Ni fibra de carbono ni aluminio: Esel Bikes es una marca austríaca que fabrica sus bicicletas eléctricas con madera 100%. Puede sorprender que se utilice este material pero, como la propia marca comenta, la madera lleva utilizándose toda la vida para desarrollar proyectos de todo tipo «lo que funcionaba hace 500 años sigue funcionando hoy. No es nostalgia, es la prueba», leemos en la nota informativa de Esel.
Estéticamente, las bicicletas de Esel impactan, más que nada por lo poco visto que es este concepto. La calidad de realización es muy alta, sin envidiar a unidades hechas con aluminio o fibra de carbono.
Esel Bikes nos da una infinidad de razones por las que deberíamos hacernos con una de sus bicicletas (¡¡lógico!!) pero, analizando todo lo que comentan, nos quedamos con las siguientes virtudes:
La madera, con un diseño constructivo adecuado, como el que ofrece Esel, «rivaliza con la fibra de carbono en resistencia, manteniendo a la vez su capacidad de reparación y durabilidad», dice la marca. «La madera es duradera, apta para el uso diario y además es reparable».
La madera es un recurso renovable, eso está claro. «Cada cuadro se fabrica con madera de origen responsable. Un material vivo que te conecta con la naturaleza de una forma que los cuadros producidos en masa jamás podrían» añade Esel. Y es que hay que reconocer que este material es más exclusivo que ninguno. Además, no hay dos cuadros iguales ya que cada pieza de madera tiene sus propias vetas.
La madera absorbe mejor las vibraciones de la carretera o de los caminos que el aluminio o el acero, reduciendo la fatiga del usuario en recorridos largos.
En Esel Bikes emplean un diseño enfocado a ofrecer la rigidez necesaria pero sin incrementar el peso en exceso: se hace con madera laminada de abedul, fresno y nogal, y piezas huecas que, además de reducir peso, permiten la integración de los componentes eléctricos y del cableado, lo que otorga una estética muy limpia.
Con este diseño hueco se pueden ofrecer valores en línea con bicicletas realizados con aluminio: por ejemplo, hay una Esel eGravel que puede llegar a los 15,8 kg.
Los marcos están protegidos por un revestimiento multicapa duradero que resguarda la madera de la lluvia, la humedad y la exposición a los rayos UV. «La madera ha demostrado su resistencia durante siglos y ofrece un rendimiento excepcional en entornos exteriores exigentes», dicen.
«Utilizamos maderas austriacas locales de crecimiento lento: núcleo ligero de abedul con exterior de fresno y nogal. Toda la madera cuenta con la certificación PEFC y procede de silvicultura sostenible», prosiguen. La horquilla se ha realizado en fibra de carbono, debido a que ha de poseer un diseño muy minimalista y una rigidez extraordinari.
Hay varios modelos de bicicletas eléctricas de Esel, tanto para la ciudad, para un uso tipo trekking, para la montaña o el gravel. Destacamos los acabados más exclusivos tanto de la gravel como de la urbana, que además comparten cuadro:
Esel eUrban Performance (5.490 euros)
Esel eGravel Performance (6.690 euros)
Pues con un cuadro así, fijarse en el motor es lo último. Tampoco es que hayan dado muchos datos sobre él: solamente sabemos que es un motor instalado en el buje de la rueda trasera que llega a ofrecer 42 Nm de par motor. La batería, por su parte, se ubica en el tubo diagonal y tiene 350 Wh de capacidad que puede llegar a ofrecer hasta 80 km de autonomía. Si queremos ahorrar peso, hay disponible opcionalmente una batería de 250 Wh.
En definitiva, unas bicicletas que no sabremos qué tal llevarán el paso del tiempo pero, que desde luego, van a otorgar a sus usuarios un alto grado de exclusividad. Más información en: Esel Bikes
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Ni fibra de carbono ni aluminio: esta marca austríaca fabrica el 100% del cuadro de sus bicicletas eléctricas con madera

