Este domingo, el mando a distancia tiene trabajo. A las 21:00 horas, la Fórmula 1 toma la salida en Austin y el Barcelona y el Real Madrid empiezan su particular carrera en el Spotify Camp Nou. Dos pantallas parecen una inversión razonable, especialmente si Andrea Kimi Antonelli acaba convirtiendo el Gran Premio de Estados Unidos en el día más importante de su vida deportiva.
El italiano puede proclamarse campeón del mundo mientras se disputa el Clásico. Una coincidencia con precedentes ilustres: Fernando Alonso y Lewis Hamilton ya conquistaron un Mundial en una jornada de Barça-Madrid. El fútbol se llevó su parte de los focos, pero la historia también se estaba escribiendo sobre cuatro ruedas.
El cruce del archivo de resultados de la F1 con el histórico de enfrentamientos entre ambos clubes arroja 16 antecedentes con partidos oficiales antes de este domingo. Austin elevará la cifra a 17. Si se añaden los amistosos y se utiliza la fecha peninsular española, aparecen otras dos coincidencias.
El criterio importa: hablamos de la carrera principal del Mundial, sin contar clasificaciones ni sprints, y de compartir fecha, aunque los horarios fueran distintos. Porque una cosa es disfrutar de dos grandes acontecimientos el mismo domingo y otra tener que decidir cuál ocupa la pantalla principal.
El 22 de octubre de 2006 ofrece el antecedente más especial para la afición española. En Interlagos, Felipe Massa ganó ante su público, pero la segunda posición de Alonso le entregó su segunda corona consecutiva. Michael Schumacher terminó cuarto después de una remontada que puso emoción a su primera despedida de la F1.
Ese mismo día, el Real Madrid derrotó por 2-0 al Barcelona, con goles de Raúl y Ruud van Nistelrooy. El Bernabéu celebró una victoria sobre su eterno rival; Alonso, un título frente al piloto que había dominado toda una época. Pocas jornadas reúnen dos argumentos deportivos de semejante tamaño.
Doce años después, el calendario volvió a juntar una coronación y un Clásico. El 28 de octubre de 2018, Max Verstappen ganó el GP de México y Hamilton acabó cuarto, suficiente para conquistar su quinto Mundial e igualar a Juan Manuel Fangio.
En el Camp Nou, el Barcelona se impuso por 5-1 al Madrid. Mientras el fútbol dejaba una goleada para el recuerdo, Hamilton entraba en un club en el que hasta entonces solo estaban Fangio y Schumacher. Antonelli tiene ahora la oportunidad de añadir otra coronación a esta peculiar conexión entre deportes.
El primer caso del cruce se remonta al 19 de mayo de 1957. Juan Manuel Fangio ganó en Mónaco con Maserati y el Barcelona goleó por 6-1 al Real Madrid en la vuelta de los cuartos de final de Copa. Eulogio Martínez marcó cuatro de los seis tantos azulgranas: un recordatorio de que esta historia empezó mucho antes de las retransmisiones simultáneas y los teléfonos móviles.
Mónaco volvió a compartir fecha con un Clásico en 1975, cuando ganó Niki Lauda y el partido terminó 0-0, y en 1986, con victoria de Alain Prost y empate 2-2 en la Copa de la Liga. Esta última competición, hoy desaparecida, también tiene su pequeño hueco en el recuento.
Otros cruces dejaron carreras con bastante más tensión que un simple resultado. El 29 de marzo de 1981, Carlos Reutemann ganó en Brasil después de desobedecer las órdenes de Williams para dejar pasar a Alan Jones. El Madrid venció 3-0 al Barça aquel domingo; en el equipo británico, el conflicto entre compañeros tenía poco de amistoso.
Estos son los antecedentes oficiales y la cita prevista para hoy:
Todos los partidos son de Liga salvo los dos indicados. Elaboración a partir del histórico de enfrentamientos de Transfermarkt y los resultados oficiales de Fórmula 1.
El balance de estos domingos compartidos favorece al Barcelona: ocho victorias azulgranas, cinco del Real Madrid y cinco empates en los 18 antecedentes, incluidos los dos amistosos. Si se cuentan únicamente los encuentros oficiales, la ventaja culé se estrecha: seis triunfos, por cinco del Madrid y cinco igualadas. Austin y el Clásico de este domingo añadirán el capítulo número 19 a una estadística que, por ahora, sonríe más al Barça.
Hay dos casos adicionales que una comparación de fechas locales dejaría fuera. En 2017, el Madrid y el Barça jugaron en Miami el sábado 29 de julio, pero en España ya era la madrugada del domingo 30. El Barcelona ganó 2-3 y, horas después, Vettel se impuso en el GP de Hungría. El propio club azulgrana situaba el inicio del partido a la 01:30 peninsular.
En 2022 ocurrió algo parecido en Las Vegas. El amistoso se disputó el 23 de julio en Estados Unidos, pero comenzó a las 05:00 del día 24 en España. El Barça ganó 0-1 gracias a Raphinha y ese domingo Verstappen venció en el GP de Francia.
Así se llega a 18 antecedentes al incluir los amistosos, o 19 citas contando la prevista para este domingo en Austin.
La coincidencia más reciente con Alonso como protagonista llegó en Arabia Saudí 2023: Pérez ganó y el asturiano celebró su podio número 100, que perdió por una sanción y recuperó después de una revisión. El Barça-Madrid terminó 2-1; el resultado de Alonso necesitó unas horas más para quedar definitivamente resuelto.
Hoy, el calendario vuelve a apretar. Con el balón rodando y los monoplazas en pista a la misma hora, Antonelli puede conseguir que, por una noche, la pregunta del lunes tampoco sea únicamente quién ganó el Clásico.
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
Responda a nuestra encuesta de 5 minutos.
– El equipo de Motorsport.com
Source link
La Verdad Primero

