Circular con una presión inferior a la recomendada en los neumáticos puede incrementar el consumo de combustible hasta un 7%, según advierte la red de talleres Euromaster a partir de datos del fabricante de neumáticos Michelin.
Este sencillo gesto de mantenimiento puede convertirse en una medida eficaz para reducir gastos, especialmente en un contexto de precios elevados del carburante y ante periodos de mayor movilidad como el que precede a la Semana Santa.
El aumento del consumo se produce porque un neumático con presión insuficiente genera más resistencia al rodamiento. En estas condiciones, el motor, sea de combustión o eléctrico, necesita emplear más energía para mover el vehículo, lo que se traduce en un mayor gasto de gasolina, diésel o de la batería.
Según los cálculos de los especialistas, mantener las ruedas con una presión inferior a la recomendada puede suponer un gasto adicional equivalente a un depósito completo al año en un coche de gama media con un tanque de unos 45 litros.
Además, una presión incorrecta también afecta al desgaste de los neumáticos. Cuando circulan con poca presión, los bordes de la banda de rodadura se desgastan antes de tiempo, reduciendo su vida útil. En cambio, un exceso de presión provoca un desgaste irregular en la zona central al reducir la superficie de contacto con el asfalto.
Más allá del impacto económico, una presión inadecuada en los neumáticos también tiene consecuencias directas en la seguridad vial.
Circular con un 10% menos de presión puede aumentar la distancia de frenado entre dos y tres metros en suelo seco. Esta diferencia se amplía considerablemente cuando el pavimento está mojado: si la presión está hasta un bar por debajo de la recomendada, la distancia necesaria para detener el vehículo puede incrementarse hasta 11 metros.
Los especialistas recuerdan que los neumáticos pierden presión de forma natural con el paso del tiempo, normalmente alrededor de 0,07 bares al mes. Por ello, recomiendan comprobar las presiones al menos una vez al mes.
También aconsejan revisar periódicamente la profundidad del dibujo del neumático. Aunque la normativa en España permite circular con un mínimo legal de 1,6 milímetros, los expertos recomiendan mantener al menos 2,5 milímetros para mejorar la evacuación del agua y la adherencia en carretera mojada.
Desde Euromaster recuerdan que estas comprobaciones pueden realizarse en talleres o centros técnicos, donde el servicio suele ser gratuito y los equipos de medición están calibrados para garantizar una medición precisa.
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Ya deberías saberlo, pero una presión de neumáticos incorrecta afecta directamente a tu bolsillo

