El incidente se activó tras recibir la Jefatura de Policía un aviso de emergencia que alertaba de la situación de los dos ciclistas. Según han informado las autoridades locales a través de sus canales oficiales, los hermanos se encontraban a unos 14 kilómetros de la zona urbana de Matalascañas, en dirección hacia la desembocadura del Guadalquivir, un tramo costero caracterizado por su aislamiento.
Al tratarse de bicicletas eléctricas de gran peso, el agotamiento total de la energía hizo inviable que los menores pudieran pedalear de vuelta sobre la densa arena de la playa. Ante la imposibilidad de retornar a pie arrastrando los vehículos, se organizó un dispositivo de localización inmediato.
Dadas las características del terreno protegido del Parque Nacional, una patrulla de la Policía Local de Almonte se desplazó hasta el punto exacto utilizando un vehículo tipo buggy, especialmente adaptado para intervenciones en dunas y playas.
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Los agentes lograron localizar a los dos hermanos en perfecto estado de salud, aunque fatigados por el esfuerzo y la incertidumbre. Tras asegurar las bicicletas eléctricas en el vehículo policial, los jóvenes fueron trasladados de regreso a una zona segura con total éxito y sin que se requiriera asistencia médica.
Este suceso ha reabierto el debate sobre el uso de vehículos de movilidad eléctrica en entornos naturales aislados. Desde la Policía Local de Almonte han lanzado un aviso urgente y una serie de recomendaciones para evitar que situaciones lúdicas se transformen en escenarios de riesgo:
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Dos menores se quedaron atrapados en Doñada tras agotarse la batería de sus bicicletas eléctricas
