Verstappen da el golpe en la FP3 y Mercedes pierde su gran ventaja en Bakú #F1 #FVDigital

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Si el jueves había dejado la sensación de que Mercedes corría en otra liga, el viernes se encargó de desmontar buena parte de esa certeza. Max Verstappen apareció en el momento justo para liderar la FP3 con un 1:43.922 y cerrar la última sesión antes de la clasificación por delante de George Russell y Lewis Hamilton, separados los tres por apenas 111 milésimas.
No fue una vuelta sacada de la nada. Verstappen se había movido cerca de la cabeza durante buena parte de la sesión, en ocasiones beneficiándose de rebufos importantes, pero su registro definitivo llegó sin una ayuda especialmente determinante. Y eso cambia bastante el dibujo del fin de semana: el Red Bull, reforzado por las mejoras estrenadas en Bakú, parece tener argumentos reales para discutirle la pole a Mercedes.
Russell siguió siendo la referencia del equipo que más había impresionado el jueves. El británico terminó segundo a sólo 99 milésimas y volvió a transmitir esa sensación de facilidad con la que está encontrando tiempo desde que comenzó el Gran Premio. Antonelli, en cambio, cayó al cuarto puesto, a tres décimas y media, aunque Mercedes siguió colocando sus dos coches muy arriba.
Ferrari también dio un paso adelante. Hamilton apareció en los últimos minutos para colocarse tercero, a apenas 111 milésimas de Verstappen, después de una sesión en la que Charles Leclerc había parecido durante mucho tiempo el Ferrari más cómodo. El monegasco, sin embargo, no consiguió completar una vuelta limpia con el blando y acabó quinto, a seis décimas. La sensación es que Ferrari está bastante más cerca que el jueves, aunque todavía le falta juntar una vuelta completa.
Quien sigue sin encontrar esa vuelta es McLaren. Oscar Piastri terminó séptimo y Lando Norris octavo, a ocho y nueve décimas respectivamente, una distancia sorprendente para un equipo acostumbrado a moverse mucho más arriba durante 2026. Todavía puede aparecer en clasificación, pero después de tres sesiones el MCL40 sigue sin ofrecer señales claras de tener el mismo ritmo que Mercedes, Red Bull o Ferrari.
La gran sorpresa volvió a llegar desde la zona media. Pierre Gasly fue sexto con el Alpine, sólo a siete décimas de Verstappen, confirmando que el A526 parece especialmente cómodo en Bakú. Franco Colapinto terminó décimo, aunque a casi un segundo de su compañero, mientras Carlos Sainz fue 11º y metió al Williams de lleno en una pelea muy apretada con Haas, Audi y el propio Alpine.
Para los españoles, al menos, el viernes dejó una pequeña mejora respecto al jueves. Sainz se encontró más cómodo con el Williams actualizado y quedó a sólo 13 milésimas de Colapinto, mientras Fernando Alonso fue 20º con un 1:46.512, a 2,590 segundos de Verstappen. Aston Martin siguió lejos por velocidad pura y Lance Stroll ni siquiera pudo completar la sesión tras sufrir un problema mecánico. El AMR26 continúa en otra batalla, pero por delante la fotografía ha cambiado por completo: Mercedes ya no parece tener Bakú bajo control.
El viernes arrancó en Bakú con una imagen poco habitual para una jornada de Gran Premio: en lugar de dos sesiones de libres, la Fórmula 1 afrontaba directamente la última práctica antes de la clasificación. Y, como suele ocurrir en una FP3, nadie tenía demasiada prisa por salir.
Durante los primeros cinco minutos no apareció ni un solo coche en pista. Los primeros en romper el silencio fueron los dos Alpine, ambos con neumáticos medios y todavía lejos de buscar una vuelta representativa.
Pierre Gasly marcó la primera referencia con un 1:50.582, mientras Franco Colapinto se quedaba aproximadamente a un segundo. Eran tiempos todavía muy alejados de lo visto el jueves, en una pista que necesitaba volver a coger goma después de que únicamente la Fórmula 2 hubiese rodado por la mañana.
Alpine permaneció solo durante varios minutos más hasta que, alrededor del minuto diez, empezaron a incorporarse algunos coches de la zona media y baja. Valtteri Bottas fue uno de los primeros en salir con el Cadillac, acompañado poco después por Carlos Sainz, los dos Racing Bulls y Oliver Bearman.
El británico de Haas F1 regresaba además a pista después de haber perdido parte del trabajo del jueves por un problema mecánico. A partir de ahí, el tráfico empezó a crecer poco a poco, aunque la sesión seguía todavía en una fase claramente de preparación más que de búsqueda de tiempos.
