Mercedes aplasta el jueves de Bakú con Russell 1º; problemas en el motor de Alonso #F1 #FVDigital

Mercedes aplasta el jueves de Bakú con Russell 1º; problemas en el motor de Alonso #F1 #FVDigital


Si había que sacar una conclusión clara del jueves en Bakú, era una: Mercedes ha empezado el fin de semana un paso por delante del resto. Y, dentro del equipo de Brackley, George Russell es quien mejor ha aprovechado ese escenario. El británico volvió a liderar en los Libres 2 con un 1:43.347 y cerró el primer día como la referencia, después de completar las dos sesiones sin sobresaltos y con una facilidad para encontrar tiempo que llamó especialmente la atención.
Andrea Kimi Antonelli reforzó todavía más esa sensación. El líder del Mundial apenas pudo rodar en la FP1 por un problema hidráulico y tampoco apareció en pista hasta bien entrada la segunda sesión, pero necesitó poco para colocarse segundo. Su 1:43.899 le dejó a más de medio segundo de Russell, sí, aunque hacerlo prácticamente sin rodaje previo confirmó hasta qué punto el Mercedes parece adaptarse bien a las exigencias de Bakú.
El único que consiguió asomarse mínimamente a ese dominio fue Max Verstappen. El neerlandés ya había aparecido arriba por la mañana y volvió a hacerlo en la FP2, pero terminó a ocho décimas de Russell con un Red Bull que, al menos de momento, parece más competitivo aquí que en buena parte de la temporada. Aun así, la distancia con Mercedes fue considerable una vez llegaron los neumáticos blandos y los intentos más representativos.
Ferrari quedó todavía más lejos. Charles Leclerc fue el mejor de los coches rojos, pero su 1:44.473 le dejó a más de un segundo de la referencia, con buena parte del tiempo perdido especialmente en las largas zonas a fondo del tercer sector. Lewis Hamilton terminó unas dos décimas por detrás y dejó abierta otra de las batallas interesantes de cara a la clasificación: los dos Ferrari parecieron muy igualados entre sí, aunque por ahora lejos de la lucha por la primera posición.
También dejó dudas McLaren. Lando Norris y Oscar Piastri no encontraron por ahora la comodidad habitual y ninguno consiguió meterse de lleno en la pelea de arriba, aunque el equipo de Woking ya ha demostrado muchas veces esta temporada que puede transformar su rendimiento de un día para otro. Con mejoras en el coche y margen todavía por encontrar, el viernes dirá si lo del jueves fue simplemente una puesta a punto conservadora o una señal más seria.
Por detrás, la zona media volvió a aparecer tremendamente apretada. Pierre Gasly fue quien mejor salió parado con Alpine, mientras Haas, Racing Bulls y Audi también dejaron destellos antes de encontrarse con distintos problemas. En un circuito donde cualquier décima puede significar varias posiciones, todo apunta a otra clasificación en la que el corte de la Q1 y el acceso a la Q3 se decidirán por diferencias mínimas.
Y el jueves fue especialmente duro para los españoles. Carlos Sainz ya había avisado de que ni siquiera el importante paquete de mejoras de Williams garantizaba escapar de la Q1 y, de momento, la pista le dio argumentos: los dos coches de Grove acabaron 16º y 17º.
Peor todavía fue la tarde de Fernando Alonso, que apenas pudo completar trabajo representativo antes de detenerse por una fuga de aceite en la unidad de potencia. El problema llegó además en un fin de semana en el que Aston Martin y Honda han sustituido numerosas piezas y tanto Alonso como Lance Stroll ya arrastran sanciones de parrilla.
El AMR26, además, volvió a sufrir en uno de los escenarios que peor encajan con sus características. Stroll, el único Aston Martin que pudo completar su programa con mayor normalidad, terminó a alrededor de cuatro segundos de Russell. Bakú, con su larguísima recta y enormes exigencias de eficiencia, devolvió por momentos imágenes más cercanas a Monza o a los circuitos más complicados del inicio de temporada para Aston Martin. Y con Alonso ya condenado a partir desde el fondo, el viernes parece destinado más a limitar daños que a soñar con una sorpresa.
Todas las estadísticas

