Volvo recupera a Thomas Ingenlath como jefe de diseño tras siete años dirigiendo Polestar

Volvo recupera a Thomas Ingenlath como jefe de diseño tras siete años dirigiendo Polestar

El anuncio del regreso de Thomas Ingenlath como jefe de Diseño de Volvo se percibe como un suspiro de alivio. El diseñador alemán, responsable de que hoy miremos a los Volvo con deseo y no solo como ‘tanques seguros’, volverá a su puesto a partir del 1 de febrero de 2026 tras siete años intentando (con luces y sombras) hacer de Polestar una marca independiente.

El paso de Ingenlath por la dirección de Polestar terminó en 2024 tras la complicada situación financiera de la marca de rendimiento. Hoy, Polestar está bajo la tutela de Michael Lohscheller.

En lugar de jubilarse, el hombre que nos regaló el martillo de Thor ha decidido volver a donde fue inmensamente feliz: la mesa de dibujo de Gotemburgo.

No es ningún secreto que Volvo no atraviesa su mejor momento. Las ventas han caído un 7% en el último año y la marca parece haber entrado en una fase de diseño algo apática. Tras la salida de Jeremy Offer el pasado verano, Volvo ha estado funcionando con un liderazgo interino en diseño, justo cuando se está cociendo el futuro de su gama eléctrica.

Håkan Samuelsson, el CEO de 72 años que ha vuelto de su jubilación para enderezar el barco, lo tiene claro: «El diseño es nuestra mayor fortaleza».

Y nadie conoce esa fortaleza mejor que Ingenlath. Él fue quien transformó a Volvo de una marca aburrida en una firma premium capaz de mirar a la cara a Mercedes y BMW con modelos como el XC90, el V90 o el XC40.

Ingenlath regresa con una misión titánica: adaptar el legado de Volvo a la era digital sin que los coches parezcan electrodomésticos o, peor aún, copias de sus hermanos chinos del Grupo Geely.

Sus declaraciones oficiales tras jurar el cargo ya dejan pistas de por dónde irán los tiros: «Sería un error tirar a la basura toda nuestra historia; hay que transferir esos valores al mundo moderno».

Se espera que su mano se empiece a notar en los próximos proyectos de la marca, como el esperado Volvo EX60 (el sucesor eléctrico del superventas XC60) que está a la vuelta de la esquina.

El mercado espera que Ingenlath recupere esa elegancia escandinava que se ha diluido un poco en los últimos lanzamientos y que aplique la agresividad que aprendió en Polestar para que los futuros eléctricos de Volvo no sean solo seguros, sino también emocionantes de ver.

Con Samuelsson en el despacho tras la marcha de Jim Rowan e Ingenlath en el estudio, Volvo parece querer volver a la fórmula que los llevó al éxito hace una década. Es una apuesta por lo seguro en tiempos de incertidumbre. En un momento en el que los fabricantes chinos están demostrando que pueden diseñar coches espectaculares a ritmo de vértigo, Volvo recupera a su mejor activo para recordar al mundo que la elegancia sueca tiene un creador con nombres y apellidos.

**REDACCIÓN FV MEDIOS**