Superados ya los primeros 20 minutos, la pista empezó por fin a llenarse y los 22 coches estaban en marcha. En cuanto a neumáticos, no había una estrategia única: algunos pilotos optaban por los medios, mientras otros empezaban ya directamente con blandos para tomar referencias antes de los intentos más serios.
Todavía no podía hablarse de un verdadero simulacro de clasificación. Los tiempos seguían siendo claramente más lentos que los del jueves y buena parte del trabajo estaba centrado en recuperar sensaciones y preparar el coche para la sesión decisiva de la tarde.
Entre los españoles, Fernando Alonso salió con neumáticos blandos, mientras Carlos Sainz prefirió comenzar con medios. El madrileño necesitaba especialmente recuperar confianza después de un jueves complicado, condicionado por problemas y poco rodaje limpio.
Las primeras referencias seguían sin decir demasiado, aún lideraba Gasly con un 1:47.714. Faltaba todavía que los principales candidatos empezaran a empujar de verdad, por lo que la tabla permanecía abierta a cambios importantes en cuanto llegaran los primeros intentos representativos.
Las primeras referencias algo más serias llegaron de la mano de Ferrari. Charles Leclerc se colocó al frente con un 1:45.564, seis décimas por delante de Lewis Hamilton, ambos ya con neumáticos blandos. Aun así, ni siquiera ese registro era especialmente significativo: seguía siendo más lento que el mejor tiempo de la FP2 del jueves.
Y tenía lógica. En una FP3 sobre un circuito urbano como Bakú, nadie quería empezar el viernes jugándose el coche demasiado pronto. Los muros están demasiado cerca y cualquier error podía comprometer una clasificación que llegaría apenas unas horas después, así que los primeros intentos tenían todavía bastante margen.
Por detrás, la tabla era poco representativa. Nico Hulkenberg, Max Verstappen y varios de los habituales candidatos a las primeras posiciones seguían lejos, mientras coches menos habituales aparecían momentáneamente arriba. Sergio Pérez, por ejemplo, tenía al Cadillac dentro del top 10, con algún Racing Bulls, Red Bull e incluso McLaren todavía por detrás.
Entre los españoles, Carlos Sainz ocupaba la 12ª posición con un 1:47.739, ya metido en registros más propios de la zona media, mientras Fernando Alonso era 20º con un 1:49.909. Tampoco eran tiempos para sacar demasiadas conclusiones: buena parte de ese grupo todavía no había empezado a apretar de verdad.
Mercedes también dejó sus primeras referencias al cumplirse aproximadamente la media hora. Después de haber jugado en otra liga durante el jueves, sus primeros registros del viernes fueron bastante más discretos, aunque con neumáticos medios y todavía en las primeras vueltas.
Andrea Kimi Antonelli se situó tercero, a alrededor de un segundo de Leclerc, mientras George Russell rodaba unas dos décimas por detrás de su compañero. Eran tiempos todavía muy lejos de lo que Mercedes había enseñado en la FP2 y todo apuntaba a que la verdadera fotografía de la sesión tardaría un poco más en aparecer.


Al llegar al ecuador de la sesión, los tiempos empezaron a comprimirse de verdad. Andrea Kimi Antonelli se colocó al frente, aunque Lewis Hamilton aparecía a sólo 47 milésimas y Charles Leclerc se mantenía también muy cerca, con George Russell algo más retrasado que durante el jueves.
La tabla, eso sí, seguía necesitando bastante contexto. Hamilton había ganado mucho tiempo gracias a un fuerte rebufo en el tercer sector y Max Verstappen también aprovechó uno especialmente potente del Aston Martin de Lance Stroll, que según los datos le permitió recuperar más de medio segundo antes de situarse cuarto.
Eso empezaba a ordenar algo la sesión, pero todavía sin ofrecer una fotografía limpia. Mercedes seguía trabajando con neumáticos medios mientras Ferrari llevaba blandos, y los verdaderos simulacros de clasificación todavía estaban por llegar.
La sensación, al menos de momento, era que todo estaba bastante más junto que en la FP2. Russell ya no aparecía tan destacado como el jueves y Antonelli encabezaba una zona delantera muy apretada, aunque con programas y compuestos distintos que obligaban a mantener cierta cautela.
McLaren continuaba algo más escondido. Tanto Oscar Piastri como Lando Norris seguían a más de un segundo de la referencia, sin mostrar todavía el salto necesario para meterse en la pelea de cabeza.
Por detrás, la zona media mantenía prácticamente el mismo dibujo del jueves: Haas, Alpine y Audi aparecían muy juntos, mientras Racing Bulls y Williams comenzaban algo más atrás. Con todavía media hora por delante y mucho tiempo por encontrar, todo apuntaba a que esa batalla volvería a comprimirse antes del final.
