Un importante fabricante alemán prueba el que va a ser su primer autobús eléctrico en cubrir rutas sin necesidad de conductor

Un importante fabricante alemán prueba el que va a ser su primer autobús eléctrico en cubrir rutas sin necesidad de conductor

La movilidad urbana en Europa se prepara para un cambio radical. La ciudad alemana de Múnich iniciará en los próximos meses las pruebas reales de un autobús eléctrico autónomo, desarrollado por MAN junto a la empresa tecnológica Adastec.
El vehículo, basado en el modelo MAN Lion’s City 12 E, comenzará a operar en condiciones reales a partir de otoño de 2026 dentro de la red de transporte de MVG.
El autobús ha sido equipado con un avanzado sistema de conducción automatizada de nivel 4 (según la clasificación SAE), lo que significa que puede operar sin intervención humana en determinadas condiciones.
Para lograrlo, integra una combinación de tecnologías: cinco sensores LiDAR, seis radares, ocho cámaras, y un sistema de posicionamiento GNSS.
Todo ello permite al vehículo detectar su entorno, tomar decisiones y ejecutar maniobras como acelerar, frenar, girar o detenerse en paradas de forma autónoma.
Actualmente, el autobús se encuentra en fase de pruebas en un circuito cerrado en Múnich, donde se están afinando aspectos clave como la aproximación a paradas o la interacción con el entorno urbano.
El proyecto forma parte del programa MINGA, liderado por el ayuntamiento de la ciudad y financiado con unos 13 millones de euros por el Gobierno alemán.
En una primera fase, el servicio estará limitado a un grupo cerrado de usuarios, con un conductor de seguridad a bordo para supervisar el sistema.
Más allá de la innovación tecnológica, este tipo de soluciones responde a un problema real: la escasez de conductores.
Las autoridades locales llevan tiempo alertando de la dificultad para cubrir puestos en el transporte público, lo que podría limitar la expansión del servicio en el futuro.
Los autobuses autónomos se presentan así como una alternativa para garantizar la continuidad del sistema sin depender exclusivamente de mano de obra.
El proyecto no es solo una prueba puntual. MAN prevé que esta tecnología llegue a producción en serie antes de 2030, con vehículos totalmente autónomos, conectados y sin emisiones.
Además, los datos obtenidos en Múnich servirán para mejorar futuras generaciones de autobuses, acelerando el desarrollo de esta tecnología en toda Europa.
Aunque todavía queda camino por recorrer, la prueba de Múnich confirma que el transporte público autónomo ha dejado de ser una idea futurista para convertirse en una realidad en desarrollo.
Si los resultados son positivos, este modelo podría replicarse en otras ciudades europeas en los próximos años.
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