igualar sin entrar en pérdidas.
Con más de 5 millones de vehículos exportados en toda su historia, Chery ha demostrado que la calidad y la fiabilidad de sus modelos han pasado el examen internacional. Ya no son las ‘copias’ de hace dos décadas; ahora son ellos los que marcan el ritmo con plataformas multienergía y una capacidad de adaptación que impresiona.
La industria tradicional debería empezar a preocuparse seriamente. Si en 2025 han sacado un coche de China cada 23 segundos, la pregunta que más preocupa es qué pasará en 2026 cuando sus fábricas europeas estén a pleno rendimiento y su gama de 39 modelos híbridos y eléctricos inunde los concesionarios. El éxito de Chery es la imagen de China. El país ya exporta más coches que Japón por primera vez en la historia.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**