Los tiempos siguieron cayendo y George Russell volvió a aparecer al frente con un 1:44.715, aunque esta vez sin la enorme ventaja del jueves. Charles Leclerc se quedó a apenas una décima y logró intercalarse entre los dos Mercedes, una señal de que Ferrari parecía haber dado un paso adelante respecto a la FP2.
La sensación general empezaba a cambiar. Mercedes seguía siendo referencia, pero ya no parecía correr en una liga distinta, al menos en estas primeras tandas. Ferrari se mostraba bastante más cómodo y Red Bull también permanecía cerca, mientras McLaren seguía sin encontrar el ritmo que se esperaba de ellos en Bakú.
Lando Norris y Oscar Piastri continuaban sorprendentemente lejos de las primeras posiciones, sin terminar de enganchar una vuelta que les acercara a Mercedes, Ferrari y Red Bull. A falta todavía del simulacro de clasificación, el equipo de Woking seguía siendo uno de los grandes interrogantes del fin de semana.
En la zona media, Alpine mantenía las buenas sensaciones del jueves. Pierre Gasly era décimo y Franco Colapinto 11º, ambos muy cerca de encabezar ese segundo grupo, aunque Oliver Bearman se había colado por delante con el Haas en la novena posición.
Con unos 20 minutos todavía por delante, faltaba el momento más representativo de la sesión: montar neumáticos blandos nuevos y buscar una vuelta de clasificación. Ahí debía empezar a aparecer la verdadera jerarquía antes de la quali.
Llegó por fin el momento más representativo de la sesión, el de montar neumáticos blandos nuevos y empezar a buscar una vuelta de clasificación. Y Mercedes volvió a aparecer de inmediato. Russell se colocó primero con un 1:44.021 y confirmó otra vez lo cómodo que se estaba mostrando durante todo el fin de semana.
Kimi Antonelli también mejoró, aunque se quedó a unas dos décimas de su compañero. Entre ambos se coló Verstappen, que volvió a sacar más de lo que parecía ofrecer el Red Bull y aprovechó además el rebufo de un Racing Bulls para situarse segundo, a poco más de una décima de Russell.
Ferrari, en cambio, no clavó sus primeros intentos.  Leclerc cometió un pequeño error y sólo pudo ser cuarto, a alrededor de medio segundo del mejor tiempo, aunque todavía tenía margen para volver a intentarlo con el mismo juego de blandos.
 Hamilton retrasó todavía más su ataque y no salió con neumáticos blandos nuevos hasta los últimos ocho minutos, dejando su verdadera referencia para prácticamente el tramo final de la sesión.
McLaren seguía sin encontrar una vuelta convincente. Piastri estaba casi medio segundo por detrás de Leclerc y Norris algo más cerca, a unas tres décimas del monegasco, aunque con la sensación de que esa referencia de Ferrari tampoco había sido especialmente limpia.
La zona media, mientras tanto, se comprimía muchísimo. Alpine seguía apareciendo como una de las referencias de ese segundo grupo, con Pierre Gasly marcando el mejor tiempo entre ellos, pero Carlos Sainz también consiguió meter al Williams de lleno en la pelea. Colapinto permanecía cerca y las diferencias entre Alpine, Williams, Haas y Audi eran de apenas unas décimas, mientras Racing Bulls se quedaba algo más descolgado de lo esperado.
Mucho peor pintaban las cosas para Aston Martin. Lance Stroll tuvo que retirar el coche por un problema mecánico y Fernando Alonso seguía hundido en la 20ª posición, a unos 2,8 segundos de la cabeza. Era una imagen algo menos extrema que la del jueves, pero suficiente para confirmar que el AMR26 seguía jugando en otra liga en un circuito especialmente cruel con sus debilidades.
Y entonces llegó la gran sorpresa del tramo final. Max Verstappen encontró todavía más tiempo en su tercer intento efectivo con el neumático blando y marcó un 1:43.922, suficiente para arrebatarle la primera posición a Russell por 99 milésimas.
El tiempo del neerlandés confirmó que Red Bull parece bastante más cómodo en Bakú de lo que había mostrado durante buena parte de la temporada. Las mejoras estrenadas el jueves ya habían dejado buenas sensaciones y Verstappen volvió a exprimirlas al máximo para meterse de lleno en una pelea por la pole que, hasta ese momento, parecía territorio casi exclusivo de Mercedes.
Ferrari, por su parte, perdió algo de brillo en ese tramo final. Había dado un paso adelante respecto al jueves y estaba bastante más cerca, pero Leclerc seguía por delante de Hamilton y ninguno conseguía terminar de engancharse al ritmo de Verstappen y Russell.

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