Volvo podría volver a apostar por los coches que todo el mundo quiere: la clave está en su nueva plataforma eléctrica

Volvo podría volver a apostar por los coches que todo el mundo quiere: la clave está en su nueva plataforma eléctrica

Volvo es una marca más que, en los últimos años, ha abandonado las berlinas que durante décadas la caracterizaron para enfocarse más en los SUV, que son la silueta de moda. La marca sueca es consciente de su herencia y ahora deja abierta la puerta a que vuelvan sus sedanes, señalando que la clave para ello la tienen sus modelos eléctricos y la plataforma que utilizan.
El EX60, su lanzamiento más reciente, es también un todocamino, pero es el primer vehículo que utiliza la plataforma SPA3, que tiene en una de sus claves haber sido desarrollada para ofrecer una ingeniería muy flexible, permitiendo que los coches se sitúen mucho más cerca del suelo de lo que es habitual en un eléctrico, lo que podría pavimentar el camino para la vuelta de las berlinas y las rancheras.
Anders Bell, director de tecnología de Volvo, explica a Autocar: “Mi trabajo en ingeniería consiste en ofrecer opciones a la empresa. Podemos fabricar [coches] altos. Podemos fabricarlos bajos. Todo se basa en la escalabilidad y esto se consigue eliminando el motor de combustión, el escape, los depósitos de combustible y todo lo demás de la ecuación, y encontrando nuevas maneras de fortalecer la estructura y la escalabilidad de la plataforma”.
Actualmente la gama de la marca está formada por 6 coches, 5 de los cuales son SUV y el último siendo un crossover. Su plan de futuro es que esté completa con 8 vehículos, lo que deja espacio a explorar (o a volver a explorar, mejor dicho) nuevas siluetas. Eso es posible gracias a la SPA3 que, al haber sido desarrollada desde cero para modelos eléctricos, no cuenta con las limitaciones de una adaptada desde otra nacida originalmente para vehículos de combustión interna.
“Podemos poner siete kilovatios, como mínimo, probablemente más, del paquete [de baterías] más adelante, mientras seguimos haciendo todas las locuras de Volvo [en materia de accidentes y seguridad]”, comenta, porque al no haber sido concebida para alojar un motor térmico en la parte delantera, se pueden colocar baterías en el hueco que tradicionalmente le correspondía.
Precisamente llevar parte de las celdas, que normalmente están entre ambos ejes, es lo que permite reducir la altura del vehículo: “En un coche más bajo, se pueden despoblar las celdas en el espacio para los pies trasero, porque esto es en realidad lo que establece la altura más baja de un coche: el pasajero del asiento trasero”. Al no tener batería bajo los asientos, se reduce esa altura, así que la silueta no necesita ser tan elevada.
“Si tienes un paquete plano uniformemente a lo largo de todo el largo del vehículo, recibirás esta penalización. Por eso muchos [eléctricos basados ​​en plataformas de combustión interna] parecen SUV pequeños, incluso si intentan ser bajos”, añade. De esta manera, la distribución de la batería permitiría volver a otros formatos, como el de las berlinas de toda la vida.
Bells afirma que gracias a la plataforma SPA3 “podemos hacerlo bajo. Podemos hacerlo elegante. Podemos hacerlo alto. Podemos hacer monovolúmenes… Todo está en el libro de recetas. Sin embargo, lo que elijamos es otra historia”. Así, no confirma el regreso directamente, porque, aunque técnicamente sea posible, luego es la marca la que tiene que decidir desarrollar una nueva berlina o familiar de formato clásico, seguramente solo si hay una demanda comercial para este tipo de vehículos.
Por último, recalca que esta plataforma específica les otorga un amplio abanico de posibilidad: “Se puede lograr esta fantástica anchura para que podamos fabricar coches súper elegantes, como si no hubiera ninguna batería que afectara la altura del techo”.
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