Ferrari ya ha comenzado a jugar su gran carta para 2026. Según una información publicada por *La Gazzetta dello Sport*, la Scuderia afrontará el inicio del nuevo reglamento técnico con **dos versiones claramente diferenciadas de su nuevo monoplaza**, una estrategia poco habitual que refleja tanto la magnitud del cambio normativo como la urgencia que se vive en Maranello.
La Fórmula 1 entrará en territorio desconocido en 2026, con coches completamente nuevos desde su concepción: chasis distintos, aerodinámica activa y, sobre todo, **una nueva generación de motores** con un reparto casi equilibrado entre potencia térmica y eléctrica. En ese contexto, el modo en que «nazca» el coche será clave… y Ferrari no quiere dejar nada al azar.
De acuerdo con el diario italiano, Ferrari llevará a los **test privados de Barcelona de finales de enero** una primera versión del coche, concebida como una plataforma de pruebas.
No será un Ferrari pensado para marcar tiempos, sino para **validar conceptos fundamentales**, especialmente todo lo relacionado con la **gestión electrónica y el funcionamiento de la nueva unidad de potencia**.
En Montmeló, a puerta cerrada y sin cámaras, la prioridad será comprobar que todo encaja: empaquetado, sistemas híbridos, refrigeración y fiabilidad. Una configuración «base», suficiente para **acumular kilómetros y datos** en un escenario donde el rendimiento puro es secundario.
La imagen real del Ferrari de 2026 llegará más tarde. Será en los **test oficiales de Baréin**, ya con retransmisión y tiempos, donde el equipo italiano sacará a pista una **segunda versión mucho más elaborada**, con soluciones aerodinámicas más definitivas y cambios visibles en zonas clave del coche.
El enfoque no es casual.
Ferrari llega a 2026 tras **una de sus peores temporadas recientes**. En 2025 no ha ganado ninguna carrera y ni Charles Leclerc ni Lewis Hamilton han podido luchar de forma consistente por victorias, pese a algunos podios del monegasco. Muy lejos de lo que se espera de una marca que lleva demasiados años sin títulos y que, paradójicamente, empezó la era del efecto suelo en 2022 como referencia… para luego ir perdiendo terreno con el paso de las carreras.
Ahora, todo se reinicia.
El nuevo reglamento obliga a olvidar gran parte de lo aprendido y abre una oportunidad única para **redimirse desde la base**, algo que en Maranello consideran vital tras comprobar que la evolución a lo largo de la temporada nunca ha sido su punto fuerte.
Según *La Gazzetta*, el Ferrari que debutará en Baréin incorporará cambios importantes respecto al visto en Barcelona: **un nuevo morro, una revisión profunda de las carrocerías laterales y un empaquetado más extremo en la zaga** para mejorar la eficiencia aerodinámica. También se espera un regreso al esquema de suspensiones push-rod, buscando una mayor limpieza del flujo hacia el fondo y el difusor.
Todo el proceso estará supervisado por el nuevo director técnico, **Loïc Serra**, con el objetivo de llegar al inicio del Mundial en Australia con certezas, no con dudas.
Ferrari sabe que 2026 no es un año más. Es, probablemente, **su mayor oportunidad en una década**.
Y por eso ha decidido dividir su coche… para intentar volver a unir su camino con la victoria.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**