La segunda sesión de entrenamientos libres en Bakú arrancó con prisa. Hasta 21 pilotos salieron rápidamente a pista, con una única ausencia: Andrea Kimi Antonelli. El Mercedes del italiano seguía sobre caballetes altos después del problema hidráulico sufrido en la FP1, que ya le había hecho perder más de la mitad de aquella sesión.
En pista, en cambio, Mercedes retomó exactamente donde lo había dejado unas horas antes. George Russell volvió a colocarse al frente y necesitó apenas diez minutos para rebajar ampliamente su mejor registro de la mañana: con neumáticos medios marcó un 1:44.492, casi nueve décimas más rápido que el 1:45.387 con el que había liderado los Libres 1.
Max Verstappen era quien más cerca se mantenía del británico, confirmando también las buenas sensaciones de Red Bull en las largas rectas de Bakú. Por detrás aparecía Lando Norris, con un McLaren que parecía haber dado un pequeño paso adelante respecto a la primera sesión, aunque todavía a alrededor de medio segundo de la referencia de Russell.
Ferrari permanecía algo más escondido durante este primer cuarto de hora, sin buscar todavía una vuelta especialmente representativa. La mayoría del pelotón trabajaba con el compuesto medio y el verdadero simulacro de clasificación, con los neumáticos blandos, todavía estaba por llegar.
Una de las excepciones era Aston Martin. Fernando Alonso comenzó directamente con el blando en un circuito que, sobre el papel, no debería favorecer especialmente al AMR26 por la importancia de la velocidad punta y las largas zonas a fondo. Su primera referencia fue un 1:47.889, aunque el asturiano fue rebajando sus registros incluso con un juego que ya acumulaba siete vueltas.
Justo por delante de Alonso, en la 17ª posición tras los primeros 15 minutos, se encontraba Carlos Sainz. Williams estrenaba en Azerbaiyán un paquete de mejoras y Alex Albon ya había dejado algunas señales positivas en la FP1, pero el español comenzó la sesión con más calma: su primera referencia con los medios fue un 1:47.727.
Los tiempos continuaron cayendo conforme los pilotos fueron encontrando confianza y Verstappen terminó arrebatándole la primera posición a Russell por apenas 45 milésimas. El Red Bull seguía ofreciendo buenas sensaciones en Bakú, aunque todavía quedaba mucho por descubrir en una FP2 que, de forma poco habitual, se disputaba en jueves.
Por detrás, Ferrari empezaba poco a poco a enseñar algo más. Lewis Hamilton aumentó el ritmo y escaló hasta la cuarta posición, quedándose a sólo 65 milésimas de Norris, aunque de momento se había abierto un pequeño hueco entre Verstappen y Russell, que ya comenzaban a apretar, y el resto del grupo perseguidor.
También empezaban a aparecer las primeras pistas sobre la batalla de la zona media. Audi, Alpine y Racing Bulls se situaban entre los equipos más competitivos de ese segundo grupo, aunque todavía con programas y neumáticos diferentes que obligaban a coger con cautela cualquier jerarquía.
Y justo cuando la sesión transcurría sin grandes sobresaltos llegó la primera bandera roja importante del fin de semana. Arvid Lindblad tocó el muro a la salida de la estrechísima curva 8, en plena zona del castillo, dañó la suspensión de su monoplaza y obligó a dirección de carrera a detener la FP2.
La sesión se reanudó con media hora todavía por delante y el guion cambió por completo. Prácticamente todo el mundo salió ya con neumáticos blandos para afrontar el simulacro de clasificación, además en una franja horaria muy similar a la que tendrá la clasificación del viernes.
Y ahí apareció, por fin, Kimi Antonelli. El italiano salió a pista por primera vez en toda la FP2 dispuesto a recuperar el tiempo perdido, aunque la falta de rodaje se notó en sus primeros intentos: después de perder buena parte de la FP1 y toda la primera mitad de esta segunda sesión, todavía necesitaba ganar confianza con el coche.
Su primera vuelta lanzada le sirvió para colocarse sexto con un 1:45.671, un registro todavía lejos de los tiempos de cabeza. Pero aquello era sólo el inicio del verdadero ataque al cronómetro: con todo el pelotón ya sobre blandos, los tiempos estaban a punto de bajar, y mucho.
Los tiempos siguieron cayendo y el neumático blando empezó a demostrar que en Bakú permitía más de un intento competitivo. Algunos pilotos encontraban incluso dos o tres vueltas rápidas, pero ni así aparecía nadie capaz de inquietar realmente a Russell, que todavía rebajó su referencia hasta un impresionante 1:43.347.
El único que logró acercarse mínimamente fue Antonelli. Después de todo el tiempo perdido durante el jueves y todavía construyendo confianza vuelta a vuelta, el italiano aprovechó mejor sus blandos usados para subir hasta la segunda posición con un 1:43.899. Aun así, seguía a más de medio segundo de su compañero, mientras que el resto ya parecía jugar en otra liga.
Verstappen ocupaba la tercera posición a unas ocho décimas y Ferrari aparecía todavía más lejos. Leclerc mantenía la ventaja interna con su 1:44.473, mientras Hamilton se quedaba aproximadamente dos décimas por detrás. La batalla entre ambos Ferrari estaba muy ajustada, aunque de momento ninguno encontraba respuesta al ritmo de los Mercedes.
McLaren tampoco terminaba de despertar. Norris estaba cerca de Hamilton, a apenas una décima del británico, mientras Piastri ocupaba la octava posición algo más descolgado. No era una debacle en términos de clasificación, pero sí otra sesión en la que el MCL40 parecía lejos de moverse con la comodidad de otros circuitos.
Por detrás, Alpine empezaba a presentar seriamente su candidatura a una zona media que prometía estar muy cara. Pierre Gasly era séptimo y Franco Colapinto se quedaba a las puertas del top 10, undécimo, mientras Esteban Ocon conseguía meter al Haas entre los diez primeros. Audi, con sus dos coches 14º y 15º, estaba algo más atrás, aunque dentro de un grupo todavía muy comprimido.
El panorama era mucho más delicado para Aston Martin. Alonso no había podido completar su simulacro de clasificación y Stroll rodaba a casi cuatro segundos de la cabeza, evidenciando las dificultades del conjunto con motor Honda en un circuito tan exigente en velocidad punta. En contraste, sorprendía Valtteri Bottas con el Cadillac: con la nueva especificación del motor Ferrari, el finlandés era 13º a 2,4 segundos, por delante de los dos Audi y también de los Williams, que llegaban a Bakú con un importante paquete de mejoras.
A partir de ahí, la sesión cambió de objetivo. Los equipos dejaron de buscar tiempos a una vuelta y centraron los últimos minutos en las tandas largas y el trabajo de carrera, por lo que la tabla ya no sufrió cambios importantes hasta la bandera a cuadros.

¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
Responda a nuestra encuesta de 5 minutos.
– El equipo de Motorsport.com

Source link
La Verdad Primero

source