Dacia acelera su ofensiva eléctrica con un nuevo modelo que marcará un punto de inflexión en su estrategia. La marca del Grupo Renault avanza en el desarrollo de un coche eléctrico urbano completamente nuevo, concebido para convertirse en una de las opciones más asequibles del mercado europeo.
No será un relevo directo del Dacia Spring, sino un complemento dentro de la gama. La idea de la marca es ampliar su oferta eléctrica con un segundo modelo que permita cubrir más necesidades dentro del segmento urbano. Este nuevo eléctrico mantendrá el ADN de Dacia en términos de precio contenido, pero introducirá una base técnica más moderna y una concepción distinta, alineada con los nuevos estándares del mercado.
Este nuevo Dacia se mostrará en octubre, en el Salón de París, y se abrirán sus pedidos a finales de 2026, según ha confirmado la marca en la presentación de su nuevo plan estratégico a nivel nacional para el año 2026 denominado «ADN», diseñado para consolidar su posición en el mercado español.
La marca recurrirá a la arquitectura del nuevo Renault Twingo eléctrico, un coche diseñado desde el inicio para ser asequible y eficiente. Esta base permitirá reducir costes de desarrollo y producción, algo fundamental para cumplir con el objetivo de precio. Según la propia estrategia del grupo, este nuevo eléctrico partirá por debajo de los 18.000 euros, lo que lo situará entre los más baratos de Europa dentro de su categoría.
En términos de tamaño, se espera un modelo compacto de unos 3,8 metros de longitud, claramente orientado a la ciudad. Sin embargo, no replicará el diseño del Twingo. Dacia apostará por una estética diferenciada, más cercana a un pequeño crossover urbano, con una imagen robusta y práctica que refuerce su carácter funcional.
En el apartado técnico, las previsiones apuntan a un conjunto mecánico sencillo pero suficiente para el entorno urbano. Se espera un motor en torno a los 80 CV y una batería de tipo LFP con una capacidad cercana a los 27 kWh. Esto permitiría homologar una autonomía en torno a los 250 kilómetros, una cifra alineada con el uso real que hacen la mayoría de conductores en ciudad.
La carga rápida también estará presente, aunque en niveles contenidos, con potencias en torno a los 50 kW. No será un coche pensado para grandes viajes, sino para cubrir trayectos cotidianos con eficiencia y sin complicaciones. Esa es precisamente la lógica que ha definido el éxito del Spring y que ahora Dacia quiere evolucionar con un producto más moderno.
Otro aspecto relevante es la producción. El nuevo modelo se fabricará en Europa, concretamente en la planta de Novo Mesto, en Eslovenia. Esto no solo reduce costes logísticos, sino que también permitirá beneficiarse de ayudas a la compra y evitar posibles aranceles, un factor clave para mantener un precio competitivo.
Más allá del producto en sí, este lanzamiento se enmarca en una estrategia más amplia. Dacia prevé introducir hasta cuatro modelos eléctricos antes de 2030, consolidando así su transición hacia la electrificación sin renunciar a su posicionamiento como marca accesible.
El contexto del mercado también juega a su favor. En los próximos años, el segmento de coches eléctricos baratos será uno de los más disputados, con varios fabricantes trabajando en modelos por debajo de los 25.000 euros. Sin embargo, pocos lograrán acercarse a la barrera de los 18.000 euros con una propuesta desarrollada y fabricada en Europa.
La segunda gran novedad de Dacia es el Striker, que al igual que el nuevo coche eléctrico barato, seguirá el mismo plan: se mostrará en el Salón de París de octubre y se abrirán pedidos a finales de año. En este caso, el Striker se posiciona dentro del segmento C, con un planteamiento muy diferente al resto de la gama. Se trata de un familiar con silueta tipo shooting brake, a medio camino entre un crossover y un coche de corte tradicional, con una longitud aproximada de 4,62 metros. Esto lo sitúa por encima del Jogger y del propio Bigster en tamaño, convirtiéndose en uno de los modelos más grandes de la marca.
A nivel técnico, el Striker se apoyará en la plataforma CMF-B del Grupo Renault, una base ya utilizada por modelos como el Duster o el Bigster. Esta arquitectura permitirá ofrecer distintas configuraciones mecánicas, incluyendo versiones híbridas con tracción delantera y opciones electrificadas con tracción total. También se espera la presencia de motorizaciones adaptadas a GLP en algunos mercados, siguiendo la estrategia habitual de Dacia.
En cuanto a posicionamiento, el Striker está pensado como un modelo práctico y versátil, con un enfoque claramente orientado al uso familiar y a los viajes. La propia marca lo define como un vehículo “compañero de viaje”, lo que anticipa una buena capacidad de carga y una habitabilidad generosa. Su formato lo situará como rival directo de modelos como el Skoda Octavia Combi o el Volkswagen Golf Variant, aunque con un planteamiento más accesible en precio.
El precio será uno de sus principales argumentos. Dacia prevé que arranque por debajo de los 25.000 euros en Europa, una cifra sensiblemente inferior a la de sus competidores directos dentro del segmento familiar. Su llegada está prevista a partir de 2026, con producción en Turquía, lo que permitirá mantener los costes contenidos sin renunciar a una propuesta más ambiciosa dentro de la gama de la marca.
Temas
Dacia pone fecha a su nuevo coche eléctrico barato: plataforma del Renault Twingo, diseño distinto al Spring y menos de 18.000 €

