Con el vandalismo que los vehículos de Tesla están sufriendo especialmente en Estados Unidos, muchos están optando por vender sus coches de la marca liderada por Elon Musk, y ya son otros tantos los que han asegurado que no comprarán ni alquilarán uno de estos automóviles. Como los concesionarios de Tesla también están sufriendo por las protestas contra Musk, algunos cuentan con un espacio seguro para proteger a los empleados de actos violentos.
Pese a lo que se pudiera pensar, en realidad estas salas o habitaciones del pánico no son ninguna novedad, sino que ya se crearon hace tiempo ante lo que parecía ser una predicción de lo que podía ocurrir, y que de hecho está ocurriendo.
Si bien lo que más se está viendo son pintadas y destrozos tantos en los concesionarios como en los coches expuestos o de particulares, algunos ciudadanos más violentos se atreven a ir más allá, y llegan incluso a las agresiones y a prender fuego a los vehículos con el emblema de Tesla.
Para eso, y para escenarios peores, algunos concesionarios de Tesla cuentan con estas salas de seguridad citadas, que pueden proteger a los empleados y también a los clientes que estén en las instalaciones en algún momento crítico.
Así lo asegura el medio Handelsblatt, tras tener acceso a un documento interno de Tesla, que tiene el nombre de “Seguridad para directivos: amenazas y agresiones contra su equipo”.
Interesante cuando menos el nivel de preocupación del CEO de Tesla por los trabajadores, aunque es cierto que seguramente nunca se pensó que se llegaría a un escenario como este, del que el culpable es Elon Musk.
Lo que dice el documento es que “los empleados de centros de servicio o salas de exhibición pueden temer por su seguridad debido a clientes violentos u otras partes externas” y por esa razón se han habilitado salas separadas para “brindar a los empleados acceso directo en caso de violencia”.
Este se une a la activación del modo Centinela de los vehículos expuestos en los concesionarios, de modo que las cámaras pueden grabar a quienes comenten estos actos de vandalismo, porque en Estados Unidos sirve como prueba para denunciar, también en el caso de los particulares. Cosa que no serviría en España por la normativa que defiende los derechos del ciudadano.
Como sea, queda por ver en qué queda todo esto, y si Elon Musk cambia su polémica estrategia en Norteamérica, o si termina abandonando su puesto en la Administración dirigida por Donald Trump para no dañar todavía más la reputación de Tesla, como algunos medios afirman.
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