Una apuesta de 300.000.000 de dólares acelera la tecnología que quiere dar hasta un 20% más de autonomía a los coches eléctricos del futuro

Una apuesta de 300.000.000 de dólares acelera la tecnología que quiere dar hasta un 20% más de autonomía a los coches eléctricos del futuro

La industria de las baterías sigue buscando fórmulas para aumentar la autonomía de los coches eléctricos sin recurrir a acumuladores más grandes, pesados y caros. Una de las alternativas que está ganando terreno consiste en sustituir el grafito del ánodo por materiales con una mayor capacidad para almacenar litio.
Esa es la vía elegida por Sila, una empresa estadounidense que acaba de cerrar una ronda privada de financiación de 300 millones de dólares. Los fondos permitirán acelerar la fabricación de Titan Silicon, su compuesto de silicio y carbono, y ampliar unas instalaciones que ya producen material para futuros proyectos de Mercedes-Benz y Panasonic Energy.
Sila asegura que su tecnología puede elevar entre un 20% y un 40% la densidad energética del ánodo frente a las soluciones convencionales. En un coche eléctrico, esa mejora podría traducirse en hasta un 20% más de autonomía con una batería de dimensiones similares, aunque el resultado final dependerá del diseño de cada celda y del vehículo.
La empresa también apunta a una reducción de los tiempos de carga, pero no ha detallado una cifra concreta aplicable a los modelos que llegarán al mercado. Su planteamiento no exige abandonar las baterías de iones de litio actuales, ya que Titan Silicon está pensado para integrarse en esta tecnología sustituyendo el grafito empleado habitualmente.
El principal obstáculo del silicio es su comportamiento durante la carga y la descarga. Aunque puede retener más litio, su volumen aumenta y disminuye repetidamente, un movimiento que puede fracturar el material y acelerar la degradación. Por este motivo, muchas celdas comerciales solo incorporan cantidades reducidas de silicio mezcladas con grafito.
La financiación se dirigirá a la fábrica de Sila situada en Moses Lake, en el estado de Washington. El complejo ocupa unas 65 hectáreas, comenzó a funcionar en otoño de 2025 y parte de una capacidad inicial cercana a los 2 GWh anuales, que la compañía pretende incrementar conforme avance la demanda.
El proyecto industrial ha sido diseñado para alcanzar hasta 250 GWh de producción anual en un periodo de cinco años. Sila sostiene que, en caso de completar todas las fases previstas, el centro podría convertirse en la mayor instalación del mundo dedicada a fabricar materiales para ánodos.
Entre sus clientes confirmados se encuentran Mercedes-Benz y Panasonic Energy. La marca alemana anunció que utilizará esta tecnología en una futura versión eléctrica de la Clase G, mientras que Panasonic planea incorporarla a una nueva generación de celdas para automóviles. La viabilidad a gran escala dependerá ahora de que Sila consiga mantener el rendimiento, controlar la degradación y producir el material a un coste competitivo.
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