El 'padre' de la moto eléctrica Honda WN7 quiere convencer a los escépticos llenos de "prejuicios" sin haberla probado

El 'padre' de la moto eléctrica Honda WN7 quiere convencer a los escépticos llenos de "prejuicios" sin haberla probado

La llegada de la Honda WN7 marca un paso importante para Honda en su transición hacia la movilidad eléctrica. Por prestaciones y precio, este modelo busca competir en el segmento de motos de gran cilindrada, pero con una filosofía distinta.
Lejos de intentar imitar a las motos de gasolina, la Honda WN7 nace con identidad propia. Según su creador, el ingeniero Masatsugu Tanaka, la clave no está en el tipo de motor, sino en la experiencia de conducción: acelerar, frenar y trazar curvas siguen siendo la esencia del motociclismo.
Uno de los mensajes más claros de Masatsugu Tanaka es que existe un rechazo inicial hacia las motos eléctricas basado en ideas preconcebidas.
El ingeniero defiende que quienes dudan deberían probarlas antes de opinar. Para él, el silencio no resta emoción, sino que permite percibir otros elementos como el viento o el contacto con el asfalto, reforzando la conexión con el entorno.
Los límites establecidos por el equipi al cargo del desarrollo de la Honda WN7 estaban claros. «No vamos a crear una motocicleta eléctrica que sea simplemente una copia de una moto de gasolina», asegura Tanaka. La intención era aprovechar el potencial de la mecánica eléctrica pero manteniendo todo lo posible las sensaciones asociadas a conducir una moto de este porte.
Uno de los puntos fuertes de la Honda WN7 es su sistema de carga. Utiliza estándar CCS2, el mismo que muchos coches eléctricos, lo que facilita su uso en infraestructuras públicas. La tecnología de carga rápida permite completar del 20% al 80% de la capacidad de la batería en 30 minutos, mientras que en la recarga doméstica necesita aproximadamente 2,5 horas.
Esto la convierte en una opción viable tanto para uso diario como para rutas más largas.
La experiencia de conducción se adapta al piloto mediante cuatro modos: Standard, Sport, Rain y Econ. Cada uno ajusta la entrega de potencia y la retención al soltar el acelerador.
La principal ventaja, según Masatsugu Tanaka, es la respuesta instantánea del motor eléctrico. Sin retrasos ni vibraciones, el piloto puede centrarse completamente en la trazada.
El diseño de la Honda WN7 refleja las ventajas de la electrificación. Al eliminar elementos como el escape o el depósito tradicional, la moto presenta líneas más limpias y modernas.
Bajo el concepto “Be the Wind”, Honda busca que el conductor se sienta parte del entorno, con una conducción más fluida y natural.
El mayor desafío no es técnico, sino emocional. Las motos siempre han estado ligadas al sonido del motor, y su ausencia genera dudas entre los aficionados. Con un precio en torno a 15.000 euros, cuando se ponga a la venta será el momento de comprobar si la Honda WN7 convence a los moteros.
Eso sí, Honda apuesta por una nueva forma de disfrutar: menos ruido, más sensaciones y una conexión más directa con la conducción.